LA PESADILLA ILUMINADA COMO LLEGÓ SE FUE, PARA NUNCA VOLVER.
ESTAREMOS PENDIENTES, LA PALABRA DE
HOMBRE SE CUMPLE
COSAS DE LA PATADA
Nuestro Atlixco está sufriendo las pequeñas pendejadas de un
señor de apellido Tlamatzi el responsable de cómo estén las calles de Atlixco,
donde todos y cada uno de sus habitantes, se preguntan, “ acaso en pleno, siglo
20 “ todavía hay o existen muchachos, Jovenes y adultos, tan pendejos que no
actúan sino, alguien los meta en
cintura.. Usted al ver lo ,que está viendo o leyendo estos párrafos estará pensando a que pendejo
se dirige Don Miguel porque en Atlixco, concretamente hay muchos de ellos y
otros que no teniendo que hacer se van al zócalo a tratar de desnudar a cuanta
dama pasa por ahí, porque los señores
viejos aquellos que se quedaron en los
años l930 o l940 ex trabajadores de alguna fábrica se sientan en alguna banca del zócalo y a
contar cuentos o vivencias que ellos las alteran porque siendo
obreros todos tuvimos más el orgullo de ser
obrero de cualquier fábrica. Y ahí
mismo donde están sentados pasan las damas y ya sabe usted como se .las, gastan estos bueyes
acompañados de otras mulas burlándose de la
mujercitas, no, respetando edades, y porqué lo hacen, porque se quedaron
así.
Atlixco es una
ciudad y de mucha importancia, es lo que Tlamatrzi no
entiende,, porque tiene una mentalidad de hormiga, eso no lo comprende ese señor Tlamatzi, él de
donde será, a la mejor nació en las Indias, o en Egipto o después de la guerra en Alemania, porque está
insoportable y lo demuestra desde que
amanece hasta cuando se duerme, pobre
chico más ,tarde sufrirá y se volverá esclavo de su misma imagen, será
recordado pero con fanfarrias, como
lo hacen
en el fútbol.. .
Algo tiene que hacer el señor presidente municipal para
organizar el ambulantaje que dá asco en sus
calles, llenas de todo incluyendo porquerías y los señores comerciantes establecidos ya ,hicieron lo suyo, han amarrado
lo que exhiben al público con
arreatas o l.azos, porque ya no caben en sui interior. Acaso esto no es un
delito o pecado y los señores
inspectores del ayuntamiento que hacen o se hacen los ciegos o mudos, nadie mete las manos. Lo
mismo sucede o ocurre en las colonias, hay algunos comerciantes que ya se han apoderaron de los espacios y banquetas a sus anchas y esos jamás son visitados por esos ilustres inspectores del
ayuntamiento.







0 comentarios:
Publicar un comentario