John Kennedy filmó su muerte al estilo Bond
*Lo hizo dos meses antes de ser asesinado
Por Raúl Torres Salmerón
La revista norteamericana Vanity Fair publica un reportaje sobre
el Presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, quien filma una
película en la que representó su propia muerte... dos meses antes de ser
asesinado.
La película la dirige su esposa, Jacqueline Bouvier Kennedy,
se filma en Hammersmith Farm, la casa de la infancia de la Primera Dama. La cinta
muda, dura 16 minutos y se filma el fin de semana del 21 y 22 de septiembre de
1963.
De la historia quedan rastros, artículos, fotos, entrevistas
a amigos del Presidente, en la Biblioteca John F. Kennedy, quien era un macho Alfa
y era un admirador y fanático de las novelas de James Bond.
El interés de JFK en el 007 había comenzado en 1954 cuando
lee Casino Royale mientras se recupera de una cirugía de espalda. Conoce a Ian
Fleming durante la campaña de 1960. Un año después, en una entrevista alaba las
novelas de Fleming y a su espía perfecto, James Bond.
Gracias a esa promoción gratuita, las ventas se disparan. La
primera película Agente 007 Contra el Doctor No, llega a los cines de Estados
Unidos en mayo de 1963. Kennedy la había visto en una proyección privada en la
Casa Blanca y en ese verano el Presidente esboza un guion para su propio corto.
En la revista Forbes, se publica un reportaje sobre las 66
películas que vio JFK en la Casa Blanca y el 23 de octubre de 1963, un mes
después del rodaje de su propio filme de espías y un mes antes de morir, vio la
segunda película de James Bond, Desde Rusia con Amor.
La secuencia de su muerte la filma el Fotógrafo en Jefe
Robert L. Knudsen, un marino asignado a la Casa Blanca, quien había acompañado
a la familia para filmar las actividades del fin de semana con una cámara de 16
milímetros. Jackie Kennedy le pide en Hammersmith Farm, que filme el asesinato como
parte de un thriller de espionaje casero que ella y el Presidente habían
escrito.
La Directora Jackie Kennedy pide a una decena de agentes del
Servicio Secreto que corran hacia la casa principal de la granja y reaccionen
como si acabaran de escuchar disparos. Allí dentro encuentran al Presidente
tirado en el suelo en el vestíbulo con salsa ketchup como sangre falsa.
Jackie, sentada en la escalera, dirige la acción desde el
mismo lugar donde ella y John habían sido fotografiados el día de su boda 10
años antes, escribe James Robenalt, el autor del reportaje en Vanity Fair
publicado a fines de 2024.
El hijo de Knudsen relata a Vanity Fair que la película del
asesinato escenificado había sido filmada y montada por su padre, quien fallece
en 1989, que aquel filme amateur estaba destinado a parodiar lejanamente a Bond
y confirma que la Primera Dama había dirigido cada secuencia.
Se hacen dos copias, una para Pat Red Fay, un amigo del
presidente y Subsecretario de Marina, quien la destruye; la otra fue para Jacqueline
y no se sabe dónde está esa copia. Knudsen conserva algunas de las imágenes
utilizadas para hacer la película, hasta sumar casi 7 minutos de metraje.
Knudsen habla sobre la película 20 años después del
asesinato y expone que para cada secuencia había tomas diferentes y que en la
de la muerte, en algunas Kennedy es la persona a la que se le dispara y en otras
Fay es quien cae.
Vanity Fair sostiene que los registros de la sala de la Casa
Blanca revelan que John y Jackie, acompañados por Fay y un amigo cercano de la
familia, Bill Walton, proyectaron películas caseras al día siguiente, el 23 de
septiembre.
Una semana después, antes de que Jackie se fuera a Grecia,
ella y JFK vieron la película de espías por segunda vez, ahora con Ben Bradlee
del periódico The Washington Post, quien es confidente del Presidente y su
esposa Tony Pinchot, artista y diseñadora que laboró en la revista Vogue y es
amiga cercana de la primera dama.
Dos meses después, el 22 de noviembre, Kennedy fue asesinado
en Dallas y quienes tuvieron relación con esta película decidieron olvidarla.
Con el tiempo, poco a poco, han surgido pistas en varios libros y entrevistas.
Ahora por fin se cuenta su historia completa. El cine dentro de una historia de
cine.
En fin, como escribió Francisco Gálvez (España, 1945), en su
poema dedicado a la película El Pianista:
Suena el silencio de una guerra.
En las notas de un piano
abandonado
se encuentra con la vida.
Nunca se sabe cuándo una mirada
te salva de la muerte en la barbarie.
Chopin y su Nocturno.
Y algo de ceniza sobre las teclas.
raultorress@hotmail.com



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