El
amor, como tal, siempre será un ideal o un sueño. Un tópico esencial de nuestra vida, que por
darse en diferentes grados o niveles, nunca alcanzará su punto de perfección.
Es un
sentir… los sentimientos no se miden se expresan y se expresan y se viven.
Lo
anterior, que en principio sería un gran limitante para cualquier relación,
puede volverse una gran ventaja: porque el amor siempre será susceptible de
mejorar es decir, nunca se
agotará…
Hay
veces que conviene que analices,
muchísimo más los defectos que las cualidades de tu pareja; porque las virtudes
siempre serán bien recibidas, pero a
veces las fallas son las que tiene que soportarse, tal vez toda la vida.
Realizar esta reflexión y priorizarla, debería ser esencial en toda relación.
Ser celoso y
celar: en el amor, el otro no es una propiedad
. Los celos por lo
regular son un gran motivo de diferencias en las parejas. Usualmente revelan baja
autoestima, un nivel elevado y negativo de intento de posesión sobre el otro y,
en general, hablan de nuestros miedos…
Esto nos aleja del amor, porque
el amor no es algo que se obtiene con mercancía, sino es un acuerdo de ambas
partes, no es una adquisición, sino un
proceso que implica pérdidas y ganancias. Es algo, ante todo, recíproco. Y en
cuya esencia, debería prevalecer la equidad.
Puede
ser que siempre habrá mejores, mucho mejores, maneras de expresar el afecto por
otra persona; los celos pueden representar una forma de apego o dependencia.
La infidelidad:
cuando el engaño se adueña de nuestro corazón
La infidelidad es, por su parte, una manera de decir: “no llenas mi
vida; necesito alguien más”… “diferente a ti”. Aunque también puede significar
muchas cosas más, como una necesidad de llamar la atención, o una expresión de
agresividad frente a la pareja, entre otras.
La
anterior actitud, tan característica en la infidelidad, ciertamente nos aleja
del amor, puesto que de lo “bueno” se enamora la mayoría, pero de lo “malo”,
casi nadie. De ahí que se sienta la necesidad de alguien más o de alguien
diferente a esa persona: a mi pareja.
Somos
seres con cualidades y defectos, y a este conjunto es al que deberíamos
apostarle. Es la base sobre la cual debemos decidir, para tener una relación
con otra persona.
La falsedad:
cuando la mentira es la única verdad
La
sinceridad es otro elemento fundamental en una relación, porque del mismo modo
que no deseo ser, engañado, no debería engañar a nadie. La mentira normalmente se paga muy caro. Y uno no engaña a quien
verdaderamente. Si tu pareja no
se enamora de ti, realmente de ti, tal cual cómo eres, jamás existió amor. ama.
Esta actitud obviamente nos aleja del amor.
Debemos ser “un libro abierto”, sin necesidad
de llegar hasta el extremo de contar todas y cada una de tus intimidades,
configura un plus para tener mejores resultados en una relación.
No ser
equitativo: cuando solo uno se hace responsable de la relación
La
reciprocidad es primordial en una pareja, dado que se habla de dos y no uno. En
teoría, todo o casi todo, sobre la base de los deberes y las obligaciones,
debería ser: “50 y 50” o “la mitad tú y la mitad yo” osea equitativo.
Pero
cuando se desequilibra esta balanza, los cimientos comienzan a agrietarse y la
relación tiende a resquebrajarse. Comienza a predominar una persona sobre la
otra, quizás en términos de poder, quizás en términos de decisión, y por ende,
la relación puede deteriorarse.
“En
ocasiones casi todo y no recibes prácticamente nada a cambio”, no es un buen
fundamento para construir una relación.
No se trata de dar, esperando recibir
algo a cambio. Pero tampoco se trata de solamente dar y no recibir. El equilibrio, a todo
nivel, siempre será un buen aliado de cualquier relación.
Me
despido con estas palabras……de William Shakespeare
LAS
HERIDAS QUE NO SE VEN SON LAS MAS PROFUNDAS.
Como siempre los invito a
comenzar a ver nuestras actitudes suele alejar al amor.
Dios les bendiga.
cob_661104@hotmail.com



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