lunes, 14 de marzo de 2022

MIEDO AL CONFRONTAMIENTO


 COLUMNA: ESTAMOS EN CONEXIÓN

MIEDO AL CONFRONTAMIENTO

¿Es bueno o malo poner límites al expresarnos?

Por: Jorge García D.

“La vida es maravillosa, sea como sea si no se le tiene miedo” -Charles Chaplin-

¿Cuántas veces hemos pensado o sentido algo y para evitar la confrontación o la

incomodidad preferimos no decirlo? ¿Cuántas veces hemos sentido que no hemos

comunicado del todo con nuestra pareja afectiva? ¿Cuántas veces hemos preferido

quedarnos callados a enfrentar nuestros miedos de decir algo que nos pesa, no nos gusta o

nos incomoda de la pareja o de los demás? ¿Acaso no has preferido quedarte callado, por no

atreverte a decir un te quiero, me interesas, quiero un compromiso, deseo algo más contigo, o un

no me gusta y me desagrada?

Esto nos refleja una clara distinción entre las cosas que pensamos y las que verdaderamente

llegamos a decir y que en algunas ocasiones son completamente distantes a las llegamos a

sentir. La diferencia entre todas ellas puede ser significativa, y precisamente es en esa

brecha diferencial en donde podríamos conseguir un aprendizaje de gran valor, que nos

brinde un crecimiento personal, familiar, de pareja y hasta profesional. Esta forma de actuar

se produce por miedos que buscamos evitar, y muchas veces, esto, genera una gran carga de

emociones internas, que luego terminamos somatizando a través de cualquier malestar,

incomodidad, o enojo.

Nos han enseñado directa o indirectamente, a quedarnos callados antes de decir lo que

pensamos y mucho más lo que sentimos, nuestro sistema de creencias se ha visto plagado

de “no lo hagas “, “calladito te ves más bonito”, “para qué se lo dices el/ella ya lo sabe”, “no

seas intenso”, “no seas toxico”, sin mencionar todos esas voces internas que nos acallan a

todo momento, “no intensées”, y nos pasamos toda una vida elogiar y diciendo lo bueno de

las personas para quedar bien con los demás; por lo que está socialmente aceptado hacerlo,

como dijeran siempre es mejor llevar la fiesta en paz...

El miedo a la confrontación tiene que ver con temer a un enfrentamiento, conflicto,

discusión o simplemente un desacuerdo con una persona de nuestro entorno, sea afectiva o

profesional, que pudiera ser la pareja, familia, algún amigo, jefe, compañero de trabajo o

estudio, y estas pueden surgir en muchos momentos, sin embargo no solo el miedo a la

confrontación es un sinónimo de conflicto, sino sencillamente cuando deseamos externar

algo (comunicar, opinar, decidir, gusto propio, necesidad, querencia...) o en una

conversación incomoda (desacuerdo, malentendido, decepción, duda, miedo...).

Y ciertamente, a nadie le gusta confrontarse con otros, porque eso supone tener que alterar

el estado de anímico del otro y el suyo propio, además de permitir al otro tener la libertad

para debatir sobre el tema o la situación en particular, en defesa de su postura, es decir


defender sus propios ideales con "uñas y dientes", lo que llevaría a una situación de

malestar, y como dijeran “para qué hacer olas”.

Sin embargo, la confrontación no tiene por qué ser agresiva, violenta, competitiva o

combativa, sencillamente es expresar lo que uno siente y su postura ante una situación, que

si se deja avanzar pudiera provocar más daño que un beneficio; con empatía y asertividad se

puede decir lo que se piensa sin necesidad de herir al otro, marcando de manera sencilla los

límites necesarios para la buena relación, comunicación y sobre todo resolución de

conflictos, hablando de aquello que nos pesa o tenemos ahí dentro sintiendo que nos

aprisiona y hasta nos asfixia, así que simple y sencillamente debemos dejarlo salir y fluir, de

la mejor manera.

Desde la otra trinchera, la falta total de confrontación puede sonar como una existencia

pacífica, pero quienes sufren de miedo a la confrontación saben que puede haber momentos

llenos de infelicidad, insatisfacción, duda, desasosiego, incertidumbre y principalmente una

falta de autoafirmación. Si sufres de miedo a la confrontación, la idea de afirmarte puede ser

perturbadora y aterradora, y también puede evitar que vivas la vida que deseas. Supera tu

miedo a la confrontación aprendiendo la forma correcta de confrontar a alguien de manera

armoniosa, empática, asertiva y adecuada para obtener los mejores resultados posibles.

