07 de Abril del 2017
Nuestro día a día esta lleno de hábitos, por ser
modos de actuar repetitivo o tendencia a reaccionar de cierta manera, se
convierten en lo “normal” para nosotros. Pero como todos sabemos, hay unos que
nos benefician pero tambien otros que nos perjudican.
Ser impuntual, comer rápido, dormirse a deshoras,
consumo compulsivo de alcohol son algunos de los ejemplos de hábitos que nos
perjudican. Puedes vivir muchos años pensando que no pasa nada si los
mantienes, pero ¿qué puedes hacer si quieres quitarlo?
Primero necesitamos entender cómo surge un hábito:
1.
Situación-
Esto es el ambiente o detonante de tu mal hábito. Por ejemplo: Me pongo nerviso
y trueno mis dedos.
2.
Acción-
La situación, trae a ti pensamientos y sensaciones que te llevan a mover tus
dedos esperando que truenen.
3.
Recompensa-
Esta acción bajo la situación descrita
hace que sientas placer en esta descarga de estrés o ansiedad.
La mala noticia de esta
recompensa es que la duración del placer es momentáneo y por ello al volver a
sentir ansiedad, se lleva a cabo la misma acción que se convierte en un hábito.
Te recomiendo algunos pasos para cambiar estos
habitos:
1.
Toma en
cuenta cuál hábito te gustaría cambiar o eliminar. Una vez que lo identifiques
será claro plantear tu meta.
2.
Idenfica
los beneficios que obtendrás al lograr esta meta. Modificar un habito trae
ventajas, si tienes en mente los beneficios te sentirás mas motivado a tener voluntad,
paciencia y mucha constancia las cuales seguramente necesitarás.
3.
Empieza
el conteo- Si cuentas cuántas veces a la semana efectúas este mal hábito podrás
ir midiendo tu avance a lo largo del tiempo. Inicia un registro para que midas
tu mejora.
4.
Has
consciente cada vez que estés por caer nuevamente- En este punto he de decirte
que en ocasiones las amistades, la familia, el trabajo o las circunstancias
favorecen para tenerlo o dejar de tenerlo. Por ejemplo: Si estoy intentando
bajar de peso y se que los viernes en la oficina compran pizza, es importante
identificar que esos días son de “riesgo” y tendrás que ser muy perseverante y
estar convencido para no afectarte a pesar de lo que te digan.
5.
El hábito
no saludable puedes cambiarlo por uno saludable- En el caso que te comentaba,
si estás en un plan de comida saludable, en lugar de comer pizza el viernes, te
puedes llevar tu ensalada con pollo a la oficina o cambiar la salida al café
por una caminata con tus amigas.
En el caso de querer
dejar de morderte las uñas, en seguimiento con un psicólogo te puedes ayudar
haciendo cambio de pensamiento que es una técnica de Terapia
Cognitivo-Conductual en la cual, identificarás tus pensamientos anteriores a
una acción.
6.
Premiarte
es una manera de reconocer tus logros – Por ejemplo: algunos nutriólogos dentro
de su orientación autorizan una comida libre después de ciertos días de haber
seguido un regimen de alimentación.
7.
Al cabo
de cumplir 21 de hacer el cambio, estarás más seguro de puedes conservarlo.
Despues de leer este artículo te recomiendo ponerlo
en práctica, todos tenemos malos hábitos y todos tenemos la capacidad de
corregirlos. Es muy importante hacerte responsable de esto en vez de echarle la
culpa a los demás o negarte a cambiar.
“Los buenos hábitos son tan
adictivos como los malos pero con beneficios”
Psicóloga Mayra Cuanalo
Gómez
Terapia Individual y
Terapia de Pareja
Consulta Previa Cita:
044 2221 83 83 07
Facebook: Psicóloga
Mayra Cuanalo Gómez







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