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martes, 2 de junio de 2020

Pobreza Infantil, Pandemia y Día Mundial de la Tierra.

Columna Un Nuevo Comienzo

Pobreza Infantil, Pandemia y Día Mundial de la Tierra.

                                                                                               Alberto Jiménez Merino

                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC

“Ya estoy hasta la madre de las clases en línea. Extraño convivir con mis compañeros; me estresa que a cada rato se vaya la señal y me cueste trabajo volver a conectarme”, me comentó Santiago, uno de los 25 millones de niños mexicanos que están en cuarentena para evitar contagios de COVID19.

Las secuelas del aislamiento no se pueden predecir aún, pero es muy evidente el aburrimiento, el estrés, la ansiedad, la preocupación, la tristeza, el miedo, el enojo y los cambios repentinos de ánimo en la mayoría de los niños que no pueden salir de sus casas.

Aunque, para una gran proporción, la vida transcurre con normalidad porque la pobreza de las familias los obliga a salir a buscar recursos para las necesidades diarias. Más del 62 por ciento de la población nacional se encuentra en pobreza de acuerdo con los datos oficiales.

Muchas son las razones de esta realidad socioeconómica. Desde aquellas que señalan un origen multifactorial de la pobreza, hasta las que la simplifican con la tan trillada existencia de corrupción que, por cierto, no pueden resolver y hasta la incrementan.

La pobreza tiene origen en las tareas que la escuela no ha podido hacer. Sin demérito de los grandes esfuerzos realizados por el estado mexicano, es claro que la pobreza, productividad, inseguridad pública, diabetes, sobrepeso, obesidad, desnutrición, el deterioro ambiental: basura, aguas residuales vertidas a barrancas y ríos, pérdida de suelo, escasez de agua, desaparición de especies de fauna  y pérdida de vegetación; son hoy parte importante de los grandes problemas nacionales.

No tuvimos ni tenemos aún una sólida Educación Financiera, Educación Ambiental, Educación Cívica y Ética, Educación Alimentaria y Nutricional.

Los problemas de las familias más pobres no forman parte de los contenidos del Sistema Educativo Nacional. No se forma a las personas para la vida y el trabajo, lo aprende cada quien por su cuenta como puede.  Las universidades enseñan unas cosas pero se necesitan otras. Y, sin embargo, se crean y derogan leyes como permisos de salida de almacén.

La verdadera reforma educativa debe pasar a revisar los grandes problemas nacionales y como atenderlos en el corto plazo y formar a los profesionistas que los resolverán en el futuro. Necesitamos líderes que abanderen cada uno de los problemas de hoy y prevean los de mañana.

Y si la cuarta parte de la población nacional que conforma el  sistema educativo básico hoy está encerrado en sus casas recibiendo en línea lo mismo que recibía en las aulas, puede ser el momento de modificar contenidos y prepararlos para enfrentar crisis; para resolver las consecuencias económicas que esto está generando; para atender las consecuencias ambientales como las nuevas basuras generadas.

No habíamos aprendido a no tirar basura, a separarla, clasificarla y reutilizarla; todavía cientos de pueblos tiran sus aguas residuales a barrancas y ríos, los residuos sólidos a tiraderos abiertos, y ya tenemos que lidiar con los filtros de respiradores y cubrebocas, muchos de estos ya tirados por las calles sin ningún cuidado.

A causa de la pandemia COVID19, por las tareas pendientes que no hemos hecho y  por las políticas equivocadas o ausentes, se estima que a finales de 2020 la mitad de la población infantil de América Latina y el Caribe vivirá en un hogar pobre, pasando de 71 millones de niños en 2018 a 87 millones en 2020, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que recomienda aplicar a gran escala programas de protección social. Es un retroceso de 10 años que se agrava con la reducción de 5.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) Regional estimado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), información recabada por la Agencia EFE y citada por El Universal, 30 Mayo 2020.