Una formula adecuada para enfrentar una confrontación es estar en la total disposición de

no debatir y enfrentar una discusión sin fin, hablando con argumentos innecesarios,

simplemente es hacer una declaración positiva, tal como "Sé que has estado trabajando

duro últimamente y aprecio tus esfuerzos, pero...”, a partir de ahí, haz la declaración que

necesitas hacer y luego dale a la otra persona la oportunidad de responder, siempre

buscando ese dialogo, honrando el amor, la amistad o el sentimiento que prevalezca para

con el otro.

No tomes represalias ni hagas afirmaciones sin fundamento, ni digas nada despectivo como

“claro, te vale, te importo nada... podrías haberme llamado...”. Simplemente muestra tu

punto de vista o pide en el caso que sea necesario, que la otra persona se tome un tiempo

para pensarlo. Esto le permite mantener el control de la confrontación para que tenga

menos miedo y más tiempo para pensar, no te dejes llevar por las emociones sin

fundamento.

En primer lugar, escribe la situación que te molesta, incomoda, afecta, tienes duda o

incertidumbre, después expresa cómo te siente ante esa situación “me siento..., yo

necesito..., yo me siento..., cuando eres así, yo...” y por último propón el cambio necesario

“me gustaría..., deseo…, yo siento..., nos convendría..., la próxima vez deberíamos…”.

Recuerda que estamos en continuo crecimiento y evolución en todos los sentidos, cualquier

tipo de relación avanza con los conflictos, pensemos que, si no hay un cambio después de un

rato, puede que sea necesario revisar nuestra relación, analizando y evaluando que se puede

mejorar y de que manera podremos solucionar, siempre en comunicación y armonía.


“La gente que le tiene miedo a enfrentar el conflicto, en realidad le tiene miedo a no sentirse

querida y aceptada”. -David Fischman-

#EstamosEnConexión #RadioEnRedes

Todos los Lunes de 17:00 a 19 horas, a través de www.radioenredes.com

0 comentarios:

Publicar un comentario

lunes, 14 de marzo de 2022

MIEDO AL CONFRONTAMIENTO


 COLUMNA: ESTAMOS EN CONEXIÓN

MIEDO AL CONFRONTAMIENTO

¿Es bueno o malo poner límites al expresarnos?

Por: Jorge García D.

“La vida es maravillosa, sea como sea si no se le tiene miedo” -Charles Chaplin-

¿Cuántas veces hemos pensado o sentido algo y para evitar la confrontación o la

incomodidad preferimos no decirlo? ¿Cuántas veces hemos sentido que no hemos

comunicado del todo con nuestra pareja afectiva? ¿Cuántas veces hemos preferido

quedarnos callados a enfrentar nuestros miedos de decir algo que nos pesa, no nos gusta o

nos incomoda de la pareja o de los demás? ¿Acaso no has preferido quedarte callado, por no

atreverte a decir un te quiero, me interesas, quiero un compromiso, deseo algo más contigo, o un

no me gusta y me desagrada?

Esto nos refleja una clara distinción entre las cosas que pensamos y las que verdaderamente

llegamos a decir y que en algunas ocasiones son completamente distantes a las llegamos a

sentir. La diferencia entre todas ellas puede ser significativa, y precisamente es en esa

brecha diferencial en donde podríamos conseguir un aprendizaje de gran valor, que nos

brinde un crecimiento personal, familiar, de pareja y hasta profesional. Esta forma de actuar

se produce por miedos que buscamos evitar, y muchas veces, esto, genera una gran carga de

emociones internas, que luego terminamos somatizando a través de cualquier malestar,

incomodidad, o enojo.

Nos han enseñado directa o indirectamente, a quedarnos callados antes de decir lo que

pensamos y mucho más lo que sentimos, nuestro sistema de creencias se ha visto plagado

de “no lo hagas “, “calladito te ves más bonito”, “para qué se lo dices el/ella ya lo sabe”, “no

seas intenso”, “no seas toxico”, sin mencionar todos esas voces internas que nos acallan a

todo momento, “no intensées”, y nos pasamos toda una vida elogiar y diciendo lo bueno de

las personas para quedar bien con los demás; por lo que está socialmente aceptado hacerlo,

como dijeran siempre es mejor llevar la fiesta en paz...

