México duda si prohíbe o regula redes entre la niñez
*Opiniones de todos colores y sabores de especialistas en el
Congreso
Por Raúl Torres Salmerón
Mientras Australia ya prohibió el uso de redes sociales
entre niños y adolescentes menores de 15 o 16 años y otros países como Francia,
Dinamarca, Alemania, Grecia, Indonesia, Malasia, Eslovenia, España y Reino
Unido ya tienen planes para hacerlo, México y la Cámara de Diputados analizan
si se prohíben o se regulan.
Existe un creciente sentimiento contra el uso de teléfonos
inteligentes por parte de los adolescentes, al que algunos críticos atribuyen
el deterioro de la salud mental y una epidemia de adicción a las pantallas. Se
quiere implementar límites al acceso de los niños a aplicaciones como TikTok,
Instagram y YouTube.
El pasado 16 de abril, la Diputada Federal Mariana Benítez
Tiburcio de Morena, Secretaria de la Comisión de Justicia, inauguró el foro
Infancias Digitales ¿Prohibir o regular? y se generó un diálogo sobre la
prohibición del acceso a redes sociales en menores, su viabilidad tecnológica y
el enfoque de derecho.
La legisladora señaló que las redes sociales representan hoy
uno de los mayores riesgos para los niños y adolescentes en México y en el
mundo, por la violencia digital, sexual, comercial, extorsión y afectaciones
severas a la salud mental.
Agregó que legislar desde la urgencia tiene sus propios
riesgos. Una norma aprobada sin suficiente análisis puede volverse simbólica,
inaplicable o regresiva, puede generar vigilancia masiva sobre los propios
niños que se busca proteger, reproducir desigualdades, criminalizar conductas
que pueden abordarse desde la educación, o puede simular protección sin
producirla.
Por ello, subrayó que el foro no busca construir un consenso
artificial, sino una agenda legislativa responsable, identificar qué funciona y
podría ser mejor; se pretende explorar alternativas, el diseño seguro de
plataformas, la responsabilidad de las empresas tecnológicas, la educación
digital como política pública y mecanismos de denuncia accesible.
Además, es un espacio donde los legisladores “podemos nutrir
nuestra opinión y criterio al ser un tema tan desafiante que tiene muchas
vertientes de análisis”, por lo que “no es fácil tomar una decisión, pero de
aquí debemos salir con mayor claridad sobre cómo proteger a nuestras
infancias”.
El Diputado Víctor Hubo Lobo Román de Morena, Presidente de
la Comisión de Reforma Política-Electoral, subrayó que solo participando en la
solución de la vida de México, se podrá construir el modelo que se requiere y
será eficaz si se lleva a cabo de manera conjunta y con un diálogo ágil, como
en este foro.
OPINAN PARTICIPANTES
Edgar Iván Colina Ramírez, Profesor de Derecho Penal de la
Universidad de Sevilla, indicó vía Zoom que ante un nuevo problema
inmediatamente se quieren establecer reglas penales pensando que con esa medida
se acabará, de ahí que resulta difícil establecer como delito utilizar las
redes sociales a los menores de edad.
La Maestra Adriana Labardini Inzunza, Coordinadora de
Política Pública para América Latina de Rhizomática, comentó que la protección
a la infancia no puede partir de la violación de los propios derechos de la
niñez, por lo que el problema no es solo de las plataformas sociales, sino que
muchas veces está dentro del mismo hogar o la escuela. Entonces, se quieren
prohibir las redes digitales cuando el agresor vive con la víctima o la educa.
Desde Italia, el Doctor Nicola María Maiello, Profesor en Derecho
Penal de la Universidad de Bolonia, aseveró que ante un problema tan delicado
deben prevalecer las instancias culturales y pedagógicas, para evitar que el
derecho penal se convierta en el instrumento todo poderoso para todos los
males. Prohibir penalmente el acceso al internet contribuirá a formar
generaciones de personas tecnológicamente ignorantes, en un mundo que avanza
cada vez más rápido en el progreso informático.
