15 de Mayo 2017
La corrupción es un fenómeno inherente a la naturaleza humana.
El hombre, como ser atávico, busca dominar a los demás de su especie a través de
la fuerza, del poder o del dinero.
Así y sólo así se convertirá en “el macho alfa”.
O sea, el ¡líder de la manada!
En tal virtud, la corrupción se ha desatado mundialmente. Ahí está el caso
de la hija del Rey –en retiro- de España; Brasil con la destitución de la ex
Presidenta Dilma Russelft; Guatemala con el mandatario encarcelado Otto Pérez.
Vaya, hasta en El Vaticano se han encontrado desvío de recursos y lavado de
dinero en el Banco Ambrosiano.
En México algunas mentes cortoplacistas aseveran que la corrupción es
identificable únicamente con tres siglas…
¡Partido Revolucionario Institucional!
Empero, la realidad los rebasa, porque se les olvida a esas plumas los
escándalos de corrupción de la Presidencia del panista Vicente Fox Quezada:
toallagate, el uso de residencias oficiales de la Secretaria de Marina para
organizar las fiestas de los hijos de Martha Sahagún –los hermanos Bribiesca-,
el Rancho de San Francisco en Guanajuato.
El sexenio presidencial -del también
albiazul- Felipe Calderón Hinojosa: La
Estela de luz; la fallida guerra contra los cárteles del narcotráfico; el caso
Hidelbrando de su cuñado Gómez del Campo.
El PRD tampoco puede llamarse a sí mismo “impolutos”. Y como muestra está el
asunto del –tristemente- célebre “Señor de las Ligas” René Bejarano, recibiendo
del empresario Carlos Ahumada fajos de dólares que no sabía dónde guardar.
De MORENA están los casos de la Diputada local de Veracruz, Eva Cadena y de
los hijos de Andrés Manuel López Obrador, que los agarraron en un lujoso yate
con bellas mujeres.
En Puebla la corrupción se ha
tratado de circunscribir solamente a la figura del ex gobernador Mario Marín
Torres, siendo que su sucesor Rafael Moreno Valle Rosas dejó a Puebla y los
poblanos con una “deuda oculta” que supera los 76 mil millones de pesos e
hipotecado el Impuesto sobre la Nómina a 50 años con la empresa Evorcore.
LAS MANOS DE MORENO VALLE
EN EL SISTEMA ANTICORRUPCIÓN
Y pese al manejo opaco de su gestión gubernamental, como la deuda oculta,
manejo amañado de los PPS, desvió de recursos para fines electorales, cursos en
SEP que nunca se impartieron, concesiones a modo del agua potable y un largo,
larguísimo, etcétera, se erige como ¡adalid
anticorrupción!
Y días antes de dejar la gubernatura –enero 2017- creó el bodrio denominado
Sistema Estatal Anticorrupción.
Mismo que está integrado por tres ejes torales: Tribunal de lo Contencioso Administrativo -en proceso de creación-,
Fiscalía Anticorrupción –el Fiscal General,
Víctor Carrancá, facultado por el Congreso designó al ex sacerdote jesuita Enrique
José Flota Ocampo pese a que mintió sobre su titulación profesional- y el Consejo de la Judicatura del Estado.
Por ser una temática tan basta, hoy sólo se abordará el Consejo de la
Judicatura Local, ente encargado de administrar los recursos del Tribunal Superior
de Justicia; de adscribir a jueces y demás funcionarios judiciales, cambiarlos
de adscripción o removerlos.
Amén de imponer las sanciones respectivas en caso de faltas administrativas
graves.
¿Retos?
Enormes.
Para empezar, según recomendaciones internacionales de la ONU los Poderes
Judiciales deben tener un presupuesto mínimo del dos punto cinco por ciento del
PIB.
Se reitera, como mínimo.
El Poder Judicial Federal tiene aproximadamente ese presupuesto que le es
asignado anualmente por la Cámara de Diputados, directamente del Producto
Interno Bruto de los Estados Unidos Mexicanos.
En Puebla se otorga el CERO PUNTO
SEIS POR CIENTO al Poder Judicial del Estado.
Ello está muy por debajo de los estándares internacionales establecidos al
efecto.
Y para colmo de males, gracias a Rafael Moreno Valle Rosas este raquítico
presupuesto lo maneja el titular del Ejecutivo a través de la Secretaria de
Finanzas.
¿Y la división de Poderes?
Además, el Consejo de la Judicatura Estatal debe investigar -de entrada- a
varios integrantes del Pleno de Magistrados del Tribunal Superior de Justicia.
Empezando por –Boby- Roberto Flores Toledano, quien presume a voz en cuello
que tiene un despacho de ¡cuatro pisos de abogados en un suntuoso edificio de
la Avenida Juárez!
Como a su “compadrito” José Saúl Gutiérrez Villareal, quien es socio de
Flores Toledano en un complejo ecoturístico en la Sierra Norte de Puebla.
