Pensar en Grande, propósito y legado de gobierno
Alberto
Jiménez Merino
En
la vida, nada que no se haya pensado o que no se haya imaginado, se puede
lograr. Las grandes, medianas y pequeñas realizaciones humanas, primero fueron
un pensamiento, o la consecuencia de ese pensamiento y sus acciones
correspondientes. Buscando A es posible encontrar B.
Cristóbal
Colón, el navegante Genovés, pensó llegar a la India buscando las especias a
través de una ruta alterna, en un tiempo en que nadie había navegado adentrándose
en el mar más allá de 2 mil metros, y cuando las condiciones socioeconómicas de
España no eran las mejores. Aunque nunca llegó a la India, el descubrimiento de
América, a las 2 a.m. del 12 de octubre de 1492, es su gran legado, aún sin
habérsele acreditado.
Aprender
a pensar es tan difícil y poco común, que cuando alguien te pregunta que estás
haciendo y respondes estoy pensando, la reacción más frecuente es, “¡no nos
presumas!”. Estamos tan acostumbrados a que nos digan qué hacer y cómo hacerlo,
qué a muchos nos ha costado trabajo tener iniciativa.
Y
no es una situación menor. Así ocurre desde la casa, continúa en la escuela y es
muy común en el ámbito laboral. Con nosotros o sin nosotros, el mundo sigue
rodando, muchas cosas han funcionado y seguirán, pero la idea debe ser que, con
nosotros, pensando, funcionen mejor.
La
cabeza es para pensar no solo para ponerse un sombrero, decían algunos
maestros. Aunque no nos orientaron como hacerlo, su intención era buena. Muchos
solo dictaban, o como yo lo hice en mis inicios de profesor, solo compartíamos
información de libros.
La
práctica o la relación con problemas reales eran escasas en las distintas
materias curriculares que llevamos. Una gran parte de maestros nos hicieron
exámenes para comprobar cuanto habíamos memorizado. La opción múltiple era muy
practicada por su facilidad de calificar. A eso me negué, siempre apliqué
exámenes promoviendo usar el criterio.
Según
la Real Academia Española (RAE), pensar, es examinar mentalmente algo
con atención para formar un juicio y tomar una decisión; imaginar, es
representar en la mente la imagen de algo o de alguien. Por eso, es tan
importante decir a los niños y jóvenes lo que pueden llegar a ser y hacer, más
allá de llenarlos de información que en muchos casos nunca supimos para qué. La
educación debe tratar de formar personas, no solo informar.
Por
estas razones, creo que el lema de gobierno de Alejandro Armenta, como
Gobernador de Puebla, es uno de los mejores y más completos que he conocido en
la política, porque independiente de proyectos, avances y logros abundantes,
hoy la sola invitación a “Pensar en Grande”, fortalece la acción de
imaginar muchas cosas que se pueden hacer realidad en beneficio de los
poblanos.
En
la mañana del 14 de diciembre de 1911, después de casi dos meses de grandes
esfuerzos, Roald Amundsen, quien había cambiado la meta de conquistar el Polo
Norte, alcanzó los 90° de latitud sur correspondiente al Polo Sur geográfico en
el centro de la Antártida y extremo meridional del eje de la tierra, plantando
allí junto con cuatro acompañantes, la bandera de Noruega.
La
vía férrea continua más grande del mundo es el Ferrocarril Transiberiano, con
una longitud de 9 mil 289 kilómetros (km), que conecta 87 ciudades, 12 regiones
atravesando 8 zonas horarias entre Moscú y Vladivostok, Rusia, con una duración
de 7 días sin parar. Es la línea ferroviaria de pasajeros más larga del mundo.
La línea ferroviaria de carga más larga con 13 mil km es la de Yiwu, China – Madrid,
España. (clickpetroleoegas.com.br)
En
2007 tuve oportunidad de visitar la presa más grande del mundo en la provincia
de Hubei, China, construida sobre el Río Yangtze que abastece una central
hidroeléctrica para producir 22 mil 500 megavatios (MV). La cortina de la presa
tiene una longitud de 2 mil 500 metros (m), altura de 185 m, almacena 39 mil
millones de metros cúbicos (m³) de agua (120
veces Valsequillo, Puebla) y para su construcción se desalojaron del vaso de
almacenamiento 250 comunidades con una población de 1 millón 200 mil personas.
Ernesto
Cruz, mexicano de origen jalisciense, logró en 2019 el récord mundial de
producción de maíz, al obtener 44.04 toneladas (t) de grano por hectárea (ha)
utilizando más de 200 mil plantas por ha y manejo intensivo de nutrientes. Las
necesidades anuales de consumo nacional de maíz en México ascienden a 44
millones de toneladas, la mitad se compra del exterior, y se siembran en
promedio 8 millones de hectáreas, cuyo rendimiento no llega a 3 toneladas por
hectárea al año. Sólo Pensando en mediano podríamos hacer el esfuerzo de
llegar a 6 toneladas por hectárea y lograr cerca de 48 millones de toneladas
anuales.
La
seguridad alimentaria de México es algo posible en el corto plazo.
Finalmente,
agradezco al gobernador, Alejandro Armenta, la gran oportunidad y privilegio de
servir a Puebla desde el gobierno, en la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento
(CEASPUE). Siguiendo sus indicaciones, promovimos varias acciones,
especialmente integrar la Carpeta de Saneamiento del Río Atoyac y los Ríos
de Puebla, para lo cual se requiere tratar y/o reutilizar más de 10 mil litros
por segundo (lts/seg).
Pensando
en Grande para un logro así, se estima
la necesidad de construir y/o rehabilitar 50 plantas de tratamiento con sus
respetivos colectores, cerca de 1 mil 600 humedales artificiales, con
capacidades menores a 20 lts/seg y 109 mil biodigestores unitarios o múltiples
para las viviendas que hoy no cuentan con drenaje. También el tratamiento de
aguas residuales a cargo de las empresas y la construcción indispensable de
obras de saneamiento para futuras construcciones.
¡Muchas
gracias, querido Gobernador!
¡Mucho
éxito, Maestra Rebeca Bañuelos, al frente de CEASPUE!