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miércoles, 15 de marzo de 2017

EL SERVICIO DEL AGUA VS LA VORACIDAD DE LOS GOBIERNOS DEPREDADORES Por Alejandro Armenta Mier

El agua es la fuente de vida en el planeta, su buen uso y conservación garantizan una vida digna. La ONU lo ha reconocido como un derecho humano al determinar que es indispensable para asegurar un nivel de vida adecuado y que está directamente relacionado a los derechos a la salud, a la alimentación y a la vivienda.

Los derechos humanos son la herramienta jurídica más avanzada para proteger los intereses vitales de las personas; cuentan con la legitimidad del Estado ya que son su cimiento, razón de ser y finalidad. Por lo tanto, estos derechos son en sí mismos un programa de gobierno que, de no cumplirse, los ciudadanos podemos reclamar judicialmente.

Son deberes y obligaciones para todas las autoridades del Estado, que deberán evitar interferir en su ejercicio y deberán hacer todo lo necesario para garantizarlos (alimentación, salud, agua, medio ambiente, etc.).

El agua es un bien económico puesto que, siendo limitado y escaso, lo usamos en actividades productivas como la agricultura, la ganadería y la industria, Es un bien común: pertenece y debe responder a los intereses de todos los integrantes de una comunidad.
La prestación del servicio público de agua potable, alcantarillado y saneamiento es de competencia exclusiva del municipio, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La voracidad y el espíritu depredador de los gobiernos panistas pretenden adueñarse del servicio de agua pasando por encima de la población y sobre todo por encima de la autonomía municipal.

La administración estatal anterior inició en 2013 la privatización del servicio de agua potable en Puebla, otorgando a la empresa “Concesiones Integrales” contrato por 30 años para prestar el servicio en 25 municipios del estado.

Es momento de tomar las medidas correspondientes para evitar que la maquinación político-económica mediante la que se entregó el servicio de agua a “Concesiones Integrales” se repita en el resto de nuestro estado. Los poblanos no podemos permitir que se vulneren nuestros derechos y los ayuntamientos deben hacer valer su autonomía municipal que es la base de nuestro sistema federal.

Desde mi trinchera hago un llamado a los 217 ayuntamientos para defender esta causa, a través de los recursos que la ley contempla. De igual manera he exhortado al gobierno del estado para que transparente las bases y modalidades, por las cuales llevó a cabo el proceso de privatización en 25 municipios en 2013 a favor de la empresa Concesiones Integrales.

El agua es un recurso natural y un derecho humano que nos pertenece a todos y no es negociable para unos cuantos.

Vamos por la defensa de la economía familiar, ésa es la causa y ésa es la lucha a favor de los poblanos.

lunes, 17 de marzo de 2014

Reflexionemos sobre el uso responsable del agua Por Alejandro Armenta Mier



El agua es fundamental para la seguridad alimentaria y la salud por lo que hoy en día, el problema del agua es una de las principales preocupaciones a nivel internacional y local. En 1990, menos de la mitad de la población mundial tenía servicios básicos de saneamiento; en el año 2000 -de acuerdo a datos de la ONU- 884 millones de personas en el mundo carecían de acceso seguro al agua potable y 2.6 millones de personas carecían de acceso a un saneamiento básico, lo que supone el 40% de la población mundial.

Ante esta situación -el año 2000- 189 países miembros de las Naciones Unidas acordaron propósitos de desarrollo humano para el año 2015, denominados Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM). Siendo que la meta del objetivo siete, insta a “reducir a la mitad la proporción de personas que carece de un acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento”

En noviembre de 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas estableció que “el derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico”. Circunstancia que acentúo que el acceso universal al saneamiento reviste una importancia fundamental para la dignidad humana y la vida privada, constituyendo uno de los principales mecanismos para proteger la calidad de los recursos hídricos (ONU).