El miedo a la confrontación tiene que ver con temer a un enfrentamiento, conflicto,

discusión o simplemente un desacuerdo con una persona de nuestro entorno, sea afectiva o

profesional, que pudiera ser la pareja, familia, algún amigo, jefe, compañero de trabajo o

estudio, y estas pueden surgir en muchos momentos, sin embargo no solo el miedo a la

confrontación es un sinónimo de conflicto, sino sencillamente cuando deseamos externar

algo (comunicar, opinar, decidir, gusto propio, necesidad, querencia...) o en una

conversación incomoda (desacuerdo, malentendido, decepción, duda, miedo...).

Y ciertamente, a nadie le gusta confrontarse con otros, porque eso supone tener que alterar

el estado de anímico del otro y el suyo propio, además de permitir al otro tener la libertad

para debatir sobre el tema o la situación en particular, en defesa de su postura, es decir


defender sus propios ideales con "uñas y dientes", lo que llevaría a una situación de

malestar, y como dijeran “para qué hacer olas”.

Sin embargo, la confrontación no tiene por qué ser agresiva, violenta, competitiva o

combativa, sencillamente es expresar lo que uno siente y su postura ante una situación, que

si se deja avanzar pudiera provocar más daño que un beneficio; con empatía y asertividad se

puede decir lo que se piensa sin necesidad de herir al otro, marcando de manera sencilla los

límites necesarios para la buena relación, comunicación y sobre todo resolución de

conflictos, hablando de aquello que nos pesa o tenemos ahí dentro sintiendo que nos

aprisiona y hasta nos asfixia, así que simple y sencillamente debemos dejarlo salir y fluir, de

la mejor manera.

Desde la otra trinchera, la falta total de confrontación puede sonar como una existencia

pacífica, pero quienes sufren de miedo a la confrontación saben que puede haber momentos

llenos de infelicidad, insatisfacción, duda, desasosiego, incertidumbre y principalmente una

falta de autoafirmación. Si sufres de miedo a la confrontación, la idea de afirmarte puede ser

perturbadora y aterradora, y también puede evitar que vivas la vida que deseas. Supera tu

miedo a la confrontación aprendiendo la forma correcta de confrontar a alguien de manera

armoniosa, empática, asertiva y adecuada para obtener los mejores resultados posibles.

Una formula adecuada para enfrentar una confrontación es estar en la total disposición de

no debatir y enfrentar una discusión sin fin, hablando con argumentos innecesarios,

simplemente es hacer una declaración positiva, tal como "Sé que has estado trabajando

duro últimamente y aprecio tus esfuerzos, pero...”, a partir de ahí, haz la declaración que

necesitas hacer y luego dale a la otra persona la oportunidad de responder, siempre

buscando ese dialogo, honrando el amor, la amistad o el sentimiento que prevalezca para

con el otro.

No tomes represalias ni hagas afirmaciones sin fundamento, ni digas nada despectivo como

“claro, te vale, te importo nada... podrías haberme llamado...”. Simplemente muestra tu

punto de vista o pide en el caso que sea necesario, que la otra persona se tome un tiempo

para pensarlo. Esto le permite mantener el control de la confrontación para que tenga

menos miedo y más tiempo para pensar, no te dejes llevar por las emociones sin

fundamento.

En primer lugar, escribe la situación que te molesta, incomoda, afecta, tienes duda o

incertidumbre, después expresa cómo te siente ante esa situación “me siento..., yo

necesito..., yo me siento..., cuando eres así, yo...” y por último propón el cambio necesario

“me gustaría..., deseo…, yo siento..., nos convendría..., la próxima vez deberíamos…”.

Recuerda que estamos en continuo crecimiento y evolución en todos los sentidos, cualquier

tipo de relación avanza con los conflictos, pensemos que, si no hay un cambio después de un

rato, puede que sea necesario revisar nuestra relación, analizando y evaluando que se puede

mejorar y de que manera podremos solucionar, siempre en comunicación y armonía.


“La gente que le tiene miedo a enfrentar el conflicto, en realidad le tiene miedo a no sentirse

querida y aceptada”. -David Fischman-

#EstamosEnConexión #RadioEnRedes

Todos los Lunes de 17:00 a 19 horas, a través de www.radioenredes.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario