09 de Mayo 2017
Hace casi medio siglo, de la mano de un político visionario como don Jesús Silva-Herzog, nació el Instituto Nacional del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), con el cometido de dotar de vivienda a los trabajadores. Así, desde una visión social y con la idea de generar la igualdad entre todos los mexicanos, se diseñó esta institución del Estado mexicano, que en principio enfrentaba el desafío de generar vivienda y esquemas crediticios a un sector marginado de esas posibilidades.
En palabras de su director general, David Penchyna Grub, a lo largo de su trayectoria operativa el Infonavit ha otorgado nueve millones 941 mil viviendas. Específicamente, en la presente administración se ha entregado en promedio uno de cada cuatro créditos, lo que habla de la importancia que se le ha conferido a la política de vivienda, sin menoscabo de que la meta hacia 2018 estriba en que el Instituto financie uno de cada tres créditos.
En los últimos años, el trabajo se ha orientado hacia el fortalecimiento del sector. Así lo demuestran los últimos datos recabados. Al cierre de 2016, se colocaron más de 350 mil créditos y en los últimos 12 meses, el Infonavit otorgó 427 mil 165 créditos, que involucran una derrama superior a los 209 mil millones de pesos. Como es de advertirse, el impulso a la vivienda ha sido de gran calado, con resultados que hoy se observan en la economía de nuestro país, gracias a la visión de esta administración.
Un breve repaso comparativo entre la situación prevaleciente al inicio del sexenio y la que actualmente existe, da cuenta del tránsito acelerado de un sector de la vivienda en crisis a un sector pujante, generador de empleos, y que aporta una parte muy importante al PIB nacional. En la actualidad, el sector ha afirmado su vocación de apoyo a las familias de escasos recursos, para que mantengan sus viviendas a pesar del panorama internacional. Para tales efectos, ha puesto su empeño en la creación de nuevas alternativas, que ofrezcan mensualidades accesibles y reduzcan el riesgo de que las viviendas se abandonen o se pierdan.
Hoy, es un hecho que ha cambiado significativamente el sentido de los subsidios, por la vía del impulso a la progresividad, con el objetivo de atender a quienes perciben hasta 2.6 salarios mínimos. Dicho sin rodeos: esto implica que el Gobierno de la República, a través del Infonavit, apuesta por una política de concentración del subsidio en la base de la pirámide. Tan cierta como la estrategia de apoyar más a los que menos tienen, resulta la estrategia de contar con alternativas para los estratos con mayores posibilidades. A ello responde la ampliación de los montos crediticios que, combinada con la flexibilización o creación de otros instrumentos, permitirá que los trabajadores puedan obtener otro tipo de vivienda.
Estoy cierto que todo esto hará posible que la Política Nacional de Vivienda siga obteniendo resultados y siga siendo exitosa, que tenga esa visión de inclusión en la que concentremos a las mujeres jefas de familia, a los jóvenes, a los que están en la base de la pirámide, quienes tienen alguna discapacidad, mujeres víctimas de la violencia, como una acción afirmativa que dé igualdad, que fue el principio bajo el que se generó este instituto donde se entendía que la República si no es de iguales no lo es, y la vivienda es uno de los ejes fundamentales para alcanzar esta aspiración de igualdad. Esta semana nuestra entidad tendrá la visita del director general del Instituto y en seguimiento al acuerdo marco que se firmó para apoyo de la vivienda, esperamos que se pueda consolidar el sector en la entidad, que si bien ha tenido un crecimiento en los últimos años bajo la conducción del delegado Antonio Kuri Alam, se tiene el objetivo de que Puebla sea una entidad modelo en el desarrollo de este sector. Así, si bien es cierto que la tarea del Infonavit es vasta aún, toda vez que tiene una demanda agregada no atendida de más de 16 millones de trabajadores, es de gran aliento saber que los esfuerzos continúan para romper los cuellos de botella para los derechohabientes; la conducción que ha dado el director nacional David Penchyna, generando sinergias importantes con los sectores vinculados a la vivienda debe poner en un avance muy importante la balanza de la oferta y demanda de este bien al final de esta administración.







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