Además -en abril de 2011- el Consejo de Derechos Humanos reconoce el acceso seguro al agua potable y al saneamiento como el derecho a la vida y a la dignidad humana. La información realizada por INFOBAE señala que el volumen de agua en la Tierra se estima en 1400 millones de kilómetros cúbicos (Km3). Donde el 2,5% de este total (35 millones de km3) es agua potable. De este 2,5%, solo el 69,7% (24 millones de km3) está en forma de glaciares y hielo en la Antártida y el Ártico, el 30% está en acuíferos subterráneos y sólo el 0,3% está en lo que se denominan aguas superficiales1.

El Índice de la Pobreza del Agua reporta que los 10 países más ricos en agua del mundo son: Finlandia, Canadá, Islandia, Noruega, Guyana, Surinam, Austria, Irlanda, Suecia y Suiza. Mientras que los 10 países situados en los últimos lugares están: Haití, Níger, Etiopía, Eritrea, Malawi, Djibouti, Chad, Benin, Ruanda, y Burundi.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, un país con escasez de agua es aquel que cuenta con menos de mil metros cúbicos disponibles por habitante por año, lo que no es suficiente para proporcionar adecuada alimentación o para respaldar el progreso económico, y es además una causa potencial de severos daños ambientales.

México se ubica en el lugar 64 de la lista de 147 países del Índice de la Pobreza del Agua, considerándolo entre los países con dificultades hídricas, incluso el área de la ciudad de México está clasificada como una cuenca con escasez de agua al registrar menos de 900 metros cúbicos de agua por habitante al año.

Los principales problemas que genera la escasez del agua y que limitan el acceso de la población al vital líquido, tienen que ver con las alteraciones que ha sufrido el medio ambiente y los recursos hídricos; sin embargo, tales problemáticas podrían ser disminuidas en buena medida si los gobiernos y la sociedad tomarán conciencia de la responsabilidad compartida ante la innegable crisis del agua que estamos viviendo.

En México existen enormes diferencias regionales en la disponibilidad de agua, debido a la geografía y al clima destacan dos grandes zonas de disponibilidad natural de agua, la primera de ellas que comprende el sur y sureste, y la segunda el norte, centro y noroeste del país (FUSDA).

El acceso al agua no es equitativo, en tanto que un gran aumento de la población, la expansión de la actividad industrial y agrícola, y la amenaza del cambio climático como causa de importantes alteraciones en el ciclo hidrológico que han propiciado su disminución. Además, la contaminación es uno de los principales problemas que enfrentan los acuíferos en México ya que la baja calidad del agua afecta directamente sobre la cantidad de agua disponible para consumo, para la industria o la agricultura.

La calidad del agua es un factor determinante de la salud pública y de los ecosistemas, que restringe la oferta de agua y su distribución potencial para los diferentes usos. El agua está asociada a la transmisión de enfermedades que afectan la salud humana, ya sea por ingestión directa o mediante la contaminación de los alimentos, por lo que su calidad está absolutamente relacionada con la calidad de vida de la población, siendo los más afectados las personas de escasos recursos, primordialmente la población infantil, que es la más susceptible.

Naciones Unidas ha establecido que únicamente asumiendo la responsabilidad como individuos, sociedad e instituciones, se podrá afrontar el problema del agua y otros más que de igual forma atañen a la población.

A pesar de los cambios institucionales para hacer frente a este problema -como la reforma legal- las autoridades encargadas de gestionar las zonas urbanas están cada vez más preocupadas por la creciente visibilidad de la crisis del agua y el impacto tanto sobre el medio físico como el social.

Por ello, la importancia de que todos los sectores, de todos los niveles de gobierno además de la sociedad civil mexicana participen y cooperen activamente en la conformación de una perspectiva integral en las políticas públicas y programas encaminados no sólo al abastecimiento sino al uso responsable del agua, que permita garantizar una mejor gestión y distribución de los recursos hídricos, pero sobre todo la existencia de este recurso natural primordial para generaciones futuras.

1Agua que se produce por las lluvias o por el afloramiento de aguas subterráneas en forma de manantiales y circula sobre la superficie del suelo.

