COLUMNA: ESTAMOS EN CONECCION
LA PODEROSA FUERZA QUE ES EL AMOR
Por: Jorge García D.
Continuamos en Febrero un mes lleno de muestras de cariño, afecto y amor, sí bien el
amor está presente a cada momento de nuestra vida, pocas veces nos detenemos a
reflexionar lo qué es el amor, lo que significa, nos inspira, nos motiva, nos apasiona o
también nos decepciona o nos lleva a un estado de desolación, depresión, tristeza, dolor y
desesperación.
El Verdadero Amor proviene del alma. Y cuando dos almas se aman, en realidad no se
entregan una a la otra, sino que ambas se entregan a la magia, a ese milagro de existencia
sublime y divino, la poderosa fuerza que es el Amor.
Mahatma Gandhi, ampliamente reconocido alrededor del mundo como uno de los más
grandes líderes políticos y espirituales del siglo XX, quien con su frase histórica “No hay
camino hacia la paz, la paz es el camino” con la que pronunciaba uno de sus máximos
valores y por los que aún hoy es recordado, se pronuncia respecto al Amor como esa
emoción que nos nutre, ayuda a crecer, acompaña y haciéndonos parte de un todo: el
amor por así decirlo, nos sitúa en el mundo… “donde hay amor hay vida”.
Si bien el amor es un sentimiento de afecto universal que se tiene hacia una persona,
animal o cosa, también hace referencia a una atracción emocional, física y sexual con
quien se desea tener una relación más allá de la simple convivencia.
Cando estamos enamorados, sentimos algo que no se puede explicar en una simple
palabra, pero que en cambio semánticamente abarca todos los matices que somos
capaces de sentir, percibir y expresar; y cuando el amor nos elige es que hablamos de esa
elección que puede ser la apropiada, llevándonos a ese universo mágico y casi celestial o
por el contrario traernos pesares, sufrimientos o desdichas.
El amor, es una experiencia afectiva que se experimenta como esa explosión de fuegos
artificiales en nuestro interior, mezclada con una tormenta química conformada por
neurotransmisores como la dopamina, la serotonina y la oxitocina, sin dejar de lado todas
las influencias externas, como el sistema de creencias, impuesto por los padres, familia,
entorno, cultura, tradiciones y cultura, entre muchas otras.
El amor es una palabra que aunque es pequeña, encierra un gran significado, de ahí que
muchas veces la escribimos en mayúsculas tratando de contener toda su grandeza, sin
embargo guarda una fuerza misteriosa y con un poder inimaginable, capaz de hacer mil
cosas, dependiendo de la naturaleza del sentimiento y del contexto de quien lo siente.
Einstein definió al amor como la fuerza Universal y que explicó a su hija Lieserl en una
carta que le escribió justo antes de morir: “Hay una fuerza extremadamente poderosa que
incluye y gobierna a todas las otras. Esta fuerza Universal es el Amor, la fuerza que explica
todo y da sentido a la vida”.
Es así que podríamos definir al Amor como esa fuerza creadora que impulsa, une y
transforma, muy diferente al miedo que nos inmoviliza, paraliza, frena, separa y destruye.
Cualquier ser humano tendemos a buscar sensaciones de placer, plenitud y felicidad,
alejados de las que producen dolor, tristeza y depresión, colocando así al Amor en un
lugar prioritario en nuestras vidas.
Pero entonces como poder priorizar una felicidad sin el miedo y el dolor, sencillo,
debemos permitir que el amor guíe nuestras decisiones, siempre y cuando no hagamos un
daño afectando a otro, he ahí la pureza y la nobleza del sentimiento, no anteponiendo mi
acción ante el perjuicio del otro.
Marcel Proust, dice que: “El único verdadero viaje de descubrimiento consiste, no en
buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos”.
Muchos de nosotros pasamos toda una existencia tratando de entender esta sencilla
frase; mientras somos jóvenes tardamos en entender el significado y el sentido de nuestra
vida y del cómo alcanzar nuestra propia felicidad, siendo jóvenes arriesgados,
arrebatados, aventureros, conquistando tierras, explorando nuevos paisajes, y al final
viviendo diferentes avatares sin entender y conocer quien verdaderamente somos.
Desde niños nos enseñaron a amarnos a nosotros mismos, sin entender el verdadero
significado de la palabra amor, haciéndonos seres egoístas, consintiendo nuestros propios
placeres e instintos, al paso del tiempo cuando vamos creciendo se nos inserta en nuestro
sistema de creencias que para ser aceptados en una sana convivencia, debemos ser
buenos, aprendiendo a pensar en los demás antes de nosotros mismos, creando una
confusión y lucha interna entre lo que se dice que se debe hacer y lo que yo creo que es,
anulándonos frente a los demás, siendo temerosos, miedosos, inseguros, sin autoestima y
valor.