El Maestro Marcos Zavala, Asesor Jurídico del Programa de
Fortalecimiento del Estado de Derecho en GIZ (Agencia de Cooperación Alemana),
comentó que cerrar el acceso a internet a los adolescentes es el último recurso
que tendría el Estado para tratar de controlar el uso de redes, antes de agotar
otras medidas que tiendan a corregir el consumo de plataformas.
A su vez, el Doctor Pedro Salazar Ugarte, ex Director del
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, aseveró que la vía penal no
es útil para obtener el resultado que se desea en materia de regular el uso del
internet. Lo que se debe poner en el centro son a las personas que se quiere
proteger y en este caso son a las niñas, niños y adolescentes, quienes están en
una edad transitoria.
En la segunda mesa, titulada ¿Es Tecnológicamente Viable Prohibir?
se abordó el eje temático relativo a la Capacidad Real del Estado y de las Plataformas,
donde ponentes expusieron las ventajas y riesgos en la limitación de acceso a
estos espacios digitales.
Lina Ornelas Núñez, Jefa de Políticas Públicas y Relaciones
con Gobierno para México, Centroamérica y El Caribe en Google, destacó la
importancia de que haya una edad mínima para el uso de redes sociales, ya que
diversos informes demuestran que generan fenómenos nocivos en la salud física y
mental de niñas, niños y adolescentes, como la adicción tecnológica y
desórdenes alimentarios, entre ellos la bulimia y anorexia, además de problemas
de inseguridad y suicidio.
Laura Márquez-Martínez, Consultora y co creadora de
soluciones multidisciplinarias y de innovación en materia de acceso a la
justicia, opinó que los espacios digitales representan una parte indispensable
de la identidad de los menores, además el aprendizaje y pertenencia que corren
ahí pueden limitarse, pero no restringirse. Aseguró que una prohibición pura
impide el desarrollo de estas competencias y genera desigualdades.
Del Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM, Pablo
Pruneda expuso que la regulación de redes sociales y herramientas digitales no
debe centrarse en la prohibición, ya que es una medida ineficiente. Subrayó la
importancia de construir una regulación colaborativa entre industria, sociedad
civil y usuarios, incorporando deberes de cuidado en las plataformas y
promoviendo la educación digital para madres, padres y personas usuarias.
Cecilia Azuara Arai, socia fundadora de Videre, enfatizó que
no existe aún una tecnología capaz de impedir de forma efectiva y respetuosa
que los menores accedan a las redes sociales. Además, en caso de prohibírselos
encontrarían la manera de evadirlo para continuar sin supervisión ni los
cuidados necesarios. Apuntó que se requiere de una ley federal que no sea
prohibitiva, sino una regulación que vaya sobre patrones de acción,
alfabetización digital y con control parental.
Finalmente, la Maestra en Administración de Negocios, Miriam
Padilla Espinosa, consideró importante escuchar a las infancias y evitar
enfoques prohibicionistas, apostando por una regulación que obligue a las
plataformas a asumir su responsabilidad.
Resaltó la necesidad de fortalecer la alfabetización, así
como establecer medidas como el tratamiento adecuado de datos, reglas para el
perfilado, supervisión, y protecciones desde el diseño, con un enfoque de
responsabilidad proactiva que garantice su protección sin restringir sus
derechos.
A fin de cuentas, no lograrán uniformidad. Lo importante es
cuidar a las nuevas generaciones.
En fin, como escribió Luis G. Urbina (México, 1864-1934), en
su poema ¡ave Cesat!
Yo entré a la lid intrépido y gozoso.
Los muertos te saludan, dije al mundo.
Miré a las fieras; me sentí coloso:
luché; me hirió la duda en lo profundo,
y entre el polvo del carro victorioso,
ya ruedo por la arena, moribundo.
raultorress@hotmail.com



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