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miércoles, 15 de marzo de 2017

EL SERVICIO DEL AGUA VS LA VORACIDAD DE LOS GOBIERNOS DEPREDADORES Por Alejandro Armenta Mier

El agua es la fuente de vida en el planeta, su buen uso y conservación garantizan una vida digna. La ONU lo ha reconocido como un derecho humano al determinar que es indispensable para asegurar un nivel de vida adecuado y que está directamente relacionado a los derechos a la salud, a la alimentación y a la vivienda.

Los derechos humanos son la herramienta jurídica más avanzada para proteger los intereses vitales de las personas; cuentan con la legitimidad del Estado ya que son su cimiento, razón de ser y finalidad. Por lo tanto, estos derechos son en sí mismos un programa de gobierno que, de no cumplirse, los ciudadanos podemos reclamar judicialmente.

Son deberes y obligaciones para todas las autoridades del Estado, que deberán evitar interferir en su ejercicio y deberán hacer todo lo necesario para garantizarlos (alimentación, salud, agua, medio ambiente, etc.).

El agua es un bien económico puesto que, siendo limitado y escaso, lo usamos en actividades productivas como la agricultura, la ganadería y la industria, Es un bien común: pertenece y debe responder a los intereses de todos los integrantes de una comunidad.
La prestación del servicio público de agua potable, alcantarillado y saneamiento es de competencia exclusiva del municipio, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La voracidad y el espíritu depredador de los gobiernos panistas pretenden adueñarse del servicio de agua pasando por encima de la población y sobre todo por encima de la autonomía municipal.

La administración estatal anterior inició en 2013 la privatización del servicio de agua potable en Puebla, otorgando a la empresa “Concesiones Integrales” contrato por 30 años para prestar el servicio en 25 municipios del estado.

Es momento de tomar las medidas correspondientes para evitar que la maquinación político-económica mediante la que se entregó el servicio de agua a “Concesiones Integrales” se repita en el resto de nuestro estado. Los poblanos no podemos permitir que se vulneren nuestros derechos y los ayuntamientos deben hacer valer su autonomía municipal que es la base de nuestro sistema federal.

Desde mi trinchera hago un llamado a los 217 ayuntamientos para defender esta causa, a través de los recursos que la ley contempla. De igual manera he exhortado al gobierno del estado para que transparente las bases y modalidades, por las cuales llevó a cabo el proceso de privatización en 25 municipios en 2013 a favor de la empresa Concesiones Integrales.

El agua es un recurso natural y un derecho humano que nos pertenece a todos y no es negociable para unos cuantos.

Vamos por la defensa de la economía familiar, ésa es la causa y ésa es la lucha a favor de los poblanos.

lunes, 17 de marzo de 2014

Reflexionemos sobre el uso responsable del agua Por Alejandro Armenta Mier



El agua es fundamental para la seguridad alimentaria y la salud por lo que hoy en día, el problema del agua es una de las principales preocupaciones a nivel internacional y local. En 1990, menos de la mitad de la población mundial tenía servicios básicos de saneamiento; en el año 2000 -de acuerdo a datos de la ONU- 884 millones de personas en el mundo carecían de acceso seguro al agua potable y 2.6 millones de personas carecían de acceso a un saneamiento básico, lo que supone el 40% de la población mundial.

Ante esta situación -el año 2000- 189 países miembros de las Naciones Unidas acordaron propósitos de desarrollo humano para el año 2015, denominados Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM). Siendo que la meta del objetivo siete, insta a “reducir a la mitad la proporción de personas que carece de un acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento”

En noviembre de 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas estableció que “el derecho humano al agua es el derecho de todos a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico”. Circunstancia que acentúo que el acceso universal al saneamiento reviste una importancia fundamental para la dignidad humana y la vida privada, constituyendo uno de los principales mecanismos para proteger la calidad de los recursos hídricos (ONU).

