¿Por qué hago cosas que hacia mi papá/mamá?
¿Por qué me casé con alguien que tiene los
mismos conflictos que mis padres ?
¿Cómo le hice para que mi pareja se
convirtiera en lo que no quise?
¿Tu novi@/espos@ es tu alma gemela o tu
alma de pendientes emocionales?
Si bien es cierto que todos elegimos a
nuestra pareja de manera racional, también hay una parte inconsciente que es la
que decide con quien te relacionas.
Los patrones de relación no son
necesariamente iguales por fuera en forma pero en fondo si pueden ser
parecidos. Por ejemplo: Puede ser que tu padre haya sido alcohólico y tu
relacionarte al paso del tiempo con una persona adicta a su trabajo, al orden o alguna otra cosa, por lo que la
parte disfuncional sigue presente en tu relación cómo lo fue con tu padre.
Puedes escoger a alguien que te choca que sea dependiente de su mamá, y cuando
revisas tu historia familiar, te das cuenta que tu papá “padecía mamitis”.
Cada persona reconoce lo que le es familiar,
lo vivido en su sistema y a partir de ahí puede realizar su elección de pareja. Como cuando los padres
tenían una relación en donde se hablaban y se dejaban de hablar al otro día; pasando
el tiempo el hijo busca una pareja que le deja de contestar el teléfono, no
llega a dormir después de estar molesto... es decir aunque no lo hace de manera
consciente puede “estar buscando a alguien con quien hacer una relación como la
de sus padres”.
Aunque esa persona tenga otras opciones disponibles
para una relación puede aferrarse a buscar lo que le es familiar ( una pareja
de conflicto) en vez de una relación que pueda ser diferente, que pueda ser
sana, pues lo familiar y lo no resuelto con los padres genera patrones en
nuestra mente que nos determina con quien nos relacionamos. Por ejemplo si tu
padre fue infiel , puedes tener en la mente la idea de “todos los hombres son
infieles” y entonces a partir de esta idea buscas un hombre que ciertamente
será infiel, pues tú lo buscaste así y reafirmas la idea de “todos son
iguales”.
Con tus esquemas mentales por temas no
trabajados construyes la idea de las relaciones y esto puede provocar que
busques una pareja con todas las características de relación que no quiero. De
modo que confirmas lo conocido, creando las mismas “formas de amor”.
La pareja nos hace una proyección de
nuestro interior. Cuando emerge ese dolor pendiente que tuviste con tus padres
con tu pareja es que tienes que darte cuenta que tienes pendientes por trabajar
en terapia. Es importante que te hagas responsable de tu proyección y de tus ideas
de los hombres o las mujeres o de las relaciones. “No voy a permitir que me
hagas lo mismo que me hizo mi madre” “todas las mujeres son iguales”. En
terapia me encuentro con frecuencia parejas que me dicen “mi esposa es muy
celosa, me vigila, me revisa todo y esto me molesta…pero pues se que es normal
que hagan esto las mujeres”. Es entonces que detecto la necesidad de ambas
partes por trabajar con sus patrones, por ejemplo en este caso en el hombre de que
no vea como normal los celos en las mujeres y en la mujer posiblemente la idea
de “todos los hombres son infieles”. Con frecuencia las parejas se relacionan a
través de un juego insano entre ellos, siendo necesario trabajar en ocasiones
por separado y después en pareja. Por supuesto que este trabajo personal hace
necesario contactar con sentimientos de tu pasado, cuestionarte patrones de tu
familia de origen y una exploración de cómo contribuyes a la repetición de
patrones en tus parejas. Esta revisión personal puede ser dolorosa pero permite
mucho crecimiento. Si te da miedo sentir, no te permites resignificar tus
dolores del pasado y por lo tanto sigues repitiendo relaciones tóxicas.
Algunos pacientes que acuden a terapia de
pareja se cuestionan si se puede construir una relación más sana con tu misma
pareja, la respuesta es que sí pero viviendo distintos papeles por parte de
ambos para no repetir patrones del pasado o de su familia de origen. Terminar
con un relación de pareja conflictiva no resuelve el problema, pues es común
que busques otra persona con las mismas características si no lo has hecho
consciente.
Estamos listos para estar en pareja cuando
hemos trabajado con los patrones de nuestro sistema, cuando hemos contactado
con aquello que nos dolió en nuestros padres y cuando aprendemos a resignificar
lo que vivimos en nuestro pasado. Es necesario no aferrarnos a las ideas
insanas de pareja y romper en la mente con las frases “tod@s son iguales”. Muchas
de las creencias que forman parte de nuestra familia, tendemos a tomarlas como
una verdad cuando no nos hemos detenido a ver si son lógicas y sanas. Por
ejemplo: El hombre “ayuda” a la mujer en las labores del hogar, cuando no es
ayuda sino una responsabilidad de los dos. O cuando escuchamos: “el único
responsable en mantener la casa es el hombre” pero si analizamos la creencia,
actualmente las condiciones han cambiado y esa creencia ya no tiene vigencia.
Tenemos una tendencia a buscar lo conocido
aunque no necesariamente sea lo sano, por eso un hijo de una golpeadora puede
con facilidad relacionarse con una mujer violenta y tienden a hacer la
combinación patológica perfecta por ejemplo de: un hombre que cree que la
violencia es normal y la mujer que cree que los golpes son necesarios . Pero
una vez que realiza un trabajo personal y se da cuenta que existen mujeres que
no golpean podrá voltear a verlas, de lo contrario solo “podrá ver a las
mujeres violentas como opciones para relacionarse”.
Una vez que realizaste este trabajo personal
es más fácil que busques una relación fuera de lo que viviste anteriormente.
Espero que te haya gustado la columna de
esta semana y te invito a que te cuestiones ¿Tu qué pendientes emocionales
vienes arrastrando de tu sistema familiar?
Psicóloga Mayra Cuanalo Gómez
Terapia Individual y Terapia de Pareja
Sanatorio Humboldt
Consulta Previa Cita: 044 2221 83 83 07
http://psicologamayracuanalo.blogspot.mx/
Facebook: Psicóloga Mayra Cuanalo
Gómez
Twitter: @MayraCuanalo








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