1ª.parte
Alberto
Jiménez Merino
Ex
Rector de la Universidad Autónoma Chapingo
El Sistema Nacional de Investigadores (SIN)
en México, cuenta con más de 14 mil 600 integrantes para atender cerca de mil
problemas y necesidades existentes en las diversas comunidades, regiones y
sectores productivos. Teóricamente tenemos 14.6 investigadores para atender cada
problema nacional, pero en la realidad no es así.
No ocurre así, porque la educación y la
investigación están separadas de las principales necesidades sociales,
principalmente de las que padecen las familias más pobres. Hay problemas que
tienen más de 50 años, y no solo no se han resuelto, sino que se han agravado como
el agua, el suelo, los bosques, la alimentación, la obesidad, la inseguridad y
la productividad, entre otros.
Esta fue una de las razones por las que el 28
de marzo del año 2011 presenté en la tribuna de la Cámara de Diputados, en la LXI
Legislatura, un punto de acuerdo que exhortaba al Ejecutivo Federal a promover
la creación del Sistema Nacional de Innovadores (SNIN), tomando como referencia
al SNI. Lamentablemente no hubo ninguna respuesta; a nadie le interesó (Texto
de la propuesta en www.jimenezmerino.com.mx ).
Señalaba, entonces, que la capacidad
inventiva y de innovación entre la población mexicana se encuentra en el mismo
nivel que otras naciones más desarrolladas. La diferencia es que, en México,
poco se ha hecho para aprovechar el potencial innovador, en tanto que en otros
países cuentan con mecanismos institucionales que les permiten canalizar esta
cualidad y reflejarla en su aparato productivo.
La innovación, de acuerdo con diferentes
autores y estudios en la materia, se puede definir como todo cambio basado en conocimientos que generan riqueza. Esta
última incluye aspectos tales como la cultura, las capacidades, la economía,
los valores y otros elementos que son inherentes al individuo.
Entendemos
como Innovación al uso creativo del conocimiento en respuesta a necesidades sociales o
necesidades u oportunidades del mercado (OECD, 1999). No es suficiente
generar conocimiento; este se convierte
en una innovación cuando es usado productivamente.
La
innovación es un cambio sustantivo de una forma nueva de hacer algo o, un
proceso productivo que trae consigo un incremento en la productividad o en los
resultados de ese proceso el cual, resulta tan útil o atractivo que rápidamente
es adoptado por la mayoría de los actores de la cadena productiva o de quienes
realizan ese proceso. Un aspecto fundamental de una innovación es que ésta
puede tener un origen tecnológico, científico o simplemente práctico.
La innovación es una mejora permanente basada
en conocimientos. Las innovaciones se crean a partir del conocimiento apoyado
en la información, datos disponibles, la
transferencia a los usuarios, la adopción y la utilización final por parte de
los beneficiarios, clientes y mercados.
La ausencia de una estrategia dirigida a la
atención de los innovadores en México, va acompañada de grandes importaciones
de tecnología, de un escaso desarrollo de patentes, de una innovación limitada,
de baja productividad y reducida competitividad en los mercados, especialmente
por altos costos de producción y largos periodos de adopción tecnológica que
oscilan entre 8 y 12 años, cuando lo posible está entre 3 y 5.
Por falta de capacitación, asesoría técnica,
diseño, apoyos financieros e innovación,
miles de micro, pequeñas y medianas empresas mueren en promedio a los 2 años de
creadas.
Pero además, la falta de incentivos a la
innovación, ha generado el fenómeno que se conoce como fuga de cerebros, el cual, de acuerdo con estudios realizados por instituciones
como la UNAM y el CONACYT, se debe a la falta de oferta de estudios
especializados y de calidad, lo que obliga a los jóvenes a salir del país mediante
una beca; muchos de ellos deciden no regresar, pues el único compromiso que
tienen con el gobierno mexicano es solo moral.
Del año 2000 al 2005, la llamada fuga de cerebros se mantuvo en una tasa
del 6 por ciento, siendo los principales destinos para radicar Europa y Estados
Unidos.
Entre los principales compromisos del nuevo
gobierno, que inició este primero de diciembre, escuché con atención el anuncio
del Presidente, Andrés Manuel López Obrador, sobre un Plan Nacional de
Innovación. Es algo muy necesario para el desarrollo de México.
¡Ante este inicio de gobierno, deseo el mayor
éxito al Presidente y a su gabinete por el bien de nuestro país!.







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