Además -en abril de 2011- el Consejo de Derechos Humanos reconoce el acceso seguro al agua potable y al saneamiento como el derecho a la vida y a la dignidad humana. La información realizada por INFOBAE señala que el volumen de agua en la Tierra se estima en 1400 millones de kilómetros cúbicos (Km3). Donde el 2,5% de este total (35 millones de km3) es agua potable. De este 2,5%, solo el 69,7% (24 millones de km3) está en forma de glaciares y hielo en la Antártida y el Ártico, el 30% está en acuíferos subterráneos y sólo el 0,3% está en lo que se denominan aguas superficiales1.

El Índice de la Pobreza del Agua reporta que los 10 países más ricos en agua del mundo son: Finlandia, Canadá, Islandia, Noruega, Guyana, Surinam, Austria, Irlanda, Suecia y Suiza. Mientras que los 10 países situados en los últimos lugares están: Haití, Níger, Etiopía, Eritrea, Malawi, Djibouti, Chad, Benin, Ruanda, y Burundi.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, un país con escasez de agua es aquel que cuenta con menos de mil metros cúbicos disponibles por habitante por año, lo que no es suficiente para proporcionar adecuada alimentación o para respaldar el progreso económico, y es además una causa potencial de severos daños ambientales.

México se ubica en el lugar 64 de la lista de 147 países del Índice de la Pobreza del Agua, considerándolo entre los países con dificultades hídricas, incluso el área de la ciudad de México está clasificada como una cuenca con escasez de agua al registrar menos de 900 metros cúbicos de agua por habitante al año.

Los principales problemas que genera la escasez del agua y que limitan el acceso de la población al vital líquido, tienen que ver con las alteraciones que ha sufrido el medio ambiente y los recursos hídricos; sin embargo, tales problemáticas podrían ser disminuidas en buena medida si los gobiernos y la sociedad tomarán conciencia de la responsabilidad compartida ante la innegable crisis del agua que estamos viviendo.

En México existen enormes diferencias regionales en la disponibilidad de agua, debido a la geografía y al clima destacan dos grandes zonas de disponibilidad natural de agua, la primera de ellas que comprende el sur y sureste, y la segunda el norte, centro y noroeste del país (FUSDA).

El acceso al agua no es equitativo, en tanto que un gran aumento de la población, la expansión de la actividad industrial y agrícola, y la amenaza del cambio climático como causa de importantes alteraciones en el ciclo hidrológico que han propiciado su disminución. Además, la contaminación es uno de los principales problemas que enfrentan los acuíferos en México ya que la baja calidad del agua afecta directamente sobre la cantidad de agua disponible para consumo, para la industria o la agricultura.

La calidad del agua es un factor determinante de la salud pública y de los ecosistemas, que restringe la oferta de agua y su distribución potencial para los diferentes usos. El agua está asociada a la transmisión de enfermedades que afectan la salud humana, ya sea por ingestión directa o mediante la contaminación de los alimentos, por lo que su calidad está absolutamente relacionada con la calidad de vida de la población, siendo los más afectados las personas de escasos recursos, primordialmente la población infantil, que es la más susceptible.

Naciones Unidas ha establecido que únicamente asumiendo la responsabilidad como individuos, sociedad e instituciones, se podrá afrontar el problema del agua y otros más que de igual forma atañen a la población.

A pesar de los cambios institucionales para hacer frente a este problema -como la reforma legal- las autoridades encargadas de gestionar las zonas urbanas están cada vez más preocupadas por la creciente visibilidad de la crisis del agua y el impacto tanto sobre el medio físico como el social.

Por ello, la importancia de que todos los sectores, de todos los niveles de gobierno además de la sociedad civil mexicana participen y cooperen activamente en la conformación de una perspectiva integral en las políticas públicas y programas encaminados no sólo al abastecimiento sino al uso responsable del agua, que permita garantizar una mejor gestión y distribución de los recursos hídricos, pero sobre todo la existencia de este recurso natural primordial para generaciones futuras.

1Agua que se produce por las lluvias o por el afloramiento de aguas subterráneas en forma de manantiales y circula sobre la superficie del suelo.