Manuel Bartlett, Ave de las Tempestades
*Convivio en Puebla para festejar sus 90 años de edad
Por Raúl Torres Salmerón
Siempre en medio de las tormentas, debido a su mano dura y
la famosa “callada” que no “caída del sistema”, don Manuel Bartlett Díaz
acapara la atención de los medios de comunicación, de los corrillos políticos y
las redes sociales.
Su presencia en Puebla, el fin de semana con motivo de una
comida por los 90 años de edad, cumplidos el pasado 23 de febrero, como siempre
ha causado comentarios a favor y en contra. En un análisis a vuelo de pájaro,
son más los apoyos que las críticas. Muchas son personas que seguramente no lo
conocen y menos lo han tratado en lo personal.
En la mayoría de las críticas privan los insultos y los
inventos. No hay argumentos de peso contra Bartlett. Se habla y se le acusa del
“fraude patriótico” y la “caída del sistema” como temas recurrentes. No hay una
sola prueba de las acusaciones.
Lo han acusado de todo. Pero su expediente se mantiene
limpio. Quienes han trabajado a lo largo de su carrera política expresan que es
muy duro en los asuntos financieros. Siempre está vigilante en atajar la
corrupción.
Y todavía faltan las publicaciones en su contra de algunos
periódicos norteamericanos que siempre lanzan críticas al poblano, por ejemplo,
cuando buscó la primera vez a la Presidencia en 1988, cuando fue el candidato
al gobierno de Puebla en 1992 y en el 2000 cuando aspiró nuevamente a la
Presidencia de la República.
El diario Reforma publicó hace 8 años que en 1987 los cables
desclasificados de la Embajada de EU enviados al Departamento de Estado cuando
era aspirante presidencial lo catalogan como “duro y autoritario”.
En fin, como el Ave de las Tempestades, el ex gobernador
poblano a los 90 años de edad, todavía con plena lucidez y capacidad física
sigue y seguirá dando de qué hablar.
Como datos curiosos, don Manuel ha sido considerado un buen Gobernador
de Puebla. Cuando salió del gobierno estatal para buscar por segunda vez la
nominación presidencial por el PRI, las encuestas le daban una aceptación de
más del 90 por ciento entre los poblanos.
Y ahora en la comida que le ofrecieron sus más cercanos
colaboradores y amigos, medios de comunicación y las redes sociales han
publicado lo que sucedió.
Vale la pena señalar que el convivio con los colaboradores
más cercanos al entonces Gobernador Manuel Bartlett, quien gobernó Puebla de
1993 a 1999, se programó desde hace un mes; como en todas las reuniones hubo
algunas ausencias obligadas por enfermedad o viajes ya programados; la idea
fundamental era festejar los 90 años de don Manuel.
Las circunstancias políticas siempre existen. Si sirvió para
unir voluntades, será por el bien de Puebla. La cita fue a las 2.30 de la tarde
en la casa del Abogado Carlos Meza Viveros en La Carcaña, en Cholula.
El menú consistió en botanas como cemitas pequeñas de pata,
queso y milanesa; tacos dorados y de cochinita pibil; los platillos principales
fueron mole poblano y pipián verde. De postre pastel de pistache, que
originalmente se había pedido de piñón. Hubo todo tipo de bebidas.
No hubo discursos ni presentación. Llamó la atención, la
presencia de Alejandro Armenta Mier, Ignacio Mier Velasco, su hijo Ignacio Mier
Bañuelos, Melquiades Morales Flores y Francisco Fraile García.
Algunos invitados estuvieron acompañados por sus esposas.
Del gabinete de aquella época estuvieron Carlos Meza Viveros, Rubén Cuevas
Plancarte, Francisco Castillo Montemayor, Antonio Peniche García, Joe Hernández
Corona, Mauro Uscanga Villalobos, José Luis Flores Hernández, Juan Antonio
Badillo, Pedro de Jesús Saldaña y quien esto escribe.
Otros invitados fueron Alberto Jiménez Merino, Isabel Merlo
Talavera, Carlos Sánchez Castañeda, Rosalinda Bolaños, José Luis Espinoza, Rodrigo
Abdala, Aurelio Fernández Fuentes, Jorge Rodríguez García, Fermín García Hernández,
Leticia Montagner, Luis Benavidez Ilizaliturri, así como algunos colaboradores
que estuvieron en la Comisión Federal de Electricidad, como Miguel Reyes
Hernández.
Dos espléndidas crónicas del convivio se publicaron en La
Jornada de Oriente y en El Sol de Puebla, donde pueden leerse en los siguientes
links:
En fin, como escribió Henrik Ibsen (Noruega, 1828-1906), en
su poema Ave de las Tempestades:
El Ave de las Tempestades
hace su nido donde la tierra falta.
En la espuma de las olas moja sus alas,
marcha sobre las aguas, no se hunde jamás;
desciende con el mar, con el mar sube.
Cuando el mar está tranquilo, calla;
durante la tempestad grita,
tan pronto nada, tan pronto vuela.
Entre el cielo y el abismo como vuela el sueño.
Demasiado pesado para el aire,
demasiado ligero para las aguas.
raultorress@hotmail.com



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