Si bien la pandemia ha tenido un impacto positivo en la recuperación del medio ambiente derivado de la baja actividad económica, el Día Mundial de la Tierra 2020 nos encuentra con grandes problemas de deterioro de los recursos naturales y un manifiesto cambio climático que ya empezó a mostrarse con ciclones como Amphon en la India y Bangladesh, tornados violentos en México y la depresión tropical en el pacifico con alto potencial ciclónico que se está formando frente a las costas de Chiapas.

Políticas educativas y ambientales que atiendan las necesidades nacionales, así como compromisos con la infancia y el entorno en que vivimos, ayudarán a crear mejores individuos, mejores condiciones de vida y revertir el deterioro ecológico que como el COVID19, hoy también amenaza a la humanidad

lunes, 6 de enero de 2020

Una Carta a los Reyes Magos, con los deseos de muchos mexicanos


Columna Un Nuevo Comienzo

Una Carta a los Reyes Magos, con los deseos de muchos mexicanos
                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                   Director Centro de Innovaciones Agroalimentarias
                                                                                                               y Tecnológicas (CIAT) Puebla
Queridos Reyes Magos;

Muchos mexicanos seguimos creyendo en ustedes y deseamos que este 2020 les vaya muy bien. Esperamos puedan cumplir todos nuestros deseos y ojalá también nuestras principales necesidades. Ustedes, como grandes líderes, si lo quieren, lo pueden.

1.- Iluminen a nuestras autoridades para que resuelvan el grave problema de inseguridad que lastima a los mexicanos en su tranquilidad, en sus bienes e inhibe las actividades productivas afectando la economía de comunidades, municipios y estados. En este primer año de gobierno se contabilizan más de 30 mil muertos, con unos y otros datos. Los diferentes delitos crecen y el robo de combustibles continúa.

2.- Ayuden a nuestros gobernantes, desde el más encumbrado hasta el más modesto, a tener paciencia y a cumplir sus promesas de serenar al país. Que comprendan que son líderes más que jefes, que gobiernan para todos y requieren aprender a escuchar, identificar los problemas reales y ayudar a resolverlos.

3.- Que haya crecimiento económico y desarrollo, porque un cero en esta materia no enorgullece a nadie. Es falso que no sea importante, es una mala señal de que la economía no está bien. Ya gobiernos anteriores han demostrado que se puede crecer.

4.- Que se comprenda que la función del gobierno es garantizar la convivencia, brindar seguridad, facilitar las actividades productivas, los trámites y promover que los ciudadanos desarrollen sus proyectos.

5.- Que la política siga siendo factor de unión y la mejor estrategia para resolver los problemas de la sociedad. Que no se aliente la confrontación desde el poder público y se respeten a las organizaciones políticas, empresariales y medios de comunicación.  A quienes no pensamos igual que nuestros gobernantes.

6.- Que la carga impositiva no sea producto de caprichos presidenciales que desamparan y obligan a las entidades federativas a crear o retomar impuestos para resolver problemas presupuestales locales.

7.- Que nuestros gobernantes entiendan la importancia del sector agroalimentario y se le brinde a nuestros productores el apoyo suficiente antes que las importaciones vuelvan a crecer, las empresas extranjeras se apropien de nuestras oportunidades y sigamos sin acceder a nuevos mercados.

8.- Que se revalore la importancia del agua, el suelo y los bosques y se refleje en estrategias y presupuestos que reviertan el grave deterioro actual. Recuperar el suelo, los bosques, las fuentes de agua y los ríos limpios, ya no puede esperar.

9.- Que se resuelva el manejo de residuos sólidos con rellenos sanitarios, pues muchos de ellos ya se encuentran saturados y hay basura por todas partes. Se debe atender el gravísimo problema de aguas residuales que se descargan sin rubor a barrancas y ríos, devastando por contaminación amplias regiones y cancelando el futuro de los niños a los que hoy les traen juguetes.

10.- Que se entienda y dé importancia al Cambio Climático y que se atienda su mitigación ante las evidentes muestras de su efecto en los últimos años con sequías, huracanes, inundaciones, granizadas y heladas.

