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martes, 26 de abril de 2022

lunes, 31 de enero de 2022

Nuevo Modelo Educativo Mexicano, la Educación del Futuro

 



Un Nuevo Comienzo

Nuevo Modelo Educativo Mexicano, la Educación del Futuro

Alberto Jiménez Merino

Según expertos, la pobreza en México y América Latina alcanza ya a 80 millones de personas y se considera un retroceso de 27 años a nivel regional, principalmente debido a la pandemia COVID y a las políticas aplicadas en los diferentes países.

La migración, el deterioro ambiental, la sobrepesca ribereña y oceánica, la inseguridad pública y la incidencia de desastres naturales por fenómenos meteorológicos debidos al cambio climático, siguen creciendo sin que ninguno de estos problemas, al menos en México, tenga siquiera un plan de atención o un plazo para su solución.

El suelo, la vegetación, el agua, la fauna, los combustibles fósiles, los materiales pétreos y el aire, han mantenido procesos extractivos de aprovechamiento que nos ha llevado a perderlos en proporciones preocupantes porque su recuperación, en el caso de los renovables, necesitará de siglos y grandes inversiones para asegurar el futuro de las nuevas generaciones.

Tenemos un grave problema de productividad, el uso de recursos para obtener un determinado volumen de productos es muy alto debido a prácticas inapropiadas, a la falta de conocimiento de los recursos, desconocimiento de otras opciones, artes y técnicas prohibidas y, en general, a la falta de una educación, capacitación y acompañamiento, desvinculados de las realidades socioeconómicas o ambientales.

A juzgar por la pobreza predominante en nuestro país, la inseguridad pública y por el inaceptable deterioro ambiental existente, puedo afirmar que el sistema educativo nacional y los diversos modelos aplicados han fracasado, solo hay que revisar el estado de resultados obtenidos en la actualidad.

La escuela mexicana no ha hecho la tarea en materia de Educación Financiera, porque 8 de cada 10 personas la desconocen; en Educación Ambiental, ya que las comunidades no conocen adecuadamente los recursos disponibles para su correcto aprovechamiento; en Educación Alimentaria, ya que tenemos graves problemas de seguridad alimentaria, desnutrición, sobrepeso y obesidad; en Educación Cívica y Ética, porque al eliminarse de los contenidos escolares se han ido perdiendo los valores humanos, aumentando la inseguridad pública y la corrupción que pone a México en el lugar 124 de 180 países evaluados.

Con cierta sorpresa y muy baja expectativa para muchos, este fin de semana nos enteramos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) iniciará la realización de 32 asambleas estatales entre el 31 de enero y el 25 de marzo, para la integración de un Nuevo Modelo Educativo para el Nivel Medio Superior.

Es sorpresa porque al hacerlo después de la mitad del periodo de gobierno y con la elección presidencial adelantada, se demuestra que no había un Plan para la educación o al menos no ha sido la prioridad. Es de Baja expectativa, porque integrar un Nuevo Modelo Educativo en tres meses, para un país con más de 126 millones de habitantes, 2 mil 500 municipios, 750 microrregiones, con los 5 tipos de clima existentes y con 199 mil comunidades, es simplemente un ejercicio marginal.

Pero siendo positivos y propositivos, deseo aclarar que los grandes problemas nacionales no solo son problemas de la educación, pero no me queda duda que la formación y transformación de las personas solo lo puede hacer la educación. Y, sin duda afirmo que la educación que recibimos ha sido insuficiente y desvinculada de las necesidades que debiera atender.

Un Nuevo Modelo Educativo como los que se han inventado cada sexenio como el presente, debe considerar como elementos centrales la diversidad ambiental y socioeconómica de las diferentes regiones, los grandes problemas nacionales, el conocimiento básico de los recursos naturales existentes en el entorno, las necesidades de las familias y sus comunidades y, las necesidades de los diferentes sectores productivos o actividades económicas actuales y potenciales, que hoy no están considerados.

Un Nuevo Modelo Educativo debe considerar una reducción sustantiva de los contenidos teóricos, hoy predominantes, para tener una mayor proporción de actividades prácticas que aumenten la capacidad innovadora y liderazgo de los profesionistas. Al respecto, el modelo Alemán de Educación Dual del que ya ha habido importantes esfuerzos para adoptarlo en las escuelas CONALEP y DGETA, es una muy buena opción. Formar líderes especialistas y grupos técnicos para cada uno de los principales problemas nacionales, estatales y municipales es algo impostergable.

La alimentación, el agua, la producción y el empleo, los servicios públicos, la salud, la vivienda, la seguridad pública y el ingreso son elementos indispensables para una vida digna y en todas estas necesidades la educación tiene una participación básica y relevante.

Es una lástima que la ideología, la ambición política e intereses personales de los gobernantes no permitan verlo.

miércoles, 26 de enero de 2022

¿Cuándo terminará la pandemia?

 



¿Cuándo terminará la pandemia?

 

Hace algunos días hice una llamada a un amigo para preguntarle cómo estaba, ya que fue diagnosticado con covid. Él me comentó que después de nueve meses de haber dado positivo a la enfermedad, aún no se sentía recuperado y no precisamente por los estragos físicos, sino principalmente por la falta de capacidad para concentrarse que seguía presentando.

 

Hoy sabemos que este padecimiento entra dentro de lo que los científicos han categorizado como niebla mental, una de las principales consecuencias del covid prolongado o long covid, pues han detectado que después de los malestares propios de la infección, muchos pacientes tienen secuelas por 12 semanas o más.

 

Este tipo de estragos son más frecuentes de lo que imaginamos, e incluso algunos investigadores estiman que más de 100 millones de personas sufrirían de covid prolongado, con secuelas crónicas y muy variadas que se presentarán aún meses después de la infección.

 

A la fecha, a ciencia cierta no se sabe qué es lo que provoca que algunos pacientes padezcan estos síntomas de la enfermedad, sin embargo hay estudios que arrojan que las personas con obesidad y las que requirieron respiradores artificiales tienen más probabilidades de desarrollar covid prolongado.

 

Estos hallazgos resultan interesantes dado que a la fecha muchas personas menosprecian los estragos de la variante ómicron creyendo que son “leves” e incluso piensan que esta nueva etapa de contagios, denominada “cuarta ola” marca el tan anhelado paso de la pandemia a una fase endémica de la enfermedad.

 

Por otra parte, hay otros puntos de vista que no lo ven así y que, por el contrario, han activado las alarmas respecto al rumbo que tomará la pandemia. No pierden de vista que Ómicron presenta un riesgo cinco veces mayor de reinfección en comparación con la cepa Delta, lo que significa que la protección contra la reinfección podría ser de tan sólo el 19%.

 

Y es que se ha visto que desde la introducción del virus de Covid-19 a finales de 2019, la evolución adaptativa del virus ha dado lugar a una mayor transmisibilidad y resistencia a la vacuna.

 

Lo que más llama la atención es que en días anteriores el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, anunció el retiro de medidas para evitar el contagio del virus, debido a que la ola de la variante Ómicron ya había llegado a su máximo límite a nivel nacional. Por lo tanto la población de ese país, desde esta semana, ya no estará obligada a usar cubrebocas en ningún lugar y tampoco a trabajar desde casa, asimismo ya no se exigirá el certificado de vacunación contra el covid-19.

 

Estas medidas contrastan a lo planteado por otros países europeos, así como lo establecido en China y Hong Kong donde siguen vigentes las medidas de cero tolerancia para prevenir los contagios.

 

Tampoco podemos dejar de lado que Reino Unido ha registrado  más de 152 mil muertes, lo que lo ha colocado en el séptimo lugar más alto de decesos a nivel mundial.

 

Lo más alarmante es que investigadores han registrado en este mismo país más de 400 casos de una nueva sub-variante de Ómicron, la cual ha sido descrita por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, por sus siglas en inglés) como BA.2. 

 

Los primeros análisis de los especialistas sugieren que podría propagarse incluso más rápido que la variante Ómicron y ha sido designada como una “variante de preocupación”.

 

Precisamente, en Dinamarca esta nueva sub-variante BA.2 ha desplazado a gran velocidad a la variante Ómicron en su versión original y se estima que ya representa el 45% de los nuevos contagios.

 

Tan sólo en la última semana promedia más de 40 mil contagios diarios, la mayor cifra vista en la pandemia, por lo cual los especialistas advierten que este cambio de tendencia podría presentarse en otros países.

 

Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha bautizado a la BA.2 como “sigilosa” por su capacidad de evadir los métodos de detección habituales como son las pruebas de antígenos.

 

Es por ello que estos hechos no nos permiten tener claridad respecto a si el fin de la pandemia por Covid-19 está cerca o no, ya que independientemente de esta variante podrán seguir surgiendo nuevas o incluso enfrentar a nuevos virus y por ende nuevas pandemias. Lo que si podemos hacer es seguir actuando para evitar que el virus siga fortaleciéndose, que los contagios crezcan y más aún, que se sigan perdiendo vidas.

 

Hoy, más que nunca, tengamos presente la importancia de cambiar hábitos para fortalecer nuestro sistema inmune, comiendo de manera saludable, haciendo ejercicio y no descuidando las medidas preventivas.

 

Recordemos que el covid se respira, por ello hagamos del uso de cubrebocas parte inherente de nuestro día a día, ya que mientras el virus siga teniendo la posibilidad de mutar, continúa existiendo la posibilidad de enfermar a los más vulnerables.

 

No le demos más vueltas para seguir buscando una fecha de término de la pandemia, mejor pongámosle día y hora al inicio de una vida más consciente y saludable.

miércoles, 19 de enero de 2022

Covid prolongado, otro problema de salud pública que se avecina

 



Covid prolongado, otro problema de salud pública que se avecina

 

Estamos en la víspera de iniciar el tercer año de pandemia en México y el panorama no es alentador para nadie. Si bien a lo largo de estos dos primeros años los avances científicos para combatir el Covid-19 han dado pasos agigantados, el virus no languidece y, por el contrario, parece seguir encontrando recovecos que lo fortalecen. 

 

Hoy en día los investigadores han descubierto que más allá de padecer los malestares por el virus, las personas infectadas están en riesgo de desarrollar “long covid”, es decir un covid largo o prolongado.

 

El covid prolongado es aquel que después de ser diagnosticado, deja secuelas en el paciente por 12 semanas o más. Si bien los enfermos sufren una variedad de síntomas, los más comunes son dificultad para respirar y fatiga durante meses. Algunos también experimentan daños en sus órganos.

 

Precisamente el Dr. Anthony Costello, profesor de salud global de London´s Global University (UCL) y exdirector de la OMS, plantea serias preocupaciones sobre los efectos a largo plazo del Covid-19, especialmente en el cerebro, al cual puede ingresar el virus y afectar las células alrededor de los vasos sanguíneos.

 

En el estudio PHOSP, el cual se aplica en Reino Unido para evaluar el impacto del Covid-19 en la salud de los pacientes y su recuperación, se determinó que uno de cada 10 tenía un deterioro cognitivo clínicamente relevante, al cual se le ha denominado "niebla mental".

 

En este sentido se publicó un artículo en la revista Neurology Clinical Practice, en el que investigadores del NewYork-Presbyterian y del Columbia University Irving Medical Center, describieron que esta niebla mental puede incluir dolor de cabeza, fatiga y mareos, así como pérdida de memoria, confusión y dificultad para concentrarse.

 

A la fecha, a ciencia cierta no se sabe qué es lo que provoca que algunos pacientes padezcan estos estragos de la enfermedad, sin embargo hay estudios que arrojan que las personas con obesidad y las que requirieron respiradores artificiales tienen más probabilidades de desarrollar covid prolongado.

 

Asimismo, hay evidencia de que esta enfermedad debilitante puede ser causada por una reacción inmune continua.

 

Precisamente, a través del estudio PHOSP, los investigadores descubrieron que las personas con covid prolongado más grave y las que experimentaban niebla mental tenían marcadores inflamatorios aumentados.

