Columna Un Nuevo Comienzo
Tehuitzingo,
proyecto de clase mundial en riego agrícola para México.
Alberto Jiménez Merino
Director
Centro de Innovaciones
Agroalimentarias y Tecnológicas (CIAT) Puebla.
Un proyecto innovador de
clase mundial se desarrolló en Tehuitzingo, Puebla, en el último año de la
administración federal 2012-2018, por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA),
para revolucionar el manejo del riego agrícola en 150 has de este municipio de
la Mixteca Poblana.
Consistió en instalar un
sifón sobre la cortina de la presa Boqueroncitos, construida en 1984, y por
gravedad llevar el agua entubada a los cultivos, cancelando la compuerta de
toma y el uso de los canales ya muy deteriorados. Se puso una válvula en cada parcela,
para adoptar el método de riego tecnificado más adecuado a las necesidades.
El proyecto original y la
mayoría de los proyectos de las presas construidas en México, consideran una
obra de toma para sacar el agua que es conducida por canales principales y
secundarios. Con el paso del tiempo, los canales se destruyeron o azolvan
aumentando considerablemente el desperdicio del agua.
Adicionalmente, la falta de
organización de los productores para integrar un plan de producción y regar en
forma programada, no ha permitido que se conjunten áreas y se conformen
volúmenes suficientes de productos para acceder a mercados. El problema de la
comercialización en el campo es un problema de volúmenes de producto.
Estamos hablando de
productores que cuentan con menos de 2.5 hectáreas, trabajan en forma
individual, cada uno siembra cultivos diferentes y riegan cuando lo desean. No
cuentan con la orientación técnica básica ni un plan preestablecido y con
muchos motivos de discordia.
Abrir la compuerta y conducir
el agua por el canal principal significa esperar mucho tiempo para que llegue a
la parcela y al terminar de regar no siempre se cierra la toma a tiempo y eso
provoca grandes desperdicios.
Por eso, después de platicar
con los directivos de la unidad de riego de la presa Boqueroncitos y hacer las
demostraciones necesarias con la participación de los usuarios, se integró el
Proyecto Sifoneo, Entubamiento y Tecnificación del Riego en Presas de la
Mixteca Poblana, concebido dentro del Programa de Desarrollo Regional de las
Mixtecas, integrado en 2010.
Cuatro presas de la Mixteca
Poblana almacenan 28 millones de metros cúbicos de agua, de los cuales 14
millones están concesionados a usuarios para regar hasta 2 mil 300 hectáreas en beneficio de más de mil
familias de esta región de migrantes. En la práctica eso no se ha podido
lograr.
Construidas entre 1980 y 1990,
las Presas Boqueroncitos (Tehuitzingo), Peña Colorada (Acatlán), Huachinantla (Jolalpan)
y Los Carros-Cayehuacán en el estado de Morelos que aporta un tercio de sus
aguas a productores de Chietla, son la base de importantes polos potenciales de
desarrollo regional aún desaprovechado.
En Peña colorada, Acatlán se
había proyectado regar 800 hectáreas y solo se han registrado 147. En
Boqueroncitos se programó para regar 500 y solo se han logrado 97. En los
últimos dos años no se ha regado ni una hectárea. En ambos casos, el 90 por
ciento de lo regado fue maíz, exactamente como era antes de tener el agua.
Solo por entubar el agua se
tienen ahorros que permitirían regar 3 mil 400 hectáreas en lugar de las 2 mil 300
proyectadas. Pero, además, se obtiene la presión necesaria para tecnificar el
riego, con lo que esta cifra puede ascender a más de 6 mil hectáreas. Otras
ventajas adicionales son la posibilidad de aprovechar parcelas que están en una
franja de 50 metros arriba del canal actual, incorporándolas a riego.
Lo anterior no era posible,
porque el plan organizativo y productivo no formaron parte del proyecto de
construcción de la infraestructura. La emoción de tener agua siempre ha
superado a la razón de para qué tenerla. Y no se trabajó en la organización de
productores y en el proyecto de qué producir para obtener el máximo provecho.
Los programas de fomento y las
políticas establecidas por los gobiernos en sus tres órdenes, tienen una fuerte
tendencia a menospreciar apoyos para servicios técnicos de organización,
capacitación y asesoría. El gobierno hace mal lo que los productores hacen
bien. Pero no hace lo que los productores no pueden hacer, posiblemente porque
tampoco lo piden.
Hoy mis paisanos de
Tehuitzingo están ante un nuevo comienzo, una nueva forma de utilizar el agua
para regar cultivos de mayor rentabilidad. No sólo maíz, chile, calabaza y
frijol que son la base de nuestra alimentación, sino también papaya, sandía, melón,
higo, granada, pitahaya, hortalizas, forrajes, plantas aromáticas, y frutas
tropicales con riego tecnificado y agricultura protegida. En el vaso de la
presa existe la posibilidad de producir peces en jaulas flotantes como ya lo
hicimos en Peña Colorada, en Acatlán.
Tehuitzingo abre hoy una
brecha para el potencial desarrollo de otras zonas de riego. Ya los productores
de Cintalapa, Chiapas, vinieron a visitar el proyecto. El Programa de
Desarrollo Regional de las Mixtecas sigue su marcha.



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