11.- Que se respete al Instituto Nacional Electoral como garante de la democracia y a todos los organismos autónomos.

12.- Que las 100 nuevas  universidades que se van a construir se definan con criterios técnicos, donde más se requieran y no, como parece ser, predomine el criterio de filiaciones políticas.

13.- Que se comprenda en el poder público que, lo que desarrolla a la sociedad es la formación de recursos humanos para aprovechar racionalmente los recursos naturales disponibles con apoyo financiero y tecnológico que asegure la formación de empresas. La educación para la vida y el trabajo es básica con o sin reforma. La caridad ayuda pero no desarrolla a las personas.

13.- Que se encuentre comprador para el avión presidencial porque le cuesta mucho al país el pago del estacionamiento en el que se encuentra y ese dinero hace falta para atender necesidades sociales.

14.- Que muchos que llegaron al poder se den cuenta para qué sirve, ya dejen de echar culpas a otros y asuman su responsabilidad.

Como verán lo que pido, y lo que muchos mexicanos piden, no es gran cosa.

Gracias por su atención, estoy seguro que estos deseos serán cumplidos.

Deseo a todos un  ¡Feliz Año 2020!

lunes, 21 de octubre de 2019

Planeación Nacional, Presupuesto 2020 y Seguridad Pública


Columna Un Nuevo Comienzo

Planeación Nacional, Presupuesto 2020 y Seguridad Pública

                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                  Director Centro de Innovaciones Agroalimentarias
                                                                                                               y Tecnológicas (CIAT) Puebla


No existe en México un catálogo actualizado y priorizado de los problemas nacionales, estatales ni municipales. Menos aún se tiene la cuantificación de recursos necesarios para resolver las principales necesidades, no hay plazos para acabar con la problemática que nos aqueja.

Sólo ha existido la ilusión de transformar la realidad en 3 o 6 años que duran las administraciones y legislaturas, aunque esto sólo se reduzca a cancelar sin conocer, ni evaluar lo realizado previamente. Echar culpas y perseguir antecesores, es una práctica muy común.

Lo anterior es una ilusión porque técnicamente es imposible hacer algo trascendente dentro de los plazos actuales de los gobiernos. Muy difícil es para los municipios en donde el primer año es aprendizaje, el segundo ejecución de proyectos y el tercero preparar la salida.

Los procesos de transformación reales, requieren de 5 a 10 años de trabajo y atención continua de los problemas para ver los resultados. Unos deben sembrar y permitir que, sin egoísmos, otros cosechen. Pero todos quieren la gloria durante su responsabilidad.
Esto significa que serán necesarios dos o tres sexenios para resolver muchos de los problemas, implementando políticas y trabajando de manera continua. Es tiempo de poner plazos a la solución de los problemas que más lastiman a la sociedad y ponen en riesgo a las futuras generaciones.

Preparar líderes y recursos humanos, campeones mundiales, sembrar bosques, limpiar los ríos, tener ciudades limpias y seguras, producir nuestros alimentos, asegurar el abasto de agua y energía, prevenir las enfermedades, eliminar la pobreza, la desigualdad y la contaminación ambiental, no son tareas de un solo periodo gubernamental.

¡Roma no se hizo en un día!

Sajonia, uno de los estados federados de Alemania, necesitó 40 años para tener ciudades limpias.

Cuántos y cuáles problemas tenemos, cuáles son los principales, en qué tiempo se pueden resolver, cuánto se requiere y en cuántas etapas. Cuánto podemos avanzar en un periodo de gobierno y qué deben hacer los que siguen. Puede parecer una carta a los Reyes Magos, pero son preguntas necesarias para actuar.

Con excepción de las metas de desarrollo sostenible, establecidas al 2030 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y adoptadas por el gobierno, no veo más plazos a la solución de los problemas nacionales.