 

Sir Stephen Holgate, profesor de la Universidad de Southampton y cofundador de Synairgen, una compañía que está creando medicamentos antivirales para el covid-19, coincide con esta teoría dado que las resonancias magnéticas que han realizado dentro de sus estudios han mostrado órganos inflamados que provocan que el cuerpo se vuelva contra sí mismo y ataque su propio tejido.

 

No escapa para los investigadores la posibilidad de que haya una predisposición genética o incluso la hipótesis de que el virus debilite las reservas de energía de las células.

 

En este sentido, un estudio reciente de Reino Unido reveló que uno de cada tres pacientes ingresados al hospital sufría de covid prolongado todavía un año después de contraer el virus.

 

El panorama al que nos enfrentan estos datos es complicado y más todavía considerando que en estos momentos predomina Ómicron, una variante de covid-19 que se expande en el planeta con la rapidez de la pólvora.

 

Al respecto la Organización Mundial de la Salud (OMS), con base en la predicción del Instituto para las Métricas y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en ingles) con sede en la ciudad de Seattle, ha advertido que la mitad de la población en Europa estará infectada con esta variante de covid-19 en las próximas seis o siete semanas.

 

En este sentido, si asumimos que al menos una quinta parte de quienes se enfermaron del virus, sin importar si fue con complicaciones o incluso de manera asintomática, podrían tener secuelas de corto y mediano plazo, estaremos hablando de que se avecina un grave problema de salud pública.

 

Cabe señalar que algunos investigadores estiman que más de 100 millones de personas sufrirían de covid prolongado, con secuelas crónicas y muy variadas que se presentarán aún meses después de la infección.

 

Lo anterior, sin duda nos habla de otra crisis de salud pública urgente y complicada que se avecina en el marco de la propia pandemia y que requerirá de la atención de todos los sectores.

 

Por una parte, sabemos que los científicos ya se encuentran en las primeras etapas de la búsqueda de tratamientos que puedan atacar las causas y aliviar los síntomas del covid largo, pero también se necesita que los gobiernos planteen políticas públicas encaminadas a atender a este creciente sector de la población afectado por esta nueva enfermedad crónica.

 

Asimismo, todas y todos, como ciudadanos necesitamos estar preparados para actuar de manera preventiva, haciendo lo que nos corresponde desde nuestra trinchera, como lo es el ser responsables en esta cuarta ola de la pandemia.

viernes, 17 de diciembre de 2021

La pandemia, hábitos de consumo y relaciones


La pandemia, hábitos de consumo y relaciones 

Por Raúl Torres Salmerón 

Uno de los principales determinantes del comportamiento humano se basa en la adquisición y ejercicio de hábitos, los cuales se han hecho más complejos por la pandemia tanto en tiempo como en localización. La pandemia modificó los patrones de consumo y el distanciamiento social y el encierro cambiaron varias relaciones interpersonales y sociales. 

De acuerdo a Federico Rubli Kaiser, Socio Consultor MAAT Asesores y Vicepresidente del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), la pandemia ha hecho más compleja la dimensión de tiempo y localización del comportamiento del consumidor y las relaciones sociales.  

Por ejemplo, al restringir la movilidad física, los consumidores migraron fuertemente a un mundo virtual con relaciones interpersonales básicamente desconocidas hasta ese entonces. Se aprendieron nuevos hábitos para la relación  social.  

Muchos de los cambios se dieron de manera involuntaria e impuestos por la circunstancia del Covid-19, aunque otros ya se venían gestando.   

Se observó una fuerte disminución a la movilidad de los individuos, sobre todo en 2020. El que cada vez más se tenga una mayor población vacunada y la relativa disminución de los contagios ha permitido la flexibilización de muchas restricciones. 

Hubo un cambio en los patrones de consumo. La tradicional canasta de consumo de bienes y servicios se modificó. Por ejemplo, antes no comprábamos cubrebocas. Las compras de computadoras aumentaron transitoriamente, así como los enseres para equipar oficinas en casa. Hubo un traslado de gastos de comidas en restaurantes a adquisición de alimentos para preparar en el hogar.  

También hubo un cambio en la composición de gastos médicos, disminuyeron las consultas odontológicas y se incrementaron con los especialistas en vías respiratorias, aumentaron las compras de artículos deportivos. Otro sector que sufrió cambios fue la industria del entretenimiento, se popularizó el streaming de películas y espectáculos. 

Abundan muchos ejemplos, basta con revisar la experiencia personal. La incógnita es si estos consumos regresarán a su estado pre pandemia.  

La adopción amplia de las nuevas tecnologías digitales cambió los modelos comerciales e impactó al consumo. El mayor uso de las herramientas digitales y en línea durante la pandemia borró la línea divisoria entre el trabajo, las interacciones sociales, familiares y los estilos de vida y generó un afán por mantenerse conectado permanentemente en un mundo físicamente desconectado.  

BORRARON LAS BARRERAS GEOGRÁFICAS 

Las videoconferencias borraron barreras geográficas y de husos horarios. Se popularizaron las Apps para ordenar víveres de supermercados, restaurantes y medicamentos. Las operaciones bancarias y financieras se hacen ahora en mayor número a través de celulares y computadoras. Mucho de esto, por las ventajas que presenta, prevalecerá en un mundo post Covid. 

También se registró una respuesta rápida del comercio electrónico. Este sector respondió rápidamente al desafío de crear experiencias positivas para el consumidor en respuesta a la pandemia. Muchas compañías invirtieron en aspectos logísticos y en cadenas de suministro ampliando sus rangos de productos. Ya muchas de ellas han decidido continuar con esas prácticas debido a la conveniencia, el ahorro en tiempo y mantener la mayor gama de productos. 

Hubo cambios en los patrones de movilidad. Por ejemplo, las reuniones virtuales de trabajo, así como conferencias y seminarios en línea disminuyeron los desplazamientos de ejecutivos de empresa. Muchas corporaciones han decidido adoptar un modelo híbrido de trabajo presencial y a distancia. Aún no hay estudios sólidos internacionales sobre como esto afectará a la productividad. 

Se registraron modificaciones en el comportamiento de las relaciones interpersonales y se incluyen varios contextos sociales, una vez más, no sabemos qué tanto de estos cambios son transitorios o permanentes. 

Respecto a matrimonios y divorcios una investigación de L. Hoehn-Velasco, J.R. Balmori de la Miyar, A. Silverio-Murillo y S.M. Farin, indica que entre marzo y diciembre de 2020, las tasas de matrimonio en México disminuyeron en 54 por ciento y las tasas de divorcio en 43 por ciento.  

A partir de 2021 las tasas de divorcio comenzaron a recuperarse a los niveles de referencia, pero las de matrimonio se han mantenido 30 por ciento por debajo del nivel promedio de 2017-2019. Parecería que las disoluciones matrimoniales se recuperaron rápidamente, pero las uniones matrimoniales pueden retrasarse o incluso reducirse permanentemente. 

Sobre nacimientos y abortos, refieren que la tasa de fertilidad disminuyó 10 por ciento, pero se recuperó rápidamente para mayo de 2021. La tasa de fertilidad general sigue siendo 3 por ciento más baja que el nivel pre pandemia.  

Lo anterior indica que muchas parejas decidieron posponer tener hijos. Otra investigación para la CDMX, de F. Márquez Padilla y B. Saavedra, encontró que la orden de Quédate en Casa, redujo los abortos en 25 por ciento y hay un aumento en los embarazos no deseados. 

Sobre el impacto sobre el crimen,  Balmori de la Miyar, Hoehn-Velasco y Silverio-Murillo, indican que la evidencia existente sugiere una reducción en el crimen durante el encierro por la pandemia en México. Pero con la reapertura de la economía, el nivel del crimen regresó rápidamente a los niveles pre pandemia.  

Durante la pandemia se redujeron las ofensas sexuales, los retrasos en los pagos de pensión alimenticia y la violencia doméstica contra las mujeres. Pero en el otoño de 2021 regresaron a los niveles pre pandemia. En cambio, los autores señalaron que los feminicidios se mantuvieron constantes. 

La experiencia de convivir con la pandemia afectó todos los aspectos del mundo en que vivimos. La reacción a esos cambios alteró comportamiento y hábitos, los patrones de consumo y las interrelaciones sociales sufrieron modificaciones. 

Probablemente los cambios que brindan experiencias positivas duren más, en particular los impulsados por la conveniencia y el bienestar.  

Entre más dure la pandemia, es probable que aumente la sensación de inseguridad y percepción del riesgo. En esa medida, habrá adaptaciones de los hábitos de comportamiento.  

En fin, como escribió Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986), en su poema Los Borges: 

Nada o muy poco sé de mis mayores 

portugueses, los Borges: vaga gente 

que prosigue en mi carne, oscuramente, 

sus hábitos, rigores y temores. 

 

Tenues como si nunca hubieran sido 

y ajenos a los trámites del arte, 

indescifrablemente forman parte 

del tiempo, de la tierra y del olvido. 

 

raultorress@hotmail.com 

lunes, 30 de noviembre de 2020

México, Políticas Públicas sin Problemas Nacionales

Columna Un Nuevo Comienzo


México, Políticas Públicas sin Problemas Nacionales

Alberto Jiménez Merino

Esta semana dos integrantes de la familia pasamos a formar parte de la

estadística nacional de enfermos de COVID que ha vuelto a cifras, de agosto, con

6 mil 275 casos diarios de afectados, según datos oficiales disponibles. Asimismo,

en noviembre, al menos 3 días se superaron los 10 mil casos.

En Querétaro y la Ciudad de México se ha llegado a la saturación de camas en los

hospitales y no hay medicamentos para atender la pandemia. Ya hay un repunte

evidente con cifras superiores a 12 mil casos de infectados en 24 horas.

Sin embargo, las respuestas oficiales son que “ya se está doblando la curva de

infectados”, “ya la estamos controlando”, “ya domamos la pandemia”, y “ya

estamos saliendo”.

No se había resuelto el problema de la inseguridad pública y la economía ya se

había contraído, cuando llegó la pandemia a principios de este año.

Ya son dos años con problemas económicos donde lo más destacado de esta

administración ha sido la obsesión por corregir el pasado y enfrentar a buenos

contra malos, a conservadores contra liberales, en una polarización que ya es un

cuento de nunca acabar.

Ya se “acabó la corrupción”, hoy la honestidad es el nuevo sello del gobierno y, sin

embargo, no hay medicamentos en hospitales, ni estancias infantiles para los hijos

de madres trabajadoras, se redujeron las escuelas de tiempo de tiempo completo,

y se recortaron los presupuestos para los productores del campo, el sector hídrico,

el medio ambiente y los sectores productivos, que los gobiernos corruptos sí

apoyaban. Se acabó la corrupción, pero no se ven los beneficios para los

mexicanos.

Hay programas para atender problemas que no son las necesidades reales de la

población. Hay una concentración inusual de las decisiones nacionales y un

enfoque presupuestal con gran tendencia electoral pensando solo en el 2021.

La transformación de las personas y sus condiciones de vida solo pueden lograrse

a partir de la capacitación, acompañamiento y apoyo en aquello que ellos quieren

hacer. No puede darse por deseo de gobernantes ni con cartillas de moralidad.

Por eso, el conocimiento de la realidad es fundamental para poder consensar con

la población las prioridades y soluciones más adecuadas. No se trata de qué

programas y apoyos hay, sino de qué necesita la gente para salir adelante. Se

trata de que haya verdaderas políticas públicas que atiendan los grandes


problemas nacionales. Necesitamos que haya río para hacer el puente. Y no al

revés.

Y no es sembrando vida lo que necesita el campo. Lo que se requiere es fortalecer

las capacidades y apoyar la tecnificación de procesos productivos con insumos,

maquinaria, equipos, tecnología, financiamiento, mejores formas y mercados para

vender. Sí requerimos precios que den certeza, pero también cómo reducimos los

costos para ser más competitivos; pero lo que más se requiere, es que se siembre

esperanza, se escuche, atienda y se cultive la unidad entre todos los mexicanos.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo presentada por el Instituto Nacional

de Estadística, Geografía e Informática (INEGI, 17 noviembre 2020), destaca que

la Población Económicamente Activa (PEA) se redujo en 3.6 millones al pasar de

57.3 a 53.8 millones de personas.

Por otro lado, el Consejo Nacional de Evaluación (CONEVAL), informó una

disminución del 12.3 por ciento del ingreso laboral real por persona del primer al

tercer trimestre de 2020 con relación del año 2017, quedando en 1 mil 675 pesos

mensuales.

Así, la pobreza laboral aumentó de 37.5 por ciento a 44.5 por ciento de la

población, lo que impacta en un incremento de 21 a 30 millones de personas en

pobreza extrema en este año 2020, aquellos que no pueden adquirir la canasta

básica alimentaria, comparado con el año 2018.

Los apoyos alimentarios son respuestas a situaciones de emergencia temporal,

insostenibles en el tiempo. Y, los apoyos asistenciales son soluciones de corto

plazo, ayudan a contener el problema, pero no lo resuelven. Por eso, se requiere

establecer políticas para el fomento económico-productivo, la creación y

fortalecimiento de empresas, facilitar la gestión de trámites y permisos y, la

promoción de mercados nacionales e internacionales.

Mientras la creencia oficial sea que todos somos corruptos y los esfuerzos se

sigan encaminando a corregir el pasado, será imposible tener políticas públicas

para los problemas nacionales.

Mientras no se entienda la función de líder que un presidente debe ejercer, no

habrá unidad ni desarrollo nacional en México.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Más de 100 mil muertos por Covid y viene una segunda oleada

Más de 100 mil muertos por Covid y viene una segunda oleada

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Hace unos días superamos las 100 mil muertes por Covid y el millón de personas contagiadas. Ya somos el cuarto país con más muertes por Covid en el mundo, solo superados Estados Unidos, Brasil e India. Tenemos un índice de positividad del 40%, cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la tasa cercana a 5%, y desafortunadamente somos el país con el mayor número de fallecidos del sector salud a nivel global.

 

Pero lo más graves es que, de acuerdo con datos de la Johns Hopkins University, ya somos el país con la mayor tasa de letalidad por Covid en el mundo: 9.8 muertes por cada 100 casos confirmados. Todo esto sin contar que la máxima autoridad sanitaria del país ha aceptado que los datos están subestimados, hasta 8 veces en el caso del número de contagios y hasta 2.7 veces en el caso de los fallecidos.

 

Este panorama desalentador ocurre en la víspera de una segunda oleada de contagios. Ya son varios estados de la República que han regresado o están a punto de regresar a semáforo rojo y otra vez estamos viendo hospitales saturados. Varias encuestas realizadas durante noviembre (Buendía&Laredo, Reforma, El Financiero) muestran una marcada división entre los que aprueban la estrategia adoptada para enfrentar la pandemia y quienes la desaprueban. Creo que esta aprobación está más relacionada con el apoyo al Presidente que con el manejo de la pandemia ya que la mayoría coincide en que el gobierno ha perdido control de la situación y que se deberían hacer ajustes a la estrategia.

 

En cuanto al uso del cubrebocas, la mayoría opina que se debería decretar como obligatorio en espacios públicos y multar a quienes desobedezcan esta disposición. Finalmente, respecto a las pruebas de diagnóstico, la mayoría piensa que se deberían realizar pruebas masivas para detectar casos de coronavirus y que se debería rastrear a personas que estuvieron en contacto con quienes se han contagiado del virus.

 

Todos los expertos coinciden en que diciembre y enero serán meses clave si es que queremos detener el nuevo avance del virus. El problema es que son meses cargados de celebraciones y convivencia familiar. Por eso creo que ha llegado la hora de reforzar las medidas sanitarias. Debemos evitar las peregrinaciones y posadas, e instar a los jóvenes a evitar fiestas y festejos durante las fiestas decembrinas. En esta oleada ellos son los principales propagadores del virus. En España, el gobierno recomienda limitar reuniones familiares a 6 personas máximo, en navidad y año nuevo. Entiendo la dificultad que esto implica para nuestra cultura y tradiciones. Sin embargo, tengamos en cuenta que, en el mejor escenario, será hasta marzo que se comience a aplicar de manera masiva la vacuna y que su aplicación podría durar meses.

 

Como sociedad y como gobierno, tenemos que actuar responsablemente y poner orden en temas básicos de prevención como el uso del cubrebocas y la restricción de fiestas y celebraciones multitudinarias. Si llegamos a las fiestas decembrinas pensando que la vacuna nos va a salvar y seguimos viendo como normal la realización de reuniones familiares, no podremos evitar que esta nueva oleada nos rebase y haya muchas más muertes. Creo que vale más la pena llevarla tranquila este fin de año y desquitarnos festejando la vida una vez superada la emergencia.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Retos Legislativos 2021: recuperación económica, Covid y elecciones intermedias

Retos Legislativos 2021: recuperación económica, Covid y elecciones intermedias

 

Por: Fernando Manzanilla Prieto

 

En mi Segundo Informe de Labores Legislativas, que puede ser consultado en fernandomanzanilla.com.mx, hago una breve reflexión acerca de los principales retos que enfrentará la presente legislatura durante su tercer año de labores.

 

El primero de ellos será, sin duda, asegurar que el Presupuesto recientemente aprobado, impacte positivamente en la recuperación de la actividad económica. Para ello, deberá privilegiarse la inversión productiva generadora de empleos así como el apuntalamiento de la competitividad de nuestra economía. Esto nos permitirá generar los ingresos gubernamentales necesarios para atender las necesidades económicas y sociales básicas de amplios grupos poblacionales afectados por la pandemia.

 

El segundo gran reto que enfrentará esta legislatura será, sin duda, el de coadyuvar a hacer accesible la vacuna o la cura contra el Covid-19 a toda la población, una vez que sea aprobada para su uso. Se han generado grandes expectativas respecto a contar con una vacuna eficaz y segura en tiempo récord, pero aún en caso de tenerla, el verdadero desafío será producirla, distribuirla y aplicarla, también en tiempo récord, a 130 millones de personas. En todo caso, el Congreso tendrá la responsabilidad de garantizar que este objetivo se cumpla.

 

Finalmente, en tercer lugar destaca la realización de las elecciones intermedias y su calificación. El próximo año se realizará el proceso electoral más grande y complejo de nuestra historia, en el cual, además de la elección de 500 diputados federales que integrarán la LXV Legislatura, se renovarán 15 gubernaturas y se elegirán 1,063 diputados de 30 congresos locales así como 1,926 ayuntamientos en 30 estados. Estas elecciones definirán el rumbo de la segunda mitad del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la coalición Juntos Hacemos Historia, que hoy tiene mayoría en ambas Cámaras.

 

Considerando el factor Covid-19, las diferentes fuerzas políticas que integramos la presente legislatura tendremos el compromiso de coadyuvar a que el proceso electoral se lleve a cabo de manera segura, civilizada y con apego a la legalidad. Pero más importante aún, tendremos la responsabilidad de calificar la elección intermedia, en tiempo y forma, es decir, determinar con exactitud y claridad el resultado del proceso de selección de representantes y gobernantes una vez desahogadas las impugnaciones que se pudieran haber presentado en los órganos competentes.

Considero que 2021 será un año clave para retomar el camino de la reconciliación y la unidad. Las y los mexicanos tendremos la oportunidad de superar la emergencia nacional y retomar el camino de la transformación por el que votamos la mayoría en 2018: un verdadero cambio de régimen exige dejar atrás viejas prácticas y estilos de gobierno que solo confunden el verdadero rostro de la Cuarta Transformación.

 

Ello nos exige dejar atrás la división y el encono para así poder replantearnos, en unidad, los términos de una nueva senda de prosperidad y progreso para todos, a partir de los preceptos básicos que han guiado la alianza política que hoy es mayoría: Estado de Derecho, seguridad y justicia; economía solidaria, empleo y desarrollo sostenible; y gobierno transparente y honesto que combate frontalmente la corrupción.

 

Es cierto que la pandemia nos ha traído desolación y desesperanza, pero también nos ha permitido apreciar de qué estamos hechos y cuáles son nuestras fortalezas. Puebla nos necesita a todos: gobernantes, académicos, empresarios, sindicatos, organizaciones de productores, representantes sectoriales, iglesias, medios de comunicación, artistas e intelectuales. Ha llegado el momento de la unidad de propósitos como fórmula privilegiada de cambio con rumbo. Ha llegado la hora de construir un gran acuerdo por el bienestar.

martes, 27 de octubre de 2020

El mejor homenaje a nuestros muertos es recordarlos y celebrarlos en vida

El mejor homenaje a nuestros muertos es recordarlos y celebrarlos en vida

 

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Como es tradición, las y los poblanos comenzamos desde hoy las celebraciones con motivo del Día de Muertos. Como cada año, lo haremos recordando y venerando la memoria de nuestros seres queridos que, por diversas circunstancias, se nos adelantaron en el viaje eterno.

 

Como lo marca nuestra costumbre, el 28 de octubre recordaremos a quienes se fueron como consecuencia de un accidente vial. El 29 y 30, veneraremos la memoria de los que se fueron por algún hecho violento o que perdieron la vida en el mar, en algún río, lago o cuerpo de agua. El día 31 honraremos a los Santos Niños Difuntos y los días primero y dos de noviembre, lo dedicaremos a homenajear a los difuntos en general.

 

A diferencia de otros años, en esta ocasión el Día de Muertos estará marcado por la pandemia que sigue cobrando vidas en todo el mundo. Según cifras oficiales, casi 90 mil mexicanas y mexicanos han fallecido víctimas del Covid, aunque diversas estimaciones señalan que esta cifra podría estar subestimada y que en realidad el número de muertos en México rondaría los 300 mil.

 

El hecho es que, sea el número que sea, la celebración de Todos Santos sería una buena ocasión para rendir homenaje a quienes han perdido la batalla frente a este virus o que han dado su vida luchando contra esta terrible enfermedad. Y el mejor homenaje que podemos brindarle a nuestros muertos es el de recordarlos y celebrarlos en vida, tal y como ellos hubieran querido. Ello significa abstenernos de asistir a panteones o celebraciones multitudinarias dado el altísimo riesgo de contagio por Covid que ello implica.

 

En la Ciudad de México, por ejemplo, ya se cancelaron los tradicionales festejos, incluida la ofrenda monumental y la exposición “Mexicráneos”, en Aguascalientes el Festival de Calaveras se realizará de manera virtual, Oaxaca canceló los eventos públicos en los 570 municipios del estado, lo mismo que los gobiernos de Hidalgo, Michoacán y Baja California Sur, donde se realizan eventos de Día de Muertos tradicionalmente atractivos al turismo. Prácticamente todos los panteones del país permanecerán cerrados en estas fechas. Aquí en la capital, la autoridad municipal anunció el cierre de los 42 panteones en los que se tenía prevista una afluencia de más de 600 personas.

 

Pero aún cuando esta vez no podremos visitar a nuestros seres queridos directamente en su lugar de descanso eterno, ni participar en alguna procesión comunitaria, sí podremos rendirles tributo desde casa, con una ofrenda y una celebración muy íntima y familiar. Seguramente es lo que quienes ya no están entre nosotros hubieran querido. Que no nos expusiéramos, que no nos arriesgáramos a enfermarnos justo ahora que estamos viviendo una aceleración de contagios que amenaza con orillarnos de nueva cuenta al confinamiento.

