A limpiar la casa
La lealtad no se pregona, se demuestra. Esto lo entienden
perfectamente la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobernador Alejandro Armenta
y la gente de principios y convicciones acendradas.
Es tiempo de iniciar la limpia de la casa en Morena y los
gobiernos de la cuarta transformación.
El rechazo a la reforma electoral se tenía prevista y
enseñaron las garras los traidores y los advenedizos que solamente están
incrustados en la 4T para destruirla desde sus entrañas.
¿Dónde quedó la calidad moral de los dirigentes y diputados
del Partido del Trabajo y el Verde Ecologista?
Alberto Anaya y Karen Castrejón no conocen la vergüenza; lo
mismo el “Niño Verde” Jorge Emilio González; Manuel Velasco; Olga Sánchez
Cordero; Armando Melgar Bravo, que representa los intereses de Ricardo Salinas
Pliego y un largo etcétera.
Se están descubriendo los que están incrustados en los
gobiernos de izquierda para reventarla.
La cabra tira al monte siempre.
Se sabía que traicionarían en cualquier momento y llegó el
tiempo inexorable, desilusionando no solo a la 4T, sino a los mexicanos que
creyeron en sus promesas de campaña que, supuestamente, impulsarían la
democracia en México.
No obstante que el Partido del Trabajo (PT) y el Partido
Verde Ecologista de México (PVEM) mantuvieron una alianza electoral con Morena
en 2024, prometiendo acompañar la propuesta de reforma electoral, siendo uno de
los 100 compromisos de la entonces candidata Claudia Sheinbaum, de repente
sufrieron un ataque de amnesia sumándose al PRI, al PAN y Movimiento Ciudadano
para votar en contra de lo que antes juraron apoyarían.
Sus intereses personales, de grupo, de partido se opusieron
al avance del proceso democrático y al reclamo ciudadano.
Votar en contra de la reforma electoral impulsada por la
presidenta Claudia Sheinbaum que bueno que sucedió ahorita; los idus de marzo
se aparecieron desde las entrañas del inframundo y cínicamente dicen que
continúan en la alianza que, según ellos, se fortalece.
Su voto en contra de la reforma evitó la mayoría calificada;
la falta de apoyo de los partidos aliados ha quedado grabada en la conciencia
colectiva.
La renuencia del PT y Verde se debió principalmente a cuidar
sus intereses, sus prerrogativas, sus posiciones, sus dietas.
¿Pero a quién representan en realidad?
¿A cuáles minorías?
Solamente a las de sus propios intereses.
Tras la derrota, Morena anunció la construcción de un “Plan
B” para la reforma electoral que este lunes será lanzada a la arena
legislativa.
En resumen, aunque el PT y el Verde formaron parte de la
coalición que ganó la elección en 2024, no cumplieron con el acompañamiento de
esta reforma electoral.
Será en 2026 cuando inicie una limpia profunda de la casa
morenista, si es que se añora que la transformación llegue y no se trunque.
Los reaccionarios percibieron equivocadamente como un
“triunfo histórico” el rechazo a la reforma electoral.
Es su visión torcida que ya tiene respuesta.
POSDATA: Alito Moreno, Jorge Romero, Jorge Álvarez Máynes,
Ricardo Salinas Pliego, Carlos Alazraky y su turba de mafiosos recibirán la
lección de su vida.



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