En México no hay un problema que tenga plazo para resolverse: ni la pobreza ni la desigualdad, el tratamiento de aguas residuales, los embarazos en adolescentes, el abasto sustentable de agua, el manejo de residuos sólidos, la recuperación de los bosques, la obesidad y lo que más lastima a los mexicanos, la inseguridad pública.

Se ha abandonado la planeación, la que se hace desde abajo, escuchando a los ciudadanos, la que permite establecer políticas públicas, la que elimina ocurrencias, caprichos y modas sexenales. Hoy sabemos que hay dos versiones del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, sin estar seguros los ciudadanos de cuál se está aplicando.

Y, los presupuestos que mucho tiempo tuvieron la mecánica de lo asignado, lo ejercido y el porcentaje de inflación para definir el siguiente, hoy no tienen ninguna lógica. El presente presupuesto 2019 se distingue por un gran subejercicio superior a 140 mil millones de pesos que el ejecutivo federal clasifica como ahorro. Tan sólo en el municipio de Puebla rebasa los mil millones de pesos, y las necesidades de la población siguen creciendo.

El subejercicio del presupuesto es un freno muy sensible a la economía al no haber dinero circulante, recrudece la pobreza y aumenta la inseguridad como hemos podido comprobar en los últimos meses.  Al margen de que sea una herencia de anteriores gobiernos, ya es tiempo de que los nuevos hagan su parte.

Y con relación a la propuesta presupuestal 2020, uno no se explica cómo justificar reducciones a sectores tan importantes y dinámicos como el agro alimentario que, de 86 mil millones de pesos en 2018, quedó en 65 mil millones en 2019 y va con 46 mil millones en 2020.

La banca social, en donde están los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura en el Banco de México (FIRA), la Financiera Nacional de Desarrollo (FND) y el Fondo de Capitalización e Inversión Rural (FOCIR), va con una propuesta en ceros. Ojalá los diputados se apliquen para mejorar las asignaciones.

Al parecer no hay planeación, no hay recursos, no hay voluntad de atender los principales problemas y necesidades, o las tres cosas.  

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martes, 2 de junio de 2020

Pobreza Infantil, Pandemia y Día Mundial de la Tierra.

Columna Un Nuevo Comienzo

Pobreza Infantil, Pandemia y Día Mundial de la Tierra.

                                                                                               Alberto Jiménez Merino

                                                                              Secretario Ejecutivo del Consejo Técnico
                                                                                                              Nacional Consultivo de la CNC

“Ya estoy hasta la madre de las clases en línea. Extraño convivir con mis compañeros; me estresa que a cada rato se vaya la señal y me cueste trabajo volver a conectarme”, me comentó Santiago, uno de los 25 millones de niños mexicanos que están en cuarentena para evitar contagios de COVID19.

Las secuelas del aislamiento no se pueden predecir aún, pero es muy evidente el aburrimiento, el estrés, la ansiedad, la preocupación, la tristeza, el miedo, el enojo y los cambios repentinos de ánimo en la mayoría de los niños que no pueden salir de sus casas.

Aunque, para una gran proporción, la vida transcurre con normalidad porque la pobreza de las familias los obliga a salir a buscar recursos para las necesidades diarias. Más del 62 por ciento de la población nacional se encuentra en pobreza de acuerdo con los datos oficiales.

Muchas son las razones de esta realidad socioeconómica. Desde aquellas que señalan un origen multifactorial de la pobreza, hasta las que la simplifican con la tan trillada existencia de corrupción que, por cierto, no pueden resolver y hasta la incrementan.

La pobreza tiene origen en las tareas que la escuela no ha podido hacer. Sin demérito de los grandes esfuerzos realizados por el estado mexicano, es claro que la pobreza, productividad, inseguridad pública, diabetes, sobrepeso, obesidad, desnutrición, el deterioro ambiental: basura, aguas residuales vertidas a barrancas y ríos, pérdida de suelo, escasez de agua, desaparición de especies de fauna  y pérdida de vegetación; son hoy parte importante de los grandes problemas nacionales.

No tuvimos ni tenemos aún una sólida Educación Financiera, Educación Ambiental, Educación Cívica y Ética, Educación Alimentaria y Nutricional.

Los problemas de las familias más pobres no forman parte de los contenidos del Sistema Educativo Nacional. No se forma a las personas para la vida y el trabajo, lo aprende cada quien por su cuenta como puede.  Las universidades enseñan unas cosas pero se necesitan otras. Y, sin embargo, se crean y derogan leyes como permisos de salida de almacén.

La verdadera reforma educativa debe pasar a revisar los grandes problemas nacionales y como atenderlos en el corto plazo y formar a los profesionistas que los resolverán en el futuro. Necesitamos líderes que abanderen cada uno de los problemas de hoy y prevean los de mañana.

Y si la cuarta parte de la población nacional que conforma el  sistema educativo básico hoy está encerrado en sus casas recibiendo en línea lo mismo que recibía en las aulas, puede ser el momento de modificar contenidos y prepararlos para enfrentar crisis; para resolver las consecuencias económicas que esto está generando; para atender las consecuencias ambientales como las nuevas basuras generadas.

No habíamos aprendido a no tirar basura, a separarla, clasificarla y reutilizarla; todavía cientos de pueblos tiran sus aguas residuales a barrancas y ríos, los residuos sólidos a tiraderos abiertos, y ya tenemos que lidiar con los filtros de respiradores y cubrebocas, muchos de estos ya tirados por las calles sin ningún cuidado.

A causa de la pandemia COVID19, por las tareas pendientes que no hemos hecho y  por las políticas equivocadas o ausentes, se estima que a finales de 2020 la mitad de la población infantil de América Latina y el Caribe vivirá en un hogar pobre, pasando de 71 millones de niños en 2018 a 87 millones en 2020, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que recomienda aplicar a gran escala programas de protección social. Es un retroceso de 10 años que se agrava con la reducción de 5.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) Regional estimado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), información recabada por la Agencia EFE y citada por El Universal, 30 Mayo 2020.

Si bien la pandemia ha tenido un impacto positivo en la recuperación del medio ambiente derivado de la baja actividad económica, el Día Mundial de la Tierra 2020 nos encuentra con grandes problemas de deterioro de los recursos naturales y un manifiesto cambio climático que ya empezó a mostrarse con ciclones como Amphon en la India y Bangladesh, tornados violentos en México y la depresión tropical en el pacifico con alto potencial ciclónico que se está formando frente a las costas de Chiapas.

Políticas educativas y ambientales que atiendan las necesidades nacionales, así como compromisos con la infancia y el entorno en que vivimos, ayudarán a crear mejores individuos, mejores condiciones de vida y revertir el deterioro ecológico que como el COVID19, hoy también amenaza a la humanidad

lunes, 6 de enero de 2020

Una Carta a los Reyes Magos, con los deseos de muchos mexicanos


Columna Un Nuevo Comienzo

Una Carta a los Reyes Magos, con los deseos de muchos mexicanos
                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                   Director Centro de Innovaciones Agroalimentarias
                                                                                                               y Tecnológicas (CIAT) Puebla
Queridos Reyes Magos;

Muchos mexicanos seguimos creyendo en ustedes y deseamos que este 2020 les vaya muy bien. Esperamos puedan cumplir todos nuestros deseos y ojalá también nuestras principales necesidades. Ustedes, como grandes líderes, si lo quieren, lo pueden.

1.- Iluminen a nuestras autoridades para que resuelvan el grave problema de inseguridad que lastima a los mexicanos en su tranquilidad, en sus bienes e inhibe las actividades productivas afectando la economía de comunidades, municipios y estados. En este primer año de gobierno se contabilizan más de 30 mil muertos, con unos y otros datos. Los diferentes delitos crecen y el robo de combustibles continúa.

2.- Ayuden a nuestros gobernantes, desde el más encumbrado hasta el más modesto, a tener paciencia y a cumplir sus promesas de serenar al país. Que comprendan que son líderes más que jefes, que gobiernan para todos y requieren aprender a escuchar, identificar los problemas reales y ayudar a resolverlos.