 

Actualmente, solo Chihuahua ha vuelto al semáforo rojo, lo que significa que durante dos semanas continuas la ocupación hospitalaria rebasó el 65% y mantiene una tendencia al alza. Pero 19 estados están en naranja, es decir, que la ocupación hospitalaria está por debajo del 65%, aunque Durango, Coahuila y Nuevo León están a poco de pasar también a rojo. 11 estados más, entre ellos Puebla, están en amarillo, o sea, por debajo del 50% de ocupación hospitalaria y solo Campeche está en verde.

 

Así que, en esta contingencia sanitaria, no hay que confiarnos. Festejemos a nuestros difuntos de la mejor manera, es decir, con responsabilidad, respetando las medidas sanitarias y evitando mayores contagios. Mantenernos vivos y sanos será, sin duda, la mejor manera de conmemorar a nuestros muertos.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna


Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna

(primera parte)

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Es tanto nuestro deseo de volver a la normalidad que muchos dan por hecho que muy pronto el mundo contará con una vacuna que acabará con la pandemia del Covid-19. En lo particular, siempre he sido muy escéptico al respecto; no obstante, debo confesar que, por momentos, también he sucumbido al entusiasmo global ante la posibilidad de que, por primera vez en la historia de la humanidad, la ciencia sea capaz de producir una vacuna eficaz y segura en un tiempo récord. Pero luego, cuando reviso con detenimiento algunas opiniones de especialistas y expertos, mi entusiasmo se torna en preocupación.

A mediados de julio —justo en medio de las buenas noticias sobre el inicio de pruebas en humanos de algunos prototipos de vacunas desarrolladas por distintos laboratorios— la revista electrónica Working Knowledge de la Escuela de Negocios de Harvard publicó el video de una entrevista realizada por la profesora Tsedal Neeley al Presidente y Director Ejecutivo del gigante farmacéutico Merck & Co., Kenneth Fraizer.

En la entrevista (que puede ser consultada en: https://hbswk.hbs.edu/item/merck-ceo-ken-frazier-speaks-about-a-covid-cure-racism-and-why-leaders-need-to-walk-the-talk), el CEO de Merck manifiesta su preocupación sobre las altas expectativas que los laboratorios y los gobiernos han generado en torno a la vacuna, al tiempo que aporta algunos elementos a considerar antes de cantar victoria sobre la posibilidad de tenerla en los próximos meses.

Creo conveniente que, como país y como sociedad, tengamos en cuenta ésta y otras opiniones que no son tan optimistas y que nos pueden servir para estar mejor preparados ante la posibilidad de que la cura o la vacuna contra el Covid tarde más de lo previsto. En esta primera entrega, trataré de resumir lo dicho por Fraizer en lo relativo a los riesgos de apresurar una vacuna, y en las sucesivas comentaré más acerca de los retos y riesgos que tenemos como como humanidad y como país, antes de tenerla lista para su aplicación.

En la entrevista, lo primero que Fraizer enfatiza es que no es tan sencillo contar con una vacuna realmente eficaz y segura para enfrentar una pandemia en tan poco tiempo. Señala, por ejemplo, que la vacuna más rápida jamás traída al mercado fue la desarrollada por Merck contra las paperas, que tardó cuatro años; o la vacuna contra el ébola, también de Merck, tardó cinco años y medio. Otras vacunas, como la de la tuberculosis, tomó 13 años, el rotavirus 15 años y la varicela 28 años.

lunes, 24 de agosto de 2020

Microbios para la Productividad de la Caña de Azúcar

Columna Un Nuevo Comienzo

Microbios para la Productividad de la Caña de Azúcar

                                                                                               Alberto Jiménez Merino

                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico

                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC

Obtener 200 toneladas de caña de azúcar por hectárea en el primer año y 150 en cultivos de siete años, es algo posible con el uso de biofertilizantes a base de bacterias y hongos, como lo hacen ya productores en el municipio de Zacatepec, en el estado de Morelos.

México siembra 912 mil hectáreas de caña de azúcar; la superficie cosechada anualmente es de 783 mil con lo que se obtienen volúmenes de 66 millones de toneladas de caña y 6,6 millones de toneladas de azúcar. Existen 198 mil productores con parcelas promedio de 4.5 hectáreas

Entre la problemática de la industria azucarera se encuentran la reducción del consumo provocado por el nuevo etiquetado de productos; problemas de salud, como la obesidad; y, el uso creciente de edulcorantes no calóricos. La fructosa de maíz, hace su parte en esta reducción de consumo.

En el campo se tienen problemas de baja productividad. El rendimiento promedio anual es de 80 toneladas por hectárea, el agua es insuficiente, las variedades son viejas, se tienen problemas de plagas y los suelos presentan problemas de fertilidad.

Hay problemas de falta de maquinaria para cosecha y transporte, manejo de las aguas residuales y desechos orgánicos de los ingenios, contaminación por quemas previo a cosecha y, en este año, serios problemas para cosechar por las dificultades para conseguir cortadores debido a la pandemia por COVID-19 y a la limitación para la concentración de personas.

El futuro de la caña de azúcar se encamina hacia la diversificación productiva, obtención de alcohol etílico, etanol combustible, cogeneración de energía, producción de mieles, uso del bagazo y aprovechamiento forrajero de los residuos de cosecha.

Experiencias previas, obtenidas entre el 2005-2010 en Puebla, han mostrado las bondades de la aplicación de medidas integrales para mejorar la productividad. Por ejemplo, a través de análisis de suelos se aplicaron fertilizaciones más apropiadas que permitieron ahorros de hasta el 40 por ciento de lo tradicional.

Solo en el control del gusano barrenador del tallo de la caña, se evitaron pérdidas de 19 millones de pesos (mdp) anualmente en Atencingo, con la inversión de solo 3 mdp utilizando control biológico con la avispa Trichograma .

Se mejoraron las prácticas de riego, se introdujeron los biofertilizantes y se promovió la cosecha mecánica que evita la quema y el alzado, haciendo esto último en forma directa con la misma máquina.

También se apoyó el aprovechamiento de la cachaza, residuo orgánico del ingenio, que solo en Atencingo asciende a más de 50 mil toneladas al año, para convertirse en composta y se impulsó el uso forrajero de la punta de caña mediante ensilado y empacado para el ganado. 

El costo de corte, alzado y transporte de la caña hacia el ingenio representa cerca del 50 por ciento del total del cultivo, otro 25 por ciento lo representa la fertilización, la cual se ha hecho desde la antigüedad con la fórmula tradicional 20-10-10.

Con este propósito de ayudar a transferir experiencias, la Biofábrica Siglo XXI, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (INIFAP) y el Consejo Técnico Consultivo de la Confederación Nacional Campesina (CNC), promovimos un “”Día Demostrativo en Zacatepec, Morelos, al que invitamos a personal técnico de los Ingenios Atencingo y la Compañía Energética de Vigo, ambos instalados en Puebla.

Se ha demostrado por la Biofábrica Siglo XXI, INIFAP y productores cooperantes, que la sustitución del 50 por ciento del fertilizante químico por 3 toneladas de composta y 3 litros de biofertilizantes por hectárea, permite rendimientos de 200 toneladas de caña en cultivos de primer año y mantiene rendimientos de 150 toneladas a los siete años, contra el sistema tradicional de volver a sembrar después de cuatro años por bajos rendimientos.

Los biofertilizantes, están llamados a resolver muchos problemas de fertilidad en el corto plazo ante la pobreza de los suelos de México que hoy tienen menos de 1 por ciento de materia orgánica y, por ello, una extrema carencia de microorganismos que se encargan de atender la nutrición de los cultivos.

Existen las tecnologías, pero mientras los servicios técnicos sigan abandonados por los gobiernos y la iniciativa privada, mientras los productores no tengan la orientación, la capacitación y el acompañamiento necesario, la baja productividad y el deterioro de los recursos seguirán empobreciendo a México.

lunes, 27 de julio de 2020

El cubrebocas COVID, una obligación de cuidar a los demás








Columna Un Nuevo Comienzo

El cubrebocas COVID, una obligación de cuidar a los demás

                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC


Los casos confirmados de COVID19 en México, ascienden a 385 mil 036 y las defunciones a 43 mil 374 hasta este 25 de julio del año en curso; presentan una tendencia creciente de acuerdo con información oficial publicada.

Apenas el pasado jueves 23 de julio, la Secretaría de Salud, en su informe técnico diario, registró 8 mil 438 casos de contagios, máxima cifra para un día desde el inicio de la pandemia.

Independiente de que sean cifras reales o maquilladas como algunos mal pensados comentan, se observan mayores incidencias en áreas densamente pobladas como Iztapalapa y Puebla capital, además de riesgos de rebrotes de la enfermedad en las zonas turísticas.

Esta pandemia ha tenido graves consecuencias en la economía; ha afectado a todos los sectores, principalmente el agropecuario, gastronómico, cultural, deportivo, de transporte, construcción, turismo, educativo e industrial, entre otros.

Es una situación de alerta mundial que tiene mayores efectos sobre quienes padecen enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad y, por ello, se relaciona directamente con la alimentación y el estado físico previo.

Pero también influyen las condiciones de convivencia diaria, las concentraciones humanas, el hacinamiento de las familias o la falta de agua para las necesidades diarias de consumo e higiene.

Vivienda digna y agua aún siguen siendo un gran problema.

El Gobierno de México a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud, ha promovido el uso de cubrebocas, lavarse las manos, protegerse con el codo al estornudar o toser, evitar el saludo de mano, mantener limpios los espacios de trabajo, confinar los cubrebocas usados en bolsas herméticas y cuidar el espacio entre las personas.

No obstante, muchas voces coinciden en que la recomendación del cubrebocas por parte de las autoridades sanitarias federales ha sido confusa. Se maneja como el funcionamiento de las luces intermitentes de los automóviles, a veces sí y a veces no.  

Y este manejo en la recomendación del cubrebocas para prevenir los contagios, empieza con el mismo presidente de la república quien no lo usa porque no hay evidencia científica que así lo indique, según le han dicho los encargados de la salud que él nombró en su gobierno.

Olvida el presidente que el liderazgo es ejemplo y que la sociedad siempre está esperando lo que diga y haga su líder.

Yo vi al presidente ponerse un cubrebocas cuando fue a Estados Unidos. ¿Será porque allá si respetamos las normas y aquí no?

Olvida el presidente que los principales aprendizajes se dan por imitación. Las personas aprenden haciendo, al ver a otros hacer las cosas. Y si no funciona totalmente, no hace daño y de algo servirá.

A mí, al principio, se me olvidaba usar el cubrebocas por la falta de costumbre, por la incomodidad; los primeros modelos apretaban mucho las orejas, tenía yo problemas para respirar, me molestaba el calor o se me empañaban los lentes.

Y así fue durante las dos primeras semanas. Después empecé a utilizarlo cotidianamente, cuando comprendí que era por mí, pero que también se trataba de proteger a los demás. 
  
En las campañas de concientización social, generalmente se olvida que la escolaridad de la población es reducida. Estamos hablando de una sociedad mexicana con sólo 8.3 años de escuela, pero sus sectores de mayor edad promedian solo 3.3 años. Ahí están también los 5.5 millones de familias que por su nivel de pobreza son apoyados con programas de asistencia social o los 3.3 millones de campesinos que eran beneficiarios del anterior programa PROCAMPO.  


Si la pandemia tiende a empeorar, el papel preventivo tiene una función fundamental para contener y revertir los contagios y, de acuerdo con lo reportado en otros países como China, Alemania o Corea del Sur, el uso del cubrebocas debe ser algo casi obligado en esta llamada nueva normalidad, que muy anormal se vislumbra.

Por lo anterior agradezco a quienes nos cuidan aplicando las medidas preventivas. No es por uno, es por todos los demás.

Felicito a la Organización Editorial Mexicana por la campaña de promoción del uso del cubrebocas y a todos quienes hoy lo están impulsando.

Lo que haces por los demás, lo haces por ti mismo.