Ambos, Flores Toledano y Gutiérrez Villareal, son miembros del Consejo de
la Judicatura Local -el primero es Presidente y el segundo es Visitador General
de todos los Juzgados del Estado-
LA IGLESIA EN MANOS DE LUTERO
El Magistrado Jared Albino Soriano Hernández, es señalado como jefe de una
banda de defraudadores dedicados a quedarse con terrenos y casas en la región
de San Andrés Cholula.
Negocio que logran –presuntamente- al obtener escrituras falsas
provenientes preferentemente de la Notaría 29 de Puebla Capital, a cargo de Víctor
Cortés Leyva, cuyo hijo, Víctor Cortés Padilla es el Notario Auxiliar y quien
hace dobles escrituras de predios que ya tienen dueño, abriendo dobles registros
catastrales y partidas registrales.
Es más, hasta levanta muertos y los hace firmar escrituras de compraventa
de predios con dueños.
Luego, demandan a los dueños y el Magistrado Jared Albino Soriano, gracias
a sus jueces afines, hace que los verdaderos propietarios de los predios
pierdan los litigios.
Sus vínculos con los empresarios Mario Méndez y Guillermo López, entre
otros, son más que evidentes.
Además, su nueva mujer Evelyn Pérez Orozco, es la Juez Municipal en San
Andrés Cholula, por lo que todo queda en familia.
Posteriormente, el Consejo de la Judicatura tendría que investigar a los
Magistrados Joel Sánchez Roldan, David López Muñoz y Miguel Sánchez Zavaleta,
quienes están más que asociados con el abogado al que llaman pomposamente “El “Midas”.
Otro ejemplo de corrupción judicial es el de Elier Martínez Ayuso, a quien se
le acusa de ser vulgar y prosaico, de tratar como objeto a las mujeres y de
litigar los asuntos en la Cuarta Sala Civil del TSJ, que preside.
Ante este cuadro de la honesta y pulcra familia del TSJ… ¿que hará el
gobernador José Antonio Galia Fayad?
¿Cómo y con quién limpiará y saneará al Poder Judicial?
¿Continuará el halo protector morenovallista a Roberto Flores Toledano?
¿Gali Fayad dará el manotazo en la mesa para acabar con la corrupción?
¿O se dedicará a flotar?
Al tiempo.
Fracasará Sistema Anticorrupción al estar la iglesia en manos de Lutero por Gerardo Pérez García
15 de Mayo 2017
La corrupción es un fenómeno inherente a la naturaleza humana.
El hombre, como ser atávico, busca dominar a los demás de su especie a través de
la fuerza, del poder o del dinero.
Así y sólo así se convertirá en “el macho alfa”.
O sea, el ¡líder de la manada!
En tal virtud, la corrupción se ha desatado mundialmente. Ahí está el caso
de la hija del Rey –en retiro- de España; Brasil con la destitución de la ex
Presidenta Dilma Russelft; Guatemala con el mandatario encarcelado Otto Pérez.
Vaya, hasta en El Vaticano se han encontrado desvío de recursos y lavado de
dinero en el Banco Ambrosiano.
En México algunas mentes cortoplacistas aseveran que la corrupción es
identificable únicamente con tres siglas…
¡Partido Revolucionario Institucional!
Empero, la realidad los rebasa, porque se les olvida a esas plumas los
escándalos de corrupción de la Presidencia del panista Vicente Fox Quezada:
toallagate, el uso de residencias oficiales de la Secretaria de Marina para
organizar las fiestas de los hijos de Martha Sahagún –los hermanos Bribiesca-,
el Rancho de San Francisco en Guanajuato.
El sexenio presidencial -del también
albiazul- Felipe Calderón Hinojosa: La
Estela de luz; la fallida guerra contra los cárteles del narcotráfico; el caso
Hidelbrando de su cuñado Gómez del Campo.
El PRD tampoco puede llamarse a sí mismo “impolutos”. Y como muestra está el
asunto del –tristemente- célebre “Señor de las Ligas” René Bejarano, recibiendo
del empresario Carlos Ahumada fajos de dólares que no sabía dónde guardar.
De MORENA están los casos de la Diputada local de Veracruz, Eva Cadena y de
los hijos de Andrés Manuel López Obrador, que los agarraron en un lujoso yate
con bellas mujeres.
En Puebla la corrupción se ha
tratado de circunscribir solamente a la figura del ex gobernador Mario Marín
Torres, siendo que su sucesor Rafael Moreno Valle Rosas dejó a Puebla y los
poblanos con una “deuda oculta” que supera los 76 mil millones de pesos e
hipotecado el Impuesto sobre la Nómina a 50 años con la empresa Evorcore.
