Día Mundial
del Agua, invisible, perdida y sucia
Alberto
Jiménez Merino
“Quien fuere capaz
de resolver los problemas del agua, será merecedor de Dos Premios Nobel,
uno por la Paz y otro por la Ciencia”
John
F. Kennedy.
Para atender las necesidades
crecientes de agua en México, necesitamos reducir la evaporación y los
escurrimientos al mar, una gran cantidad de agua invisible y perdida
cada año. Pero, también, requerimos tratar las aguas residuales, el agua
sucia, para reusarla y bajar la presión de la extracción de agua
subterránea que está provocando crisis ecológicas y sociales afectando la
convivencia entre comunidades.
De acuerdo con la Secretaría
de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de México (SEMARNAT), en
nuestro país llueven 1,488.8 kilómetros cúbicos (km³) de agua anualmente, pero
el 71.5% (1,064.49) regresa a la atmósfera por evaporación. El agua
disponible es 424.30 km³ más 48.4 km³ que ingresan por el Río Colorado y Bravo
(Estados Unidos) y Usumacinta (Guatemala), dando un total de 472.3 km³
disponibles. Aunque México debe ceder 0.432 km3 a EU, según el Tratado de Aguas
Internacionales de 1944.
De los 472.3 km³ disponibles,
el escurrimiento superficial es de 378.87 km³ (80%) de los que se almacenan 150
km³ en 5,163 presas y bordos. La recarga de los acuíferos nacionales es de
92.62 km³ (20%) por lo que el escurrimiento anual hacia los océanos es de 229.7
km³.
El sector agrícola nacional
utiliza 63.35 km³, almacenados en 41 Presas para 6.5 millones de hectáreas (has)
de riego y 2.9 millones de has de temporal tecnificado. Entre la evaporación
y el escurrimiento al mar, en México se estima que el agua
invisible y perdida alcanza 1,336.49 km³ anuales. Si bien, cumple funciones
ecológicas manteniendo un ciclo hidrológico, hay necesidades insatisfechas en
muchas regiones y comunidades.
En Puebla, según estas mismas
estimaciones, llueven 25.4 km³ de agua, pero 18.2 km³ regresan a la atmósfera
por evaporación. El agua disponible o renovable es 7.26 km³, es decir, el escurrimiento
superficial de 5.81 km³ pya que la recarga de acuíferos es de 1.45 km³.
El Almacenamiento es menor a 0.81 km³.
La Presa Valsequillo es uno de
los más grandes almacenamientos del estado con 0.304 km³. El escurrimiento de
agua al mar en Puebla es de 5.0 km³. El sector agrícola poblano utiliza 1.32 km³,
en 2,020 unidades de riego y hay un total de 4,400 puntos de extracción de agua
para los diferentes usos. El consumo anual de agua potable del estado se estima
en 0.315 km³. El agua invisible y
perdida en Puebla es de 23.2 km³, sin que nos hayamos dado cuenta.
Es sorprendente como pedimos
por las lluvias, danzamos y rezamos, pero no nos preparamos para
aprovechar el agua cuando llueve. Es mayor la preocupación por las inundaciones
que por captar parte de la bendición que significa la lluvia. Se hacen grandes
ríos en las calles porque construimos pensando en desalojar el agua. No hay
casa ni edificación que no tenga tubos para enviar el agua de lluvia a la calle
o al drenaje.
Casi no hay parcelas agrícolas
que controlen los escurrimientos de agua y la distribuyan en todo el terreno:
vemos áreas secas e inundadas en la misma parcela. Se queman o se retiran los residuos agrícolas
porque se ven feos y dan impresión de abandono o flojera o estorban las labores
de riego o la preparación de tierras, sin saber que son la ropa que cubre el
terreno para evitar la evaporación, permite la retención de lluvia y al
descomponerse estos residuos son el alimento de las próximas cosechas y la
fertilidad necesaria para la sustentabilidad.
Perdemos el agua de lluvia por
evaporación debido a que la tierra está desnuda. La deforestación tiene
un impacto importante, el pastoreo incontrolado, la falta de manejo de
pastizales y praderas han provocado importantes afectaciones a la cubierta
vegetal, erosionando el suelo que reduce su capacidad de retención de agua con
fuerte impacto en los acuíferos.
Las prácticas agrícolas
altamente extractivas también han provocado que la tierra se erosione al no
controlar las corrientes en los terrenos, la adecuada distribución del agua y
no mantener cubiertas vegetales vivas o muertas sobre el terreno que promuevan
la infiltración y reduzcan la evaporación.
Por otro lado, el 80%
de la contaminación en México se deriva de actividades humanas como la
urbanización, servicios e industria. De acuerdo con
la SEMARNAT, el 78% de las aguas residuales municipales y el 80% de las industriales se vierten a
espacios naturales sin tratamiento.
En tanto, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (INEG)I, señala que las pérdidas
causadas por daños al ambiente
cada año equivalen
a 10,6% del Producto Interno Bruto Nacional (PIB).
Según
información disponible, en México se tratan
menos del 40% de las aguas residuales generadas, no obstante que la
infraestructura de saneamiento instalada supera el 64%. No hay cultura del tratamiento de las aguas residuales,
del cuidado del agua en general, ni recursos suficientes para atenderlo. Por eso, más de la mitad de los sistemas de tratamiento
existentes están sin funcionar.
La reforestación masiva, el control del pastoreo, el
manejo y restauración de cuencas, la agricultura de conservación, las prácticas
agroecológicas y la ganadería regenerativa, la construcción de obras de
captación de lluvias, la modificación a las normas de construcción de casas,
escuelas y edificios, y una Nueva Cultura del Agua……son impostergables. Día
Mundial del Agua 2026.



0 comentarios:
Publicar un comentario