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lunes, 31 de enero de 2022

Nuevo Modelo Educativo Mexicano, la Educación del Futuro

 



Un Nuevo Comienzo

Nuevo Modelo Educativo Mexicano, la Educación del Futuro

Alberto Jiménez Merino

Según expertos, la pobreza en México y América Latina alcanza ya a 80 millones de personas y se considera un retroceso de 27 años a nivel regional, principalmente debido a la pandemia COVID y a las políticas aplicadas en los diferentes países.

La migración, el deterioro ambiental, la sobrepesca ribereña y oceánica, la inseguridad pública y la incidencia de desastres naturales por fenómenos meteorológicos debidos al cambio climático, siguen creciendo sin que ninguno de estos problemas, al menos en México, tenga siquiera un plan de atención o un plazo para su solución.

El suelo, la vegetación, el agua, la fauna, los combustibles fósiles, los materiales pétreos y el aire, han mantenido procesos extractivos de aprovechamiento que nos ha llevado a perderlos en proporciones preocupantes porque su recuperación, en el caso de los renovables, necesitará de siglos y grandes inversiones para asegurar el futuro de las nuevas generaciones.

Tenemos un grave problema de productividad, el uso de recursos para obtener un determinado volumen de productos es muy alto debido a prácticas inapropiadas, a la falta de conocimiento de los recursos, desconocimiento de otras opciones, artes y técnicas prohibidas y, en general, a la falta de una educación, capacitación y acompañamiento, desvinculados de las realidades socioeconómicas o ambientales.

A juzgar por la pobreza predominante en nuestro país, la inseguridad pública y por el inaceptable deterioro ambiental existente, puedo afirmar que el sistema educativo nacional y los diversos modelos aplicados han fracasado, solo hay que revisar el estado de resultados obtenidos en la actualidad.

La escuela mexicana no ha hecho la tarea en materia de Educación Financiera, porque 8 de cada 10 personas la desconocen; en Educación Ambiental, ya que las comunidades no conocen adecuadamente los recursos disponibles para su correcto aprovechamiento; en Educación Alimentaria, ya que tenemos graves problemas de seguridad alimentaria, desnutrición, sobrepeso y obesidad; en Educación Cívica y Ética, porque al eliminarse de los contenidos escolares se han ido perdiendo los valores humanos, aumentando la inseguridad pública y la corrupción que pone a México en el lugar 124 de 180 países evaluados.

Con cierta sorpresa y muy baja expectativa para muchos, este fin de semana nos enteramos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) iniciará la realización de 32 asambleas estatales entre el 31 de enero y el 25 de marzo, para la integración de un Nuevo Modelo Educativo para el Nivel Medio Superior.

Es sorpresa porque al hacerlo después de la mitad del periodo de gobierno y con la elección presidencial adelantada, se demuestra que no había un Plan para la educación o al menos no ha sido la prioridad. Es de Baja expectativa, porque integrar un Nuevo Modelo Educativo en tres meses, para un país con más de 126 millones de habitantes, 2 mil 500 municipios, 750 microrregiones, con los 5 tipos de clima existentes y con 199 mil comunidades, es simplemente un ejercicio marginal.

Pero siendo positivos y propositivos, deseo aclarar que los grandes problemas nacionales no solo son problemas de la educación, pero no me queda duda que la formación y transformación de las personas solo lo puede hacer la educación. Y, sin duda afirmo que la educación que recibimos ha sido insuficiente y desvinculada de las necesidades que debiera atender.

Un Nuevo Modelo Educativo como los que se han inventado cada sexenio como el presente, debe considerar como elementos centrales la diversidad ambiental y socioeconómica de las diferentes regiones, los grandes problemas nacionales, el conocimiento básico de los recursos naturales existentes en el entorno, las necesidades de las familias y sus comunidades y, las necesidades de los diferentes sectores productivos o actividades económicas actuales y potenciales, que hoy no están considerados.

Un Nuevo Modelo Educativo debe considerar una reducción sustantiva de los contenidos teóricos, hoy predominantes, para tener una mayor proporción de actividades prácticas que aumenten la capacidad innovadora y liderazgo de los profesionistas. Al respecto, el modelo Alemán de Educación Dual del que ya ha habido importantes esfuerzos para adoptarlo en las escuelas CONALEP y DGETA, es una muy buena opción. Formar líderes especialistas y grupos técnicos para cada uno de los principales problemas nacionales, estatales y municipales es algo impostergable.

La alimentación, el agua, la producción y el empleo, los servicios públicos, la salud, la vivienda, la seguridad pública y el ingreso son elementos indispensables para una vida digna y en todas estas necesidades la educación tiene una participación básica y relevante.

Es una lástima que la ideología, la ambición política e intereses personales de los gobernantes no permitan verlo.

miércoles, 26 de enero de 2022

¿Cuándo terminará la pandemia?

 



¿Cuándo terminará la pandemia?

 

Hace algunos días hice una llamada a un amigo para preguntarle cómo estaba, ya que fue diagnosticado con covid. Él me comentó que después de nueve meses de haber dado positivo a la enfermedad, aún no se sentía recuperado y no precisamente por los estragos físicos, sino principalmente por la falta de capacidad para concentrarse que seguía presentando.

 

Hoy sabemos que este padecimiento entra dentro de lo que los científicos han categorizado como niebla mental, una de las principales consecuencias del covid prolongado o long covid, pues han detectado que después de los malestares propios de la infección, muchos pacientes tienen secuelas por 12 semanas o más.

 

Este tipo de estragos son más frecuentes de lo que imaginamos, e incluso algunos investigadores estiman que más de 100 millones de personas sufrirían de covid prolongado, con secuelas crónicas y muy variadas que se presentarán aún meses después de la infección.

 

A la fecha, a ciencia cierta no se sabe qué es lo que provoca que algunos pacientes padezcan estos síntomas de la enfermedad, sin embargo hay estudios que arrojan que las personas con obesidad y las que requirieron respiradores artificiales tienen más probabilidades de desarrollar covid prolongado.

 

Estos hallazgos resultan interesantes dado que a la fecha muchas personas menosprecian los estragos de la variante ómicron creyendo que son “leves” e incluso piensan que esta nueva etapa de contagios, denominada “cuarta ola” marca el tan anhelado paso de la pandemia a una fase endémica de la enfermedad.

 

Por otra parte, hay otros puntos de vista que no lo ven así y que, por el contrario, han activado las alarmas respecto al rumbo que tomará la pandemia. No pierden de vista que Ómicron presenta un riesgo cinco veces mayor de reinfección en comparación con la cepa Delta, lo que significa que la protección contra la reinfección podría ser de tan sólo el 19%.

 

Y es que se ha visto que desde la introducción del virus de Covid-19 a finales de 2019, la evolución adaptativa del virus ha dado lugar a una mayor transmisibilidad y resistencia a la vacuna.

 

Lo que más llama la atención es que en días anteriores el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, anunció el retiro de medidas para evitar el contagio del virus, debido a que la ola de la variante Ómicron ya había llegado a su máximo límite a nivel nacional. Por lo tanto la población de ese país, desde esta semana, ya no estará obligada a usar cubrebocas en ningún lugar y tampoco a trabajar desde casa, asimismo ya no se exigirá el certificado de vacunación contra el covid-19.

 

Estas medidas contrastan a lo planteado por otros países europeos, así como lo establecido en China y Hong Kong donde siguen vigentes las medidas de cero tolerancia para prevenir los contagios.

 

Tampoco podemos dejar de lado que Reino Unido ha registrado  más de 152 mil muertes, lo que lo ha colocado en el séptimo lugar más alto de decesos a nivel mundial.

 

Lo más alarmante es que investigadores han registrado en este mismo país más de 400 casos de una nueva sub-variante de Ómicron, la cual ha sido descrita por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, por sus siglas en inglés) como BA.2. 

 

Los primeros análisis de los especialistas sugieren que podría propagarse incluso más rápido que la variante Ómicron y ha sido designada como una “variante de preocupación”.

 

Precisamente, en Dinamarca esta nueva sub-variante BA.2 ha desplazado a gran velocidad a la variante Ómicron en su versión original y se estima que ya representa el 45% de los nuevos contagios.

 

Tan sólo en la última semana promedia más de 40 mil contagios diarios, la mayor cifra vista en la pandemia, por lo cual los especialistas advierten que este cambio de tendencia podría presentarse en otros países.

 

Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha bautizado a la BA.2 como “sigilosa” por su capacidad de evadir los métodos de detección habituales como son las pruebas de antígenos.

 

Es por ello que estos hechos no nos permiten tener claridad respecto a si el fin de la pandemia por Covid-19 está cerca o no, ya que independientemente de esta variante podrán seguir surgiendo nuevas o incluso enfrentar a nuevos virus y por ende nuevas pandemias. Lo que si podemos hacer es seguir actuando para evitar que el virus siga fortaleciéndose, que los contagios crezcan y más aún, que se sigan perdiendo vidas.

 

Hoy, más que nunca, tengamos presente la importancia de cambiar hábitos para fortalecer nuestro sistema inmune, comiendo de manera saludable, haciendo ejercicio y no descuidando las medidas preventivas.

 

Recordemos que el covid se respira, por ello hagamos del uso de cubrebocas parte inherente de nuestro día a día, ya que mientras el virus siga teniendo la posibilidad de mutar, continúa existiendo la posibilidad de enfermar a los más vulnerables.

 

No le demos más vueltas para seguir buscando una fecha de término de la pandemia, mejor pongámosle día y hora al inicio de una vida más consciente y saludable.

miércoles, 19 de enero de 2022

Covid prolongado, otro problema de salud pública que se avecina

 



Covid prolongado, otro problema de salud pública que se avecina

 

Estamos en la víspera de iniciar el tercer año de pandemia en México y el panorama no es alentador para nadie. Si bien a lo largo de estos dos primeros años los avances científicos para combatir el Covid-19 han dado pasos agigantados, el virus no languidece y, por el contrario, parece seguir encontrando recovecos que lo fortalecen. 

 

Hoy en día los investigadores han descubierto que más allá de padecer los malestares por el virus, las personas infectadas están en riesgo de desarrollar “long covid”, es decir un covid largo o prolongado.

 

El covid prolongado es aquel que después de ser diagnosticado, deja secuelas en el paciente por 12 semanas o más. Si bien los enfermos sufren una variedad de síntomas, los más comunes son dificultad para respirar y fatiga durante meses. Algunos también experimentan daños en sus órganos.

 

Precisamente el Dr. Anthony Costello, profesor de salud global de London´s Global University (UCL) y exdirector de la OMS, plantea serias preocupaciones sobre los efectos a largo plazo del Covid-19, especialmente en el cerebro, al cual puede ingresar el virus y afectar las células alrededor de los vasos sanguíneos.

 

En el estudio PHOSP, el cual se aplica en Reino Unido para evaluar el impacto del Covid-19 en la salud de los pacientes y su recuperación, se determinó que uno de cada 10 tenía un deterioro cognitivo clínicamente relevante, al cual se le ha denominado "niebla mental".

 

En este sentido se publicó un artículo en la revista Neurology Clinical Practice, en el que investigadores del NewYork-Presbyterian y del Columbia University Irving Medical Center, describieron que esta niebla mental puede incluir dolor de cabeza, fatiga y mareos, así como pérdida de memoria, confusión y dificultad para concentrarse.

 

A la fecha, a ciencia cierta no se sabe qué es lo que provoca que algunos pacientes padezcan estos estragos de la enfermedad, sin embargo hay estudios que arrojan que las personas con obesidad y las que requirieron respiradores artificiales tienen más probabilidades de desarrollar covid prolongado.

 

Asimismo, hay evidencia de que esta enfermedad debilitante puede ser causada por una reacción inmune continua.

 

Precisamente, a través del estudio PHOSP, los investigadores descubrieron que las personas con covid prolongado más grave y las que experimentaban niebla mental tenían marcadores inflamatorios aumentados.