LAS MANOS DE MORENO VALLE
EN EL SISTEMA ANTICORRUPCIÓN
Y pese al manejo opaco de su gestión gubernamental, como la deuda oculta,
manejo amañado de los PPS, desvió de recursos para fines electorales, cursos en
SEP que nunca se impartieron, concesiones a modo del agua potable y un largo,
larguísimo, etcétera, se erige como ¡adalid
anticorrupción!
Y días antes de dejar la gubernatura –enero 2017- creó el bodrio denominado
Sistema Estatal Anticorrupción.
Mismo que está integrado por tres ejes torales: Tribunal de lo Contencioso Administrativo -en proceso de creación-,
Fiscalía Anticorrupción –el Fiscal General,
Víctor Carrancá, facultado por el Congreso designó al ex sacerdote jesuita Enrique
José Flota Ocampo pese a que mintió sobre su titulación profesional- y el Consejo de la Judicatura del Estado.
Por ser una temática tan basta, hoy sólo se abordará el Consejo de la
Judicatura Local, ente encargado de administrar los recursos del Tribunal Superior
de Justicia; de adscribir a jueces y demás funcionarios judiciales, cambiarlos
de adscripción o removerlos.
Amén de imponer las sanciones respectivas en caso de faltas administrativas
graves.
¿Retos?
Enormes.
Para empezar, según recomendaciones internacionales de la ONU los Poderes
Judiciales deben tener un presupuesto mínimo del dos punto cinco por ciento del
PIB.
Se reitera, como mínimo.
El Poder Judicial Federal tiene aproximadamente ese presupuesto que le es
asignado anualmente por la Cámara de Diputados, directamente del Producto
Interno Bruto de los Estados Unidos Mexicanos.
En Puebla se otorga el CERO PUNTO
SEIS POR CIENTO al Poder Judicial del Estado.
Ello está muy por debajo de los estándares internacionales establecidos al
efecto.
Y para colmo de males, gracias a Rafael Moreno Valle Rosas este raquítico
presupuesto lo maneja el titular del Ejecutivo a través de la Secretaria de
Finanzas.
¿Y la división de Poderes?
Además, el Consejo de la Judicatura Estatal debe investigar -de entrada- a
varios integrantes del Pleno de Magistrados del Tribunal Superior de Justicia.
Empezando por –Boby- Roberto Flores Toledano, quien presume a voz en cuello
que tiene un despacho de ¡cuatro pisos de abogados en un suntuoso edificio de
la Avenida Juárez!
Como a su “compadrito” José Saúl Gutiérrez Villareal, quien es socio de
Flores Toledano en un complejo ecoturístico en la Sierra Norte de Puebla.
Ambos, Flores Toledano y Gutiérrez Villareal, son miembros del Consejo de
la Judicatura Local -el primero es Presidente y el segundo es Visitador General
de todos los Juzgados del Estado-
LA IGLESIA EN MANOS DE LUTERO
El Magistrado Jared Albino Soriano Hernández, es señalado como jefe de una
banda de defraudadores dedicados a quedarse con terrenos y casas en la región
de San Andrés Cholula.
Negocio que logran –presuntamente- al obtener escrituras falsas
provenientes preferentemente de la Notaría 29 de Puebla Capital, a cargo de Víctor
Cortés Leyva, cuyo hijo, Víctor Cortés Padilla es el Notario Auxiliar y quien
hace dobles escrituras de predios que ya tienen dueño, abriendo dobles registros
catastrales y partidas registrales.
Es más, hasta levanta muertos y los hace firmar escrituras de compraventa
de predios con dueños.
Luego, demandan a los dueños y el Magistrado Jared Albino Soriano, gracias
a sus jueces afines, hace que los verdaderos propietarios de los predios
pierdan los litigios.
Sus vínculos con los empresarios Mario Méndez y Guillermo López, entre
otros, son más que evidentes.
Además, su nueva mujer Evelyn Pérez Orozco, es la Juez Municipal en San
Andrés Cholula, por lo que todo queda en familia.
Posteriormente, el Consejo de la Judicatura tendría que investigar a los
Magistrados Joel Sánchez Roldan, David López Muñoz y Miguel Sánchez Zavaleta,
quienes están más que asociados con el abogado al que llaman pomposamente “El “Midas”.
Otro ejemplo de corrupción judicial es el de Elier Martínez Ayuso, a quien se
le acusa de ser vulgar y prosaico, de tratar como objeto a las mujeres y de
litigar los asuntos en la Cuarta Sala Civil del TSJ, que preside.
Ante este cuadro de la honesta y pulcra familia del TSJ… ¿que hará el
gobernador José Antonio Galia Fayad?
¿Cómo y con quién limpiará y saneará al Poder Judicial?
¿Continuará el halo protector morenovallista a Roberto Flores Toledano?
¿Gali Fayad dará el manotazo en la mesa para acabar con la corrupción?
¿O se dedicará a flotar?
Al tiempo.
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