Entendiendo que el amor para que pueda subsistir pleno, autentico y valioso deberá nacer
sin egoísmos mal sanos, teniendo la capacidad y la buena disposición para permitir que los
demás sean lo que ellos elijan ser, sin insistir que sean como uno desea o quiere que sean,
amándose, reconociéndose, y ubicándose en un espacio propio y natural.
Sí yo te pidiera que señales una parte de tu cuerpo que represente el Amor la mayoría de
nosotros dirigiría las manos hacia su corazón, como aquel motor de vida que bombea esta
fuerza vital a todo nuestro cuerpo, tomando las riendas de todas nuestras emociones,
sentimientos, así como de activar o inhibir determinadas partes de nuestro cuerpo, ante
cualquier situación externa.
El amor, es un impulso repentino de emociones, sensaciones, y un sinfín de reacciones
químicas y neuronales que ocurren dentro de nosotros. Y he ahí lo importante, el
“nosotros” por ello debemos priorizar el amarnos a nosotros mismos.
Y cómo lo hacemos, destruyendo primeramente el mito del concepto que tenemos de
nosotros mismos, conociéndonos y reconociéndonos en todas y cada una de nuestras
facetas, categorizando lo que nos gusta y nos disgusta, los defectos, virtudes, lo que
aceptas y también lo que rechazas, siendo tu mejor juez. Donde TÚ puedes escoger el ser
valioso para contigo, y de ahí emprender la tarea de crear la propia concepción que
quieres de ti mismo.
El amor propio, el amarse así mismo, implica aceptarse a sí mismo valioso, conociéndose
en profundidad, y en todos los aspectos. Es la aceptación, el respeto, el reconocimiento, la
percepción de uno, el valor, el reconocimiento de nuestros pensamientos, la confianza, así
como las consideraciones que tenemos hacia nosotros mismo y hacia los demás.
Más allá del amor de pareja, se deberá concebir el amor propio como prioritario, más allá
del afecto que le dedicamos a las demás personas, aprendiendo a amarse a uno mismo
podremos mejorar nuestras relaciones interpersonales con las personas que nos rodean.
El amor a uno mismo es necesario se dé antes, durante y después de un noviazgo o
cualquier tipo de relación afectiva u amorosa, reflexionemos que no podemos dar lo que
no tenemos. Por ello en mucha ocasiones las relaciones amorosas fracasan, sintiéndonos
incapaces de entrar en una dinámica que no entendemos y no conocemos.
El amarse a uno mismo viene desde el momento en el que aprendemos a cuidar de
nosotros, procurando nuestro bienestar y seguridad. El amor a nosotros mismos es parte
de toda nuestra vida, y hay que aprender a mantenerlo.
Sin embargo, es importante resaltar, que el amor propio puede ser tomado como una
herramienta para nuestro beneficio o como un arma para nuestro daño, convirtiéndonos
en personas egoístas y narcisistas, es decir, cuando un individuo se cree merecedor de
recibir el amor de todos, no estando dispuesto a compartir del suyo.
La mejor manera de llegar al amor propio es que te conozcas y experimentes acerca de tus
gustos y preferencias. Que tomes tus propias lecciones, decisiones, y elecciones,
reconociendo tus logros, tus fracasos como parte del mismo aprendizaje de vida, dándole
una dirección al rumbo que deseas tomar, de ahora en adelante.
Aprende a escuchar tu corazón, mente y cuerpo, te mostrarán realmente, lo que sientes,
sueñas, deseas y anhelas, definiendo el rumbo de tu vida en amor hacia ti y el que
compartes hacia los demás.
Conócete, reconócete, valórate, disfruta de ti mismo, aprovecha tu libertad. Haz cosas
para ti, en la dimensión en que tú seas más feliz contigo mismo, serás más feliz con los
demás, y sobre todo antes de relacionarte conócete, escúchate y observa a todos aquellos
que te rodean, crea relaciones afectivas valiosas, entrégate en plenitud, pero seguro de
quien eres y de que pase lo que pase tienes un valor como persona y un amor que te hace
diferente a todos, donde no existe temo, ni miedo porque sabes quién eres.
Amate, abre tu mente y vive a cada momento en plenitud… el amor puede encontrarte en
el lugar menos esperado.
#EstamosEnConexión #RadioEnRedes
Todos los lunes de 17:00 a 19:00 horas, a través de www.radioenredes.com


0 comentarios:
Publicar un comentario