 

Sir Stephen Holgate, profesor de la Universidad de Southampton y cofundador de Synairgen, una compañía que está creando medicamentos antivirales para el covid-19, coincide con esta teoría dado que las resonancias magnéticas que han realizado dentro de sus estudios han mostrado órganos inflamados que provocan que el cuerpo se vuelva contra sí mismo y ataque su propio tejido.

 

No escapa para los investigadores la posibilidad de que haya una predisposición genética o incluso la hipótesis de que el virus debilite las reservas de energía de las células.

 

En este sentido, un estudio reciente de Reino Unido reveló que uno de cada tres pacientes ingresados al hospital sufría de covid prolongado todavía un año después de contraer el virus.

 

El panorama al que nos enfrentan estos datos es complicado y más todavía considerando que en estos momentos predomina Ómicron, una variante de covid-19 que se expande en el planeta con la rapidez de la pólvora.

 

Al respecto la Organización Mundial de la Salud (OMS), con base en la predicción del Instituto para las Métricas y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en ingles) con sede en la ciudad de Seattle, ha advertido que la mitad de la población en Europa estará infectada con esta variante de covid-19 en las próximas seis o siete semanas.

 

En este sentido, si asumimos que al menos una quinta parte de quienes se enfermaron del virus, sin importar si fue con complicaciones o incluso de manera asintomática, podrían tener secuelas de corto y mediano plazo, estaremos hablando de que se avecina un grave problema de salud pública.

 

Cabe señalar que algunos investigadores estiman que más de 100 millones de personas sufrirían de covid prolongado, con secuelas crónicas y muy variadas que se presentarán aún meses después de la infección.

 

Lo anterior, sin duda nos habla de otra crisis de salud pública urgente y complicada que se avecina en el marco de la propia pandemia y que requerirá de la atención de todos los sectores.

 

Por una parte, sabemos que los científicos ya se encuentran en las primeras etapas de la búsqueda de tratamientos que puedan atacar las causas y aliviar los síntomas del covid largo, pero también se necesita que los gobiernos planteen políticas públicas encaminadas a atender a este creciente sector de la población afectado por esta nueva enfermedad crónica.

 

Asimismo, todas y todos, como ciudadanos necesitamos estar preparados para actuar de manera preventiva, haciendo lo que nos corresponde desde nuestra trinchera, como lo es el ser responsables en esta cuarta ola de la pandemia.

viernes, 17 de diciembre de 2021

La pandemia, hábitos de consumo y relaciones


La pandemia, hábitos de consumo y relaciones 

Por Raúl Torres Salmerón 

Uno de los principales determinantes del comportamiento humano se basa en la adquisición y ejercicio de hábitos, los cuales se han hecho más complejos por la pandemia tanto en tiempo como en localización. La pandemia modificó los patrones de consumo y el distanciamiento social y el encierro cambiaron varias relaciones interpersonales y sociales. 

De acuerdo a Federico Rubli Kaiser, Socio Consultor MAAT Asesores y Vicepresidente del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), la pandemia ha hecho más compleja la dimensión de tiempo y localización del comportamiento del consumidor y las relaciones sociales.  

Por ejemplo, al restringir la movilidad física, los consumidores migraron fuertemente a un mundo virtual con relaciones interpersonales básicamente desconocidas hasta ese entonces. Se aprendieron nuevos hábitos para la relación  social.  

Muchos de los cambios se dieron de manera involuntaria e impuestos por la circunstancia del Covid-19, aunque otros ya se venían gestando.   

Se observó una fuerte disminución a la movilidad de los individuos, sobre todo en 2020. El que cada vez más se tenga una mayor población vacunada y la relativa disminución de los contagios ha permitido la flexibilización de muchas restricciones. 

Hubo un cambio en los patrones de consumo. La tradicional canasta de consumo de bienes y servicios se modificó. Por ejemplo, antes no comprábamos cubrebocas. Las compras de computadoras aumentaron transitoriamente, así como los enseres para equipar oficinas en casa. Hubo un traslado de gastos de comidas en restaurantes a adquisición de alimentos para preparar en el hogar.  

También hubo un cambio en la composición de gastos médicos, disminuyeron las consultas odontológicas y se incrementaron con los especialistas en vías respiratorias, aumentaron las compras de artículos deportivos. Otro sector que sufrió cambios fue la industria del entretenimiento, se popularizó el streaming de películas y espectáculos. 

Abundan muchos ejemplos, basta con revisar la experiencia personal. La incógnita es si estos consumos regresarán a su estado pre pandemia.  

La adopción amplia de las nuevas tecnologías digitales cambió los modelos comerciales e impactó al consumo. El mayor uso de las herramientas digitales y en línea durante la pandemia borró la línea divisoria entre el trabajo, las interacciones sociales, familiares y los estilos de vida y generó un afán por mantenerse conectado permanentemente en un mundo físicamente desconectado.  

BORRARON LAS BARRERAS GEOGRÁFICAS 

Las videoconferencias borraron barreras geográficas y de husos horarios. Se popularizaron las Apps para ordenar víveres de supermercados, restaurantes y medicamentos. Las operaciones bancarias y financieras se hacen ahora en mayor número a través de celulares y computadoras. Mucho de esto, por las ventajas que presenta, prevalecerá en un mundo post Covid. 

También se registró una respuesta rápida del comercio electrónico. Este sector respondió rápidamente al desafío de crear experiencias positivas para el consumidor en respuesta a la pandemia. Muchas compañías invirtieron en aspectos logísticos y en cadenas de suministro ampliando sus rangos de productos. Ya muchas de ellas han decidido continuar con esas prácticas debido a la conveniencia, el ahorro en tiempo y mantener la mayor gama de productos. 

Hubo cambios en los patrones de movilidad. Por ejemplo, las reuniones virtuales de trabajo, así como conferencias y seminarios en línea disminuyeron los desplazamientos de ejecutivos de empresa. Muchas corporaciones han decidido adoptar un modelo híbrido de trabajo presencial y a distancia. Aún no hay estudios sólidos internacionales sobre como esto afectará a la productividad. 

Se registraron modificaciones en el comportamiento de las relaciones interpersonales y se incluyen varios contextos sociales, una vez más, no sabemos qué tanto de estos cambios son transitorios o permanentes. 

Respecto a matrimonios y divorcios una investigación de L. Hoehn-Velasco, J.R. Balmori de la Miyar, A. Silverio-Murillo y S.M. Farin, indica que entre marzo y diciembre de 2020, las tasas de matrimonio en México disminuyeron en 54 por ciento y las tasas de divorcio en 43 por ciento.  

A partir de 2021 las tasas de divorcio comenzaron a recuperarse a los niveles de referencia, pero las de matrimonio se han mantenido 30 por ciento por debajo del nivel promedio de 2017-2019. Parecería que las disoluciones matrimoniales se recuperaron rápidamente, pero las uniones matrimoniales pueden retrasarse o incluso reducirse permanentemente. 

Sobre nacimientos y abortos, refieren que la tasa de fertilidad disminuyó 10 por ciento, pero se recuperó rápidamente para mayo de 2021. La tasa de fertilidad general sigue siendo 3 por ciento más baja que el nivel pre pandemia.  

Lo anterior indica que muchas parejas decidieron posponer tener hijos. Otra investigación para la CDMX, de F. Márquez Padilla y B. Saavedra, encontró que la orden de Quédate en Casa, redujo los abortos en 25 por ciento y hay un aumento en los embarazos no deseados. 

Sobre el impacto sobre el crimen,  Balmori de la Miyar, Hoehn-Velasco y Silverio-Murillo, indican que la evidencia existente sugiere una reducción en el crimen durante el encierro por la pandemia en México. Pero con la reapertura de la economía, el nivel del crimen regresó rápidamente a los niveles pre pandemia.  

Durante la pandemia se redujeron las ofensas sexuales, los retrasos en los pagos de pensión alimenticia y la violencia doméstica contra las mujeres. Pero en el otoño de 2021 regresaron a los niveles pre pandemia. En cambio, los autores señalaron que los feminicidios se mantuvieron constantes. 

La experiencia de convivir con la pandemia afectó todos los aspectos del mundo en que vivimos. La reacción a esos cambios alteró comportamiento y hábitos, los patrones de consumo y las interrelaciones sociales sufrieron modificaciones. 

Probablemente los cambios que brindan experiencias positivas duren más, en particular los impulsados por la conveniencia y el bienestar.  

Entre más dure la pandemia, es probable que aumente la sensación de inseguridad y percepción del riesgo. En esa medida, habrá adaptaciones de los hábitos de comportamiento.  

En fin, como escribió Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986), en su poema Los Borges: 

Nada o muy poco sé de mis mayores 

portugueses, los Borges: vaga gente 

que prosigue en mi carne, oscuramente, 

sus hábitos, rigores y temores. 

 

Tenues como si nunca hubieran sido 

y ajenos a los trámites del arte, 

indescifrablemente forman parte 

del tiempo, de la tierra y del olvido. 

 

raultorress@hotmail.com 

lunes, 30 de noviembre de 2020

México, Políticas Públicas sin Problemas Nacionales

Columna Un Nuevo Comienzo


México, Políticas Públicas sin Problemas Nacionales

Alberto Jiménez Merino

Esta semana dos integrantes de la familia pasamos a formar parte de la

estadística nacional de enfermos de COVID que ha vuelto a cifras, de agosto, con

6 mil 275 casos diarios de afectados, según datos oficiales disponibles. Asimismo,

en noviembre, al menos 3 días se superaron los 10 mil casos.

En Querétaro y la Ciudad de México se ha llegado a la saturación de camas en los

hospitales y no hay medicamentos para atender la pandemia. Ya hay un repunte

evidente con cifras superiores a 12 mil casos de infectados en 24 horas.

Sin embargo, las respuestas oficiales son que “ya se está doblando la curva de

infectados”, “ya la estamos controlando”, “ya domamos la pandemia”, y “ya

estamos saliendo”.

No se había resuelto el problema de la inseguridad pública y la economía ya se

había contraído, cuando llegó la pandemia a principios de este año.

Ya son dos años con problemas económicos donde lo más destacado de esta

administración ha sido la obsesión por corregir el pasado y enfrentar a buenos

contra malos, a conservadores contra liberales, en una polarización que ya es un

cuento de nunca acabar.

Ya se “acabó la corrupción”, hoy la honestidad es el nuevo sello del gobierno y, sin

embargo, no hay medicamentos en hospitales, ni estancias infantiles para los hijos

de madres trabajadoras, se redujeron las escuelas de tiempo de tiempo completo,

y se recortaron los presupuestos para los productores del campo, el sector hídrico,

el medio ambiente y los sectores productivos, que los gobiernos corruptos sí

apoyaban. Se acabó la corrupción, pero no se ven los beneficios para los

mexicanos.

Hay programas para atender problemas que no son las necesidades reales de la

población. Hay una concentración inusual de las decisiones nacionales y un

enfoque presupuestal con gran tendencia electoral pensando solo en el 2021.

La transformación de las personas y sus condiciones de vida solo pueden lograrse

a partir de la capacitación, acompañamiento y apoyo en aquello que ellos quieren

hacer. No puede darse por deseo de gobernantes ni con cartillas de moralidad.

Por eso, el conocimiento de la realidad es fundamental para poder consensar con

la población las prioridades y soluciones más adecuadas. No se trata de qué

programas y apoyos hay, sino de qué necesita la gente para salir adelante. Se

trata de que haya verdaderas políticas públicas que atiendan los grandes


problemas nacionales. Necesitamos que haya río para hacer el puente. Y no al

revés.

Y no es sembrando vida lo que necesita el campo. Lo que se requiere es fortalecer

las capacidades y apoyar la tecnificación de procesos productivos con insumos,

maquinaria, equipos, tecnología, financiamiento, mejores formas y mercados para

vender. Sí requerimos precios que den certeza, pero también cómo reducimos los

costos para ser más competitivos; pero lo que más se requiere, es que se siembre

esperanza, se escuche, atienda y se cultive la unidad entre todos los mexicanos.