3.- Que haya crecimiento económico y desarrollo, porque un cero en esta materia no enorgullece a nadie. Es falso que no sea importante, es una mala señal de que la economía no está bien. Ya gobiernos anteriores han demostrado que se puede crecer.

4.- Que se comprenda que la función del gobierno es garantizar la convivencia, brindar seguridad, facilitar las actividades productivas, los trámites y promover que los ciudadanos desarrollen sus proyectos.

5.- Que la política siga siendo factor de unión y la mejor estrategia para resolver los problemas de la sociedad. Que no se aliente la confrontación desde el poder público y se respeten a las organizaciones políticas, empresariales y medios de comunicación.  A quienes no pensamos igual que nuestros gobernantes.

6.- Que la carga impositiva no sea producto de caprichos presidenciales que desamparan y obligan a las entidades federativas a crear o retomar impuestos para resolver problemas presupuestales locales.

7.- Que nuestros gobernantes entiendan la importancia del sector agroalimentario y se le brinde a nuestros productores el apoyo suficiente antes que las importaciones vuelvan a crecer, las empresas extranjeras se apropien de nuestras oportunidades y sigamos sin acceder a nuevos mercados.

8.- Que se revalore la importancia del agua, el suelo y los bosques y se refleje en estrategias y presupuestos que reviertan el grave deterioro actual. Recuperar el suelo, los bosques, las fuentes de agua y los ríos limpios, ya no puede esperar.

9.- Que se resuelva el manejo de residuos sólidos con rellenos sanitarios, pues muchos de ellos ya se encuentran saturados y hay basura por todas partes. Se debe atender el gravísimo problema de aguas residuales que se descargan sin rubor a barrancas y ríos, devastando por contaminación amplias regiones y cancelando el futuro de los niños a los que hoy les traen juguetes.

10.- Que se entienda y dé importancia al Cambio Climático y que se atienda su mitigación ante las evidentes muestras de su efecto en los últimos años con sequías, huracanes, inundaciones, granizadas y heladas.

11.- Que se respete al Instituto Nacional Electoral como garante de la democracia y a todos los organismos autónomos.

12.- Que las 100 nuevas  universidades que se van a construir se definan con criterios técnicos, donde más se requieran y no, como parece ser, predomine el criterio de filiaciones políticas.

13.- Que se comprenda en el poder público que, lo que desarrolla a la sociedad es la formación de recursos humanos para aprovechar racionalmente los recursos naturales disponibles con apoyo financiero y tecnológico que asegure la formación de empresas. La educación para la vida y el trabajo es básica con o sin reforma. La caridad ayuda pero no desarrolla a las personas.

13.- Que se encuentre comprador para el avión presidencial porque le cuesta mucho al país el pago del estacionamiento en el que se encuentra y ese dinero hace falta para atender necesidades sociales.

14.- Que muchos que llegaron al poder se den cuenta para qué sirve, ya dejen de echar culpas a otros y asuman su responsabilidad.

Como verán lo que pido, y lo que muchos mexicanos piden, no es gran cosa.

Gracias por su atención, estoy seguro que estos deseos serán cumplidos.

Deseo a todos un  ¡Feliz Año 2020!

lunes, 21 de octubre de 2019

Planeación Nacional, Presupuesto 2020 y Seguridad Pública


Columna Un Nuevo Comienzo

Planeación Nacional, Presupuesto 2020 y Seguridad Pública

                                                                                               Alberto Jiménez Merino
                                                                  Director Centro de Innovaciones Agroalimentarias
                                                                                                               y Tecnológicas (CIAT) Puebla


No existe en México un catálogo actualizado y priorizado de los problemas nacionales, estatales ni municipales. Menos aún se tiene la cuantificación de recursos necesarios para resolver las principales necesidades, no hay plazos para acabar con la problemática que nos aqueja.

