
“Olvídate de ser perfecto es el primer intento, para aprender a ser Feliz y el primer paso inspirador
hacia el éxito. “La frustración es un signo muy positivo. Significa que la solución a tu problema está
dentro del alcance, pero lo que estás haciendo actualmente no está funcionando y necesitas cambiar tu
enfoque para lograr tu objetivo... Usa tu frustración y conviértela en inspiración...”. Anthony Robbins.
Eres el típico higadito… de repente te sientes aislado o no identificado con tu entorno, o, Eres
aquel que se siente perfecto y que todo lo que hace es lo correcto, y que todos al redor tuyo
son imperfectos, mediocres, flojos y acostumbras colocarles mil y un calificativos…
Entonces … ¿Por qué vives a partir de los demás o te preocupa tanto tu o su vida y tus o sus
errores?, qué te hace a ti superior o mejor, no confundamos el tener una alta autoestima con
tener un alter ego (que es con “Hulk” cada vez que te enojas, o las cosas no son como tu
deseas y que te hace ser distinto o superior). Eso se denomina FRUSTRACIÓN...
DEFINAMOS QUÉ ES LA FRUSTRACIÓN Y EXPLIQUEMOS CÓMO EVITAR CAER EN SUS
GARRAS.
Muchas veces escuchamos... "El entrenador acabó frustrado al no poder remontar el partido",
"Le invadió una fuerte sensación de frustración al no poder lograr ese puesto de trabajo", etc.
Pero, ¿qué es exactamente la frustración y qué implicaciones tiene para nuestro éxito en el
terreno laboral y personal?
FRUSTRACIÓN: DEFINIENDO EL CONCEPTO
El concepto de frustración se define como el sentimiento que se genera en un individuo
cuando no puede satisfacer un deseo planteado. Ante este tipo de situaciones, la persona
suele reaccionar a nivel emocional con expresión de ira, de ansiedad o un sentimiento
desagradable de molestia, tristeza, desanimo, ansiedad, irritabilidad o inquietud, que en
muchas ocasiones es considerado inherente a la vida humana, el hecho de asumir la
imposibilidad de lograr todo aquello que uno desea y en el momento en que se anhela, es ahí
la magia de la frustración o de sentir frustración... es ahí el punto clave, donde reside la
capacidad de gestionar y aceptar esta diferencia entre lo ideal y lo real. Así, el origen de la
problemática no se encuentra en las situaciones externas en sí mismas, sino en la forma en
la que el individuo las afronta, la ve y la hace suya.
Es decir, la FRUSTRACION es el sentimiento del cómo te sientes o cómo enfrentas una
situación ante la cual te sientes en desventaja, a desnivel o que como eres reconocido, tomado
en cuenta o simplemente las cosas no son como tú las hubieras deseado o las planeaste. Pero
debemos ser claros que esto es un trabajo diario sobre todo de voluntad y de hacer bien las
cosas, un trabajo constante para que las cosas, los deseos y sueños se realicen, y sobre todo
aprender a vivir con lo que uno tiene, con quien es y con aquello que nos tocó vivir, tratar de
vivir a partir de otro en comparativa con otros jamás traerá algo bueno a nuestra vida y
siempre tendremos en nuestra vida un sentimiento de enorme frustración y desesperanza,
que sumado a cualquier fuga como lo es la ira, el rencor, el coraje, el siempre estar en
contraataque, a la defensiva y buscando aquello que justifique la enorme insatisfacción,
necesidad de amor propio y frustración y autoestima que tenemos por nosotros mismos,
aunado a malos modos, querellas, confrontaciones, drogas y alcohol es una mala decisión que
lo único que hará es que la gente a nuestro entorno más cercano familia, amigos, compañeros
de trabajo se terminen desilusionando y nos terminen aislando o esto si sea la causa de que
nos hagan a un lado en los proyectos, o hasta en la amistad, o en las reuniones familiares.
¿CÓMO AFRONTAR CON ÉXITO LA SENSACIÓN DE FRUSTRACIÓN?
La adecuada gestión de la frustración deviene una actitud y, como tal, deberá trabajarse y
desarrollarse; la frustración es un estado transitorio y, por ende, reversible. Sin embargo, no
en todos los casos es así y puede ocasionarnos problemas muy severos en nuestra vida,
suele ser como el alcoholismo, drogadicción o la neurosis o cualquier persona con una
deficiente salud mental, el primer paso es saber que uno tiene un problema y buscar ayuda.
De esta manera, una adecuada gestión de la frustración consiste en entrenar al individuo en
la aceptación tanto del evento externo, como de -lo que está ocurriendo dentro de nosotros
mismo de modo interno.
La frustración puede categorizarse como una respuesta primaria o instintiva. Es una reacción
que de forma natural muestra un estado emocionalmente desagradable cuando se da la
ocurrencia de una interferencia ante la persecución de un objetivo propuesto.
¿QUÉ ES LA BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN?