La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo presentada por el Instituto Nacional

de Estadística, Geografía e Informática (INEGI, 17 noviembre 2020), destaca que

la Población Económicamente Activa (PEA) se redujo en 3.6 millones al pasar de

57.3 a 53.8 millones de personas.

Por otro lado, el Consejo Nacional de Evaluación (CONEVAL), informó una

disminución del 12.3 por ciento del ingreso laboral real por persona del primer al

tercer trimestre de 2020 con relación del año 2017, quedando en 1 mil 675 pesos

mensuales.

Así, la pobreza laboral aumentó de 37.5 por ciento a 44.5 por ciento de la

población, lo que impacta en un incremento de 21 a 30 millones de personas en

pobreza extrema en este año 2020, aquellos que no pueden adquirir la canasta

básica alimentaria, comparado con el año 2018.

Los apoyos alimentarios son respuestas a situaciones de emergencia temporal,

insostenibles en el tiempo. Y, los apoyos asistenciales son soluciones de corto

plazo, ayudan a contener el problema, pero no lo resuelven. Por eso, se requiere

establecer políticas para el fomento económico-productivo, la creación y

fortalecimiento de empresas, facilitar la gestión de trámites y permisos y, la

promoción de mercados nacionales e internacionales.

Mientras la creencia oficial sea que todos somos corruptos y los esfuerzos se

sigan encaminando a corregir el pasado, será imposible tener políticas públicas

para los problemas nacionales.

Mientras no se entienda la función de líder que un presidente debe ejercer, no

habrá unidad ni desarrollo nacional en México.

miércoles, 25 de noviembre de 2020

Más de 100 mil muertos por Covid y viene una segunda oleada

Más de 100 mil muertos por Covid y viene una segunda oleada

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Hace unos días superamos las 100 mil muertes por Covid y el millón de personas contagiadas. Ya somos el cuarto país con más muertes por Covid en el mundo, solo superados Estados Unidos, Brasil e India. Tenemos un índice de positividad del 40%, cuando la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la tasa cercana a 5%, y desafortunadamente somos el país con el mayor número de fallecidos del sector salud a nivel global.

 

Pero lo más graves es que, de acuerdo con datos de la Johns Hopkins University, ya somos el país con la mayor tasa de letalidad por Covid en el mundo: 9.8 muertes por cada 100 casos confirmados. Todo esto sin contar que la máxima autoridad sanitaria del país ha aceptado que los datos están subestimados, hasta 8 veces en el caso del número de contagios y hasta 2.7 veces en el caso de los fallecidos.

 

Este panorama desalentador ocurre en la víspera de una segunda oleada de contagios. Ya son varios estados de la República que han regresado o están a punto de regresar a semáforo rojo y otra vez estamos viendo hospitales saturados. Varias encuestas realizadas durante noviembre (Buendía&Laredo, Reforma, El Financiero) muestran una marcada división entre los que aprueban la estrategia adoptada para enfrentar la pandemia y quienes la desaprueban. Creo que esta aprobación está más relacionada con el apoyo al Presidente que con el manejo de la pandemia ya que la mayoría coincide en que el gobierno ha perdido control de la situación y que se deberían hacer ajustes a la estrategia.

 

En cuanto al uso del cubrebocas, la mayoría opina que se debería decretar como obligatorio en espacios públicos y multar a quienes desobedezcan esta disposición. Finalmente, respecto a las pruebas de diagnóstico, la mayoría piensa que se deberían realizar pruebas masivas para detectar casos de coronavirus y que se debería rastrear a personas que estuvieron en contacto con quienes se han contagiado del virus.

 

Todos los expertos coinciden en que diciembre y enero serán meses clave si es que queremos detener el nuevo avance del virus. El problema es que son meses cargados de celebraciones y convivencia familiar. Por eso creo que ha llegado la hora de reforzar las medidas sanitarias. Debemos evitar las peregrinaciones y posadas, e instar a los jóvenes a evitar fiestas y festejos durante las fiestas decembrinas. En esta oleada ellos son los principales propagadores del virus. En España, el gobierno recomienda limitar reuniones familiares a 6 personas máximo, en navidad y año nuevo. Entiendo la dificultad que esto implica para nuestra cultura y tradiciones. Sin embargo, tengamos en cuenta que, en el mejor escenario, será hasta marzo que se comience a aplicar de manera masiva la vacuna y que su aplicación podría durar meses.

 

Como sociedad y como gobierno, tenemos que actuar responsablemente y poner orden en temas básicos de prevención como el uso del cubrebocas y la restricción de fiestas y celebraciones multitudinarias. Si llegamos a las fiestas decembrinas pensando que la vacuna nos va a salvar y seguimos viendo como normal la realización de reuniones familiares, no podremos evitar que esta nueva oleada nos rebase y haya muchas más muertes. Creo que vale más la pena llevarla tranquila este fin de año y desquitarnos festejando la vida una vez superada la emergencia.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Retos Legislativos 2021: recuperación económica, Covid y elecciones intermedias

Retos Legislativos 2021: recuperación económica, Covid y elecciones intermedias

 

Por: Fernando Manzanilla Prieto

 

En mi Segundo Informe de Labores Legislativas, que puede ser consultado en fernandomanzanilla.com.mx, hago una breve reflexión acerca de los principales retos que enfrentará la presente legislatura durante su tercer año de labores.

 

El primero de ellos será, sin duda, asegurar que el Presupuesto recientemente aprobado, impacte positivamente en la recuperación de la actividad económica. Para ello, deberá privilegiarse la inversión productiva generadora de empleos así como el apuntalamiento de la competitividad de nuestra economía. Esto nos permitirá generar los ingresos gubernamentales necesarios para atender las necesidades económicas y sociales básicas de amplios grupos poblacionales afectados por la pandemia.

 

El segundo gran reto que enfrentará esta legislatura será, sin duda, el de coadyuvar a hacer accesible la vacuna o la cura contra el Covid-19 a toda la población, una vez que sea aprobada para su uso. Se han generado grandes expectativas respecto a contar con una vacuna eficaz y segura en tiempo récord, pero aún en caso de tenerla, el verdadero desafío será producirla, distribuirla y aplicarla, también en tiempo récord, a 130 millones de personas. En todo caso, el Congreso tendrá la responsabilidad de garantizar que este objetivo se cumpla.

 

Finalmente, en tercer lugar destaca la realización de las elecciones intermedias y su calificación. El próximo año se realizará el proceso electoral más grande y complejo de nuestra historia, en el cual, además de la elección de 500 diputados federales que integrarán la LXV Legislatura, se renovarán 15 gubernaturas y se elegirán 1,063 diputados de 30 congresos locales así como 1,926 ayuntamientos en 30 estados. Estas elecciones definirán el rumbo de la segunda mitad del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador y de la coalición Juntos Hacemos Historia, que hoy tiene mayoría en ambas Cámaras.

 

Considerando el factor Covid-19, las diferentes fuerzas políticas que integramos la presente legislatura tendremos el compromiso de coadyuvar a que el proceso electoral se lleve a cabo de manera segura, civilizada y con apego a la legalidad. Pero más importante aún, tendremos la responsabilidad de calificar la elección intermedia, en tiempo y forma, es decir, determinar con exactitud y claridad el resultado del proceso de selección de representantes y gobernantes una vez desahogadas las impugnaciones que se pudieran haber presentado en los órganos competentes.

Considero que 2021 será un año clave para retomar el camino de la reconciliación y la unidad. Las y los mexicanos tendremos la oportunidad de superar la emergencia nacional y retomar el camino de la transformación por el que votamos la mayoría en 2018: un verdadero cambio de régimen exige dejar atrás viejas prácticas y estilos de gobierno que solo confunden el verdadero rostro de la Cuarta Transformación.

 

Ello nos exige dejar atrás la división y el encono para así poder replantearnos, en unidad, los términos de una nueva senda de prosperidad y progreso para todos, a partir de los preceptos básicos que han guiado la alianza política que hoy es mayoría: Estado de Derecho, seguridad y justicia; economía solidaria, empleo y desarrollo sostenible; y gobierno transparente y honesto que combate frontalmente la corrupción.

 

Es cierto que la pandemia nos ha traído desolación y desesperanza, pero también nos ha permitido apreciar de qué estamos hechos y cuáles son nuestras fortalezas. Puebla nos necesita a todos: gobernantes, académicos, empresarios, sindicatos, organizaciones de productores, representantes sectoriales, iglesias, medios de comunicación, artistas e intelectuales. Ha llegado el momento de la unidad de propósitos como fórmula privilegiada de cambio con rumbo. Ha llegado la hora de construir un gran acuerdo por el bienestar.

martes, 27 de octubre de 2020

El mejor homenaje a nuestros muertos es recordarlos y celebrarlos en vida

El mejor homenaje a nuestros muertos es recordarlos y celebrarlos en vida

 

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Como es tradición, las y los poblanos comenzamos desde hoy las celebraciones con motivo del Día de Muertos. Como cada año, lo haremos recordando y venerando la memoria de nuestros seres queridos que, por diversas circunstancias, se nos adelantaron en el viaje eterno.

 

Como lo marca nuestra costumbre, el 28 de octubre recordaremos a quienes se fueron como consecuencia de un accidente vial. El 29 y 30, veneraremos la memoria de los que se fueron por algún hecho violento o que perdieron la vida en el mar, en algún río, lago o cuerpo de agua. El día 31 honraremos a los Santos Niños Difuntos y los días primero y dos de noviembre, lo dedicaremos a homenajear a los difuntos en general.

 

A diferencia de otros años, en esta ocasión el Día de Muertos estará marcado por la pandemia que sigue cobrando vidas en todo el mundo. Según cifras oficiales, casi 90 mil mexicanas y mexicanos han fallecido víctimas del Covid, aunque diversas estimaciones señalan que esta cifra podría estar subestimada y que en realidad el número de muertos en México rondaría los 300 mil.

 

El hecho es que, sea el número que sea, la celebración de Todos Santos sería una buena ocasión para rendir homenaje a quienes han perdido la batalla frente a este virus o que han dado su vida luchando contra esta terrible enfermedad. Y el mejor homenaje que podemos brindarle a nuestros muertos es el de recordarlos y celebrarlos en vida, tal y como ellos hubieran querido. Ello significa abstenernos de asistir a panteones o celebraciones multitudinarias dado el altísimo riesgo de contagio por Covid que ello implica.

 

En la Ciudad de México, por ejemplo, ya se cancelaron los tradicionales festejos, incluida la ofrenda monumental y la exposición “Mexicráneos”, en Aguascalientes el Festival de Calaveras se realizará de manera virtual, Oaxaca canceló los eventos públicos en los 570 municipios del estado, lo mismo que los gobiernos de Hidalgo, Michoacán y Baja California Sur, donde se realizan eventos de Día de Muertos tradicionalmente atractivos al turismo. Prácticamente todos los panteones del país permanecerán cerrados en estas fechas. Aquí en la capital, la autoridad municipal anunció el cierre de los 42 panteones en los que se tenía prevista una afluencia de más de 600 personas.

 

Pero aún cuando esta vez no podremos visitar a nuestros seres queridos directamente en su lugar de descanso eterno, ni participar en alguna procesión comunitaria, sí podremos rendirles tributo desde casa, con una ofrenda y una celebración muy íntima y familiar. Seguramente es lo que quienes ya no están entre nosotros hubieran querido. Que no nos expusiéramos, que no nos arriesgáramos a enfermarnos justo ahora que estamos viviendo una aceleración de contagios que amenaza con orillarnos de nueva cuenta al confinamiento.