Sólo ha existido la ilusión de transformar la realidad en 3 o 6 años que duran las administraciones y legislaturas, aunque esto sólo se reduzca a cancelar sin conocer, ni evaluar lo realizado previamente. Echar culpas y perseguir antecesores, es una práctica muy común.

Lo anterior es una ilusión porque técnicamente es imposible hacer algo trascendente dentro de los plazos actuales de los gobiernos. Muy difícil es para los municipios en donde el primer año es aprendizaje, el segundo ejecución de proyectos y el tercero preparar la salida.

Los procesos de transformación reales, requieren de 5 a 10 años de trabajo y atención continua de los problemas para ver los resultados. Unos deben sembrar y permitir que, sin egoísmos, otros cosechen. Pero todos quieren la gloria durante su responsabilidad.
Esto significa que serán necesarios dos o tres sexenios para resolver muchos de los problemas, implementando políticas y trabajando de manera continua. Es tiempo de poner plazos a la solución de los problemas que más lastiman a la sociedad y ponen en riesgo a las futuras generaciones.

Preparar líderes y recursos humanos, campeones mundiales, sembrar bosques, limpiar los ríos, tener ciudades limpias y seguras, producir nuestros alimentos, asegurar el abasto de agua y energía, prevenir las enfermedades, eliminar la pobreza, la desigualdad y la contaminación ambiental, no son tareas de un solo periodo gubernamental.

¡Roma no se hizo en un día!

Sajonia, uno de los estados federados de Alemania, necesitó 40 años para tener ciudades limpias.

Cuántos y cuáles problemas tenemos, cuáles son los principales, en qué tiempo se pueden resolver, cuánto se requiere y en cuántas etapas. Cuánto podemos avanzar en un periodo de gobierno y qué deben hacer los que siguen. Puede parecer una carta a los Reyes Magos, pero son preguntas necesarias para actuar.

Con excepción de las metas de desarrollo sostenible, establecidas al 2030 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y adoptadas por el gobierno, no veo más plazos a la solución de los problemas nacionales.

En México no hay un problema que tenga plazo para resolverse: ni la pobreza ni la desigualdad, el tratamiento de aguas residuales, los embarazos en adolescentes, el abasto sustentable de agua, el manejo de residuos sólidos, la recuperación de los bosques, la obesidad y lo que más lastima a los mexicanos, la inseguridad pública.

Se ha abandonado la planeación, la que se hace desde abajo, escuchando a los ciudadanos, la que permite establecer políticas públicas, la que elimina ocurrencias, caprichos y modas sexenales. Hoy sabemos que hay dos versiones del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, sin estar seguros los ciudadanos de cuál se está aplicando.

Y, los presupuestos que mucho tiempo tuvieron la mecánica de lo asignado, lo ejercido y el porcentaje de inflación para definir el siguiente, hoy no tienen ninguna lógica. El presente presupuesto 2019 se distingue por un gran subejercicio superior a 140 mil millones de pesos que el ejecutivo federal clasifica como ahorro. Tan sólo en el municipio de Puebla rebasa los mil millones de pesos, y las necesidades de la población siguen creciendo.

El subejercicio del presupuesto es un freno muy sensible a la economía al no haber dinero circulante, recrudece la pobreza y aumenta la inseguridad como hemos podido comprobar en los últimos meses.  Al margen de que sea una herencia de anteriores gobiernos, ya es tiempo de que los nuevos hagan su parte.

Y con relación a la propuesta presupuestal 2020, uno no se explica cómo justificar reducciones a sectores tan importantes y dinámicos como el agro alimentario que, de 86 mil millones de pesos en 2018, quedó en 65 mil millones en 2019 y va con 46 mil millones en 2020.

La banca social, en donde están los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura en el Banco de México (FIRA), la Financiera Nacional de Desarrollo (FND) y el Fondo de Capitalización e Inversión Rural (FOCIR), va con una propuesta en ceros. Ojalá los diputados se apliquen para mejorar las asignaciones.

Al parecer no hay planeación, no hay recursos, no hay voluntad de atender los principales problemas y necesidades, o las tres cosas.