A las personas que de forma usual reaccionan manifestando frustración se les atribuye una
característica funcional llamada baja tolerancia a la frustración. Este estilo parece ser más
prevalente en la sociedad actual occidental, donde la mayor parte de los fenómenos que la
componen se basan en la inmediatez y la incapacidad de espera.
Los individuos que presentan este modo de hacer se caracterizan también por poseer un
razonamiento rígido e inflexible, con escasa capacidad de adaptación a los cambios no
programados. Por otra parte, suelen disponer de una serie de cogniciones distorsionadas que
no se adecuan a la realidad, debido a la cual interpretan como insoportable el deber lidiar
con emociones más desagradables como el enfado o la tristeza y les conduce, por otra parte,
a elaborar una serie de expectativas previas alejadas de lo racional, desmesuradas y
extremamente exigentes.
EXISTE UNA VINCULACIÓN ENTRE LA FRUSTRACIÓN Y UNA CONDUCTA VIOLENTA
Existe una relación entre agresión-frustración, a saber, las motivaciones del sujeto, la actitud
de este frente el problema, sus experiencias pasadas y la interpretación cognitivo-emocional
realizada sobre su propia reacción. Sumando a la presente acción de frustración: problemas
con uno mismo, insatisfacciones, situaciones pasadas que nos dañaron o marcaron, como
violencia, burlas, bullying, agresiones, humillaciones, problemas familiares, personales,
sociales, enfermedades reales o psicosomáticas, baja autoestima, entre muchas otras
ocasionando como única respuesta la violencia que no siempre puede ser física sino
psicológica de confrontamiento sin hechos reales. Echar bronca por “X” razón, es decir sin
razón, pero para el individuo en situación de problemas, si es real encontrándose motivados
por un factor externo que en la mayoría de los casos es más interno y debe tratarse por
especialistas.
¿CÓMO SE COMPORTAN LAS PERSONAS CON BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN?
Por lo general y de forma sintetizada, las personas que presentan un funcionamiento basado
en una escasa tolerancia a la frustración presentan las siguientes características:
1. Tiene dificultades para controlar sus emociones.
2. Son personas más impulsivas, impacientes y exigentes.
3. Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, de forma que cuando se tienen que enfrentar
a la espera o a la postergación algo que en su dimensión les atañe o sin ellos no pudiera realizarse, la
situación de su alter ego sale a relucir y en su mayoría pueden reaccionar de forma explosiva con
ataques de ira, confrontación, retraimiento y tristeza extremos.
4. Pueden desarrollar con más facilidad que otros individuos cuadros de ansiedad o depresión ante los
conflictos o grandes dificultades.
5. Creen que toda gira a su alrededor y que merecen todo aquello que demandan, de forma que sienten
cualquier límite como injusto puesto que va en contra de sus deseos. Les cuesta comprender por qué
no se les da todo lo que desean.
6. Tienen una baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.
7. Manifiestan una tendencia a pensar de manera radical: una cosa es blanca o negra, no hay grises ni
punto intermedio.
8. Se desmotivan fácilmente ante cualquier dificultad.
9. Realizan chantajes emocionales si no se cumple lo que desean inmediatamente, manipulando a la
otra persona con mensajes hirientes.
¿QUÉ FACTORES PUEDEN CAUSARLA?
De entre los factores que pueden predisponer y/o precipitar la aparición de un disturbio de
baja tolerancia a la frustración se distinguen los siguientes:
• El temperamento: las disposiciones más internas, biológicas y genéticas como el
temperamento distinguen a los individuos en sus habilidades innatas, entre las cuales
puede incluirse la tolerancia a la frustración.
• Las condiciones sociales: en función del entorno social y cultural en el que esté
circunscrita la persona influye notablemente en el funcionamiento personal e
interpersonal. Los estudios demuestran que en la sociedad occidental la ocurrencia de
este tipo de problemática es significativamente más elevada que en otras culturas
distintas.
• Ciertas dificultades en la expresión emocional: un vocabulario restringido, un déficit en la
capacidad para identificar y reconocer emociones experimentadas y una creencia errónea
sobre la idea de que manifestar emociones desagradables es perjudicial y debe evitarse,
correlacionan positivamente con un funcionamiento persistente de baja tolerancia a la
frustración.
• Algunos modelos que presentan déficits en autocontrol: en el caso de los menores, estos
aprenden una gran parte de su repertorio conductual a partir de lo observado en sus
figuras referentes. Modelos parentales escasamente hábiles en la gestión de la
frustración trasmiten a sus hijos esa misma incompetencia.
• Una interpretación errónea de las señales: el sujeto puede valorar la situación frustrante
como intensamente amenazante y peligrosa, haciendo más complejo un afrontamiento
adecuado.
• La recompensa por la acción retardada: debe reforzarse todo intento por parte del
individuo de efectuar una respuesta auto controlada y demorada con la finalidad de que
este comportamiento vaya adquiriendo fuerza y aumente su frecuencia.
TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN
La tolerancia a la frustración es un aprendizaje que debe consolidarse ya durante etapas
tempranas del desarrollo infantil. El procedimiento que suele operar cuando se aplica un
funcionamiento de baja tolerancia a la frustración se inicia en el momento en que la persona
no puede disponer de lo que desea y manifiesta una reacción de catastrofismo exagerado por
ese motivo. Seguidamente, dada su interpretación de dicha situación como algo insoportable,
empieza a generar una serie de verbalizaciones internas auto dirigidas de rechazo (“no quiero
hacer/esperar…”), punitivas (culpar a otros), valoraciones catastrofistas de la situación (“es
insoportable”), demandas (“no es justo que...”), auto desprecio (“me odio a mí mismo”).
Tras esta fase, emergen las respuestas a nivel conductual en forma de rabietas, llantos, quejas,
comportamientos oposicionistas u otras manifestaciones similares. De este modo, se entiende
que hay una relación bidireccional entre el sentimiento de frustración y la interpretación
negativa de la situación donde ambos elementos se retroalimentan recíprocamente.
A MODO DE CONCLUSIÓN
Todos nos sentimos frustrados de vez en vez: se nos forma un nudo en la garganta y nos invade
una sensación de impotencia, como si quisiéramos salir corriendo, pero un gran muro nos lo
impidiera. ¿Cierto?
Puede que cargues con esta frustración desde casa, o que alguna situación en la oficina, tal
vez sea con tu pareja, dentro de tu círculo familiar o tal vez una discusión con tu jefe, tus
subordinados o algún compañero de trabajo– la haya desencadenado. Sea cual sea su origen,
arrastrar este sentimiento y dejar que se acumule nunca es una buena idea.
Daniel Goleman, creador del concepto de inteligencia emocional, considera que la habilidad
para manejar la frustración es una de las más importantes para alcanzar el éxito. ¡Es mucho
más importante que tener un sinfín de talentos especiales!
Antes de renunciar sin pensar en las consecuencias o de inundar tu oficina con gritos, toma
nota de estos consejos. Quizá tus problemas no desaparezcan por arte de magia, pero una
cosa es segura: podrás manejarlos de manera mucho más sabia.
• Reconoce cuando te sientas frustrado. Suena obvio, pero eso no lo hace menos cierto:
el primer paso para lidiar con la frustración es, ciertamente, reconocerla. Reconocer
nuestros tropiezos o sentirnos desilusionados no nos convierte en personas débiles…
¡todo lo contrario! Tener inteligencia emocional implica, en primer lugar, aprender a
reconocer nuestras emociones, así como qué las origina.
• Confía en tu potencial. Si conoces tus capacidades, sabes explotar tus talentos y
confías en lo que eres capaz de hacer, se necesitará mucho más que una mala racha
para tumbarte. Reconoce tus habilidades y cultívalas para llegar aún más lejos.
• Conoce tus limitaciones. Así como debes reconocer tus cualidades, es importante que
sepas hasta dónde puedes llegar. Esto no quiere decir que seas mediocre o que no
aspires a mejorar: simplemente, sabes cuáles son las herramientas con las que
dispones para alcanzar tus metas, y buscas la forma de sacarles el mejor provecho. Si
conoces tus limitantes y potencialidades, los tropiezos serán mucho menos duros.
• No tomes nada personal. En un arranque de ira, tu jefe te dijo a gritos que habías
cometido un error “inadmisible”. O tal vez uno de tus subordinados estaba tan
distraído que dejó pasar un aspecto clave para el crecimiento de tu negocio. ¿Tu jefe
te odia? ¿Tu empleado quiere hacerte la vida imposible? Ya sea que alguien estalle
contra ti o desencadene tu ira, es importante que tengas presente que, en los confines
de una oficina, NADA es personal. Así que no lo tomes como tal.
• Ajusta tu estrategia. Las personas destinadas a fracasar toman cada tropiezo como
una señal de que no deben seguir adelante. Las que tienen inteligencia emocional
consideran que toda caída es una oportunidad de ver qué salió mal y reajustar su
estrategia. Son prácticas: conservan lo que les sirve, desechan lo que no, y consiguen
así tener una estrategia de crecimiento cada vez más efectiva.
• Medita. No, meditar no es sólo para monjes budistas ni para los hippies que pretenden
alcanzar el nirvana. Si supieras que las personas más exitosas en el manejo de sus
emociones (y de sus negocios) tienen el hábito de meditar diariamente, te
sorprenderías… ¿Por ejemplo? Oprah Winfrey o Madonna. Meditar no sólo te permite
serenarte, sino también ingresar a un estado de autoconciencia que te ayuda a tener
un mejor control de tus emociones.
Estas desperdiciando lo más valioso que tienes que es la vida y tu tiempo, desperdiciando lo
másimpórtate tu persona, en vez de frustrarte y de enojarte contigo y con el mundo, reconoce
que vives en un error y has lo necesario para salir adelante.
«Quererte no solo es aceptarte como eres, también es construirte como quieres»