 

Actualmente, solo Chihuahua ha vuelto al semáforo rojo, lo que significa que durante dos semanas continuas la ocupación hospitalaria rebasó el 65% y mantiene una tendencia al alza. Pero 19 estados están en naranja, es decir, que la ocupación hospitalaria está por debajo del 65%, aunque Durango, Coahuila y Nuevo León están a poco de pasar también a rojo. 11 estados más, entre ellos Puebla, están en amarillo, o sea, por debajo del 50% de ocupación hospitalaria y solo Campeche está en verde.

 

Así que, en esta contingencia sanitaria, no hay que confiarnos. Festejemos a nuestros difuntos de la mejor manera, es decir, con responsabilidad, respetando las medidas sanitarias y evitando mayores contagios. Mantenernos vivos y sanos será, sin duda, la mejor manera de conmemorar a nuestros muertos.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna


Hacia una nueva normalidad: la ilusión de la vacuna

(primera parte)

Por: Fernando Manzanilla Prieto


Es tanto nuestro deseo de volver a la normalidad que muchos dan por hecho que muy pronto el mundo contará con una vacuna que acabará con la pandemia del Covid-19. En lo particular, siempre he sido muy escéptico al respecto; no obstante, debo confesar que, por momentos, también he sucumbido al entusiasmo global ante la posibilidad de que, por primera vez en la historia de la humanidad, la ciencia sea capaz de producir una vacuna eficaz y segura en un tiempo récord. Pero luego, cuando reviso con detenimiento algunas opiniones de especialistas y expertos, mi entusiasmo se torna en preocupación.

A mediados de julio —justo en medio de las buenas noticias sobre el inicio de pruebas en humanos de algunos prototipos de vacunas desarrolladas por distintos laboratorios— la revista electrónica Working Knowledge de la Escuela de Negocios de Harvard publicó el video de una entrevista realizada por la profesora Tsedal Neeley al Presidente y Director Ejecutivo del gigante farmacéutico Merck & Co., Kenneth Fraizer.

En la entrevista (que puede ser consultada en: https://hbswk.hbs.edu/item/merck-ceo-ken-frazier-speaks-about-a-covid-cure-racism-and-why-leaders-need-to-walk-the-talk), el CEO de Merck manifiesta su preocupación sobre las altas expectativas que los laboratorios y los gobiernos han generado en torno a la vacuna, al tiempo que aporta algunos elementos a considerar antes de cantar victoria sobre la posibilidad de tenerla en los próximos meses.

Creo conveniente que, como país y como sociedad, tengamos en cuenta ésta y otras opiniones que no son tan optimistas y que nos pueden servir para estar mejor preparados ante la posibilidad de que la cura o la vacuna contra el Covid tarde más de lo previsto. En esta primera entrega, trataré de resumir lo dicho por Fraizer en lo relativo a los riesgos de apresurar una vacuna, y en las sucesivas comentaré más acerca de los retos y riesgos que tenemos como como humanidad y como país, antes de tenerla lista para su aplicación.

En la entrevista, lo primero que Fraizer enfatiza es que no es tan sencillo contar con una vacuna realmente eficaz y segura para enfrentar una pandemia en tan poco tiempo. Señala, por ejemplo, que la vacuna más rápida jamás traída al mercado fue la desarrollada por Merck contra las paperas, que tardó cuatro años; o la vacuna contra el ébola, también de Merck, tardó cinco años y medio. Otras vacunas, como la de la tuberculosis, tomó 13 años, el rotavirus 15 años y la varicela 28 años.

lunes, 24 de agosto de 2020

Microbios para la Productividad de la Caña de Azúcar

Columna Un Nuevo Comienzo

Microbios para la Productividad de la Caña de Azúcar

                                                                                               Alberto Jiménez Merino

                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico

                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC

Obtener 200 toneladas de caña de azúcar por hectárea en el primer año y 150 en cultivos de siete años, es algo posible con el uso de biofertilizantes a base de bacterias y hongos, como lo hacen ya productores en el municipio de Zacatepec, en el estado de Morelos.

México siembra 912 mil hectáreas de caña de azúcar; la superficie cosechada anualmente es de 783 mil con lo que se obtienen volúmenes de 66 millones de toneladas de caña y 6,6 millones de toneladas de azúcar. Existen 198 mil productores con parcelas promedio de 4.5 hectáreas

Entre la problemática de la industria azucarera se encuentran la reducción del consumo provocado por el nuevo etiquetado de productos; problemas de salud, como la obesidad; y, el uso creciente de edulcorantes no calóricos. La fructosa de maíz, hace su parte en esta reducción de consumo.

En el campo se tienen problemas de baja productividad. El rendimiento promedio anual es de 80 toneladas por hectárea, el agua es insuficiente, las variedades son viejas, se tienen problemas de plagas y los suelos presentan problemas de fertilidad.

Hay problemas de falta de maquinaria para cosecha y transporte, manejo de las aguas residuales y desechos orgánicos de los ingenios, contaminación por quemas previo a cosecha y, en este año, serios problemas para cosechar por las dificultades para conseguir cortadores debido a la pandemia por COVID-19 y a la limitación para la concentración de personas.

El futuro de la caña de azúcar se encamina hacia la diversificación productiva, obtención de alcohol etílico, etanol combustible, cogeneración de energía, producción de mieles, uso del bagazo y aprovechamiento forrajero de los residuos de cosecha.

Experiencias previas, obtenidas entre el 2005-2010 en Puebla, han mostrado las bondades de la aplicación de medidas integrales para mejorar la productividad. Por ejemplo, a través de análisis de suelos se aplicaron fertilizaciones más apropiadas que permitieron ahorros de hasta el 40 por ciento de lo tradicional.

Solo en el control del gusano barrenador del tallo de la caña, se evitaron pérdidas de 19 millones de pesos (mdp) anualmente en Atencingo, con la inversión de solo 3 mdp utilizando control biológico con la avispa Trichograma .

Se mejoraron las prácticas de riego, se introdujeron los biofertilizantes y se promovió la cosecha mecánica que evita la quema y el alzado, haciendo esto último en forma directa con la misma máquina.

También se apoyó el aprovechamiento de la cachaza, residuo orgánico del ingenio, que solo en Atencingo asciende a más de 50 mil toneladas al año, para convertirse en composta y se impulsó el uso forrajero de la punta de caña mediante ensilado y empacado para el ganado. 

El costo de corte, alzado y transporte de la caña hacia el ingenio representa cerca del 50 por ciento del total del cultivo, otro 25 por ciento lo representa la fertilización, la cual se ha hecho desde la antigüedad con la fórmula tradicional 20-10-10.

Con este propósito de ayudar a transferir experiencias, la Biofábrica Siglo XXI, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (INIFAP) y el Consejo Técnico Consultivo de la Confederación Nacional Campesina (CNC), promovimos un “”Día Demostrativo en Zacatepec, Morelos, al que invitamos a personal técnico de los Ingenios Atencingo y la Compañía Energética de Vigo, ambos instalados en Puebla.

Se ha demostrado por la Biofábrica Siglo XXI, INIFAP y productores cooperantes, que la sustitución del 50 por ciento del fertilizante químico por 3 toneladas de composta y 3 litros de biofertilizantes por hectárea, permite rendimientos de 200 toneladas de caña en cultivos de primer año y mantiene rendimientos de 150 toneladas a los siete años, contra el sistema tradicional de volver a sembrar después de cuatro años por bajos rendimientos.

Los biofertilizantes, están llamados a resolver muchos problemas de fertilidad en el corto plazo ante la pobreza de los suelos de México que hoy tienen menos de 1 por ciento de materia orgánica y, por ello, una extrema carencia de microorganismos que se encargan de atender la nutrición de los cultivos.

Existen las tecnologías, pero mientras los servicios técnicos sigan abandonados por los gobiernos y la iniciativa privada, mientras los productores no tengan la orientación, la capacitación y el acompañamiento necesario, la baja productividad y el deterioro de los recursos seguirán empobreciendo a México.

lunes, 27 de julio de 2020

El cubrebocas COVID, una obligación de cuidar a los demás








Columna Un Nuevo Comienzo

El cubrebocas COVID, una obligación de cuidar a los demás

                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC


Los casos confirmados de COVID19 en México, ascienden a 385 mil 036 y las defunciones a 43 mil 374 hasta este 25 de julio del año en curso; presentan una tendencia creciente de acuerdo con información oficial publicada.

Apenas el pasado jueves 23 de julio, la Secretaría de Salud, en su informe técnico diario, registró 8 mil 438 casos de contagios, máxima cifra para un día desde el inicio de la pandemia.

Independiente de que sean cifras reales o maquilladas como algunos mal pensados comentan, se observan mayores incidencias en áreas densamente pobladas como Iztapalapa y Puebla capital, además de riesgos de rebrotes de la enfermedad en las zonas turísticas.

Esta pandemia ha tenido graves consecuencias en la economía; ha afectado a todos los sectores, principalmente el agropecuario, gastronómico, cultural, deportivo, de transporte, construcción, turismo, educativo e industrial, entre otros.

Es una situación de alerta mundial que tiene mayores efectos sobre quienes padecen enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad y, por ello, se relaciona directamente con la alimentación y el estado físico previo.

Pero también influyen las condiciones de convivencia diaria, las concentraciones humanas, el hacinamiento de las familias o la falta de agua para las necesidades diarias de consumo e higiene.

Vivienda digna y agua aún siguen siendo un gran problema.

El Gobierno de México a través del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud, ha promovido el uso de cubrebocas, lavarse las manos, protegerse con el codo al estornudar o toser, evitar el saludo de mano, mantener limpios los espacios de trabajo, confinar los cubrebocas usados en bolsas herméticas y cuidar el espacio entre las personas.

No obstante, muchas voces coinciden en que la recomendación del cubrebocas por parte de las autoridades sanitarias federales ha sido confusa. Se maneja como el funcionamiento de las luces intermitentes de los automóviles, a veces sí y a veces no.  

Y este manejo en la recomendación del cubrebocas para prevenir los contagios, empieza con el mismo presidente de la república quien no lo usa porque no hay evidencia científica que así lo indique, según le han dicho los encargados de la salud que él nombró en su gobierno.

Olvida el presidente que el liderazgo es ejemplo y que la sociedad siempre está esperando lo que diga y haga su líder.

Yo vi al presidente ponerse un cubrebocas cuando fue a Estados Unidos. ¿Será porque allá si respetamos las normas y aquí no?

Olvida el presidente que los principales aprendizajes se dan por imitación. Las personas aprenden haciendo, al ver a otros hacer las cosas. Y si no funciona totalmente, no hace daño y de algo servirá.

A mí, al principio, se me olvidaba usar el cubrebocas por la falta de costumbre, por la incomodidad; los primeros modelos apretaban mucho las orejas, tenía yo problemas para respirar, me molestaba el calor o se me empañaban los lentes.

Y así fue durante las dos primeras semanas. Después empecé a utilizarlo cotidianamente, cuando comprendí que era por mí, pero que también se trataba de proteger a los demás. 
  
En las campañas de concientización social, generalmente se olvida que la escolaridad de la población es reducida. Estamos hablando de una sociedad mexicana con sólo 8.3 años de escuela, pero sus sectores de mayor edad promedian solo 3.3 años. Ahí están también los 5.5 millones de familias que por su nivel de pobreza son apoyados con programas de asistencia social o los 3.3 millones de campesinos que eran beneficiarios del anterior programa PROCAMPO.  


Si la pandemia tiende a empeorar, el papel preventivo tiene una función fundamental para contener y revertir los contagios y, de acuerdo con lo reportado en otros países como China, Alemania o Corea del Sur, el uso del cubrebocas debe ser algo casi obligado en esta llamada nueva normalidad, que muy anormal se vislumbra.

Por lo anterior agradezco a quienes nos cuidan aplicando las medidas preventivas. No es por uno, es por todos los demás.

Felicito a la Organización Editorial Mexicana por la campaña de promoción del uso del cubrebocas y a todos quienes hoy lo están impulsando.

Lo que haces por los demás, lo haces por ti mismo.