10 de Mayo 2017
Si la condición para nombrar a Nadia Navarro como directora del Instituto Poblano de la Mujer
(IPM), fue darle un premio de consolación porque el Partido Social de
Integración (PSI) perdió su registro, pues ahora que se lo han devuelto, pues
que renuncie y se vaya por su propio pie.
Al interior del gobierno de Tony Gali, se sabe que el mérito de Nadia es ser hija de Carlos
Navarro Corro, ex marinista y fundador del PSI. Carlos tuvo la visión de aliarse con Rafael Moreno Valle y sobrevivió al sexenio aunque el premio
político fue miserable: apenas una regiduría en la ciudad de Puebla para su
heredera.
El resultado de la elección de gobernador del 2016, reveló
que el PSI es puro cuento.
El número de votos obtenidos, aun comprados, no le alcanzó
para retener el registro y desapareció por unos meses.
Sin embargo, la semana pasada el Tribunal Federal Electoral
le regresó el registro y el financiamiento. O sea que el PSI, revivió.
Entonces. Si hay PSI, Nadia
Navarro debe renunciar.
Ahora bien, en la ola de cambios que se esperan posterior a
los 100 días de la administración de Gali,
seguro se va a incluir el relevo en el Instituto Poblano de la Mujer.
Y ya hay dos posibles sucesoras.
Y no me pregunten, porque no voy a decirles.
El Verdugo
Si en las refriegas entre el Ejército, la policía y los
huachicoleros se mueren los niños, pues ni modo. Los niños no van solos, los
llevan sus padres. El Verdugo dice:
más vale niño muerto ahorita, que adulto vivo después, pero delincuente.
Es todo por hoy.
@cmaciaspalma







0 comentarios:
Publicar un comentario