19 de Abril 2017
En diferentes momentos he señalado lo
que por ética no comparto y he lamentado que la dirigencia nacional mantenga un
silencio complaciente ante la situación del PRI en el estado de Puebla. Rechazo
contundentemente los excesos gubernamentales que padecemos los poblanos.
Por siempre y, en especial, durante
los últimos años he mantenido una batalla en contra de la corrupción, el abuso
del poder, el saqueo, el autoritarismo, la represión y la persecución que el
gobierno estatal ha institucionalizado en el estado de Puebla.
No comparto el gobierno que piensa en
la macroeconomía y busca congraciarse con los organismos internacionales,
aunque se muera de hambre el pueblo y se tenga en total abandono a los grupos
indígenas, no comparto la decisión de la dirigencia nacional de mi partido que
en Puebla se calla ante los cientos de presos políticos, la escandalosa deuda
pública, la violación sistemática de los derechos humanos, el alarmante aumento
de feminicidios.
La cercanía de una parte del PRI con
el gobierno panista del estado, nos ha enfrentado a los poblanos, porque no hay
contrapesos, porque se violentan los derechos humanos, porque se extingue la
división de poderes públicos, porque se persigue y encarcela a quienes dicen la
verdad.
Puebla vive el saqueo más grande de
su historia. Lo he combatido y denunciado oportunamente. La inexistente postura
crítica del PRI como oposición en Puebla, ante el Fideicomiso Evercore que
condena a los poblanos a pagar una deuda oculta de más de 70 mil millones de
pesos como consta en documentos y diversos análisis hechos por especialistas
No comparto a ese gobierno que
entrega todo al capital extranjero, a empresas como a AUDI en Puebla y abandona
a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Por eso, firmar el Acuerdo por la
Unidad Nacional, tiene implicaciones ideológicas y políticas, pero sobre todo
tiene razones éticas y morales para mí. No transgrede en ningún párrafo la
Declaración de Principios, el Programa de Acción y el Código de Ética del
partido en el que he militado desde 1985.
Es un llamado a los dirigentes,
militantes y simpatizantes de todos los partidos políticos que están a favor
del combate a la corrupción y el abuso de poder, por estas razones acudí.
Reconozco que el PRI me ha dado
mucho, pero afirmo categóricamente que yo, le he dado todo. Tengo acreditada mi
disposición en diversas oportunidades incluso sacrificando mis legítimas
aspiraciones e intereses siempre a favor de mi Partido.
Reitero, que militando o no en él
-derecho que tengo plenamente- hasta el último día de mi vida mantendré mi
formación ideológica, basada en el nacionalismo revolucionario y las tesis
colosistas.
Tengo la firme convicción de que en
Puebla y en México se pueden construir gobiernos con profundo sentido humano y
vocación comunitaria con respeto pleno de los derechos humanos; que promuevan
la democracia, la participación ciudadana y sean garantes de los derechos
sociales.
Contra la corrupción, el abuso del poder
y el saqueo en Puebla, defenderé -con estricto sentido a la legalidad
partidaria y con pleno apego al marco jurídico constitucional- mis derechos